Por qué la carrera de Ana Torrent se estancó tras el éxito de 'Tesis'

Cine 54
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Por Alberto Cano.- Ana Torrent debutó en el cine con tan solo 7 años, trabajó con reconocidos directores como Victor Erice, Carlos Saura, Jaime de Armiñán, José María Forqué o Basilio Martín Patino en aclamadas y galardonadas cintas como El espíritu de la colmena, Cría Cuervos o El nido, pero fue Tesis de Alejandro Amenábar la película que reafirmó su trayectoria como actriz adulta y la consolidó como uno de los iconos del cine español. 

Sin embargo, años después su carrera en cine pareció estancarse. Y de la noche a la mañana su figura dejó de ser tan recordada.

Ana Torrent (G3online), Tesis (YouTube, Sogecine)
Ana Torrent (G3online), Tesis (YouTube, Sogecine)

En entrevistas, como la que ofreció a Días de Cine por el estreno de Nieva en Benidorm de Isabel Coixet, Torrent ha reconocido que de pequeña nunca llegó a considerarse una actriz. Fue elegida en el colegio para protagonizar el clásico de 1973, El espíritu de la colmena, pero en aquel momento simplemente se limitaba a comportarse como ella misma en el rodaje, como Ana. De hecho, tanto su personaje en la película de Victor Erice como el de Cría Cuervos llevaban su nombre, puesto que no concebía que estuviera realizando un trabajo de interpretación.

No tomaba las decisiones, eran sus padres quienes decidían por ella, y ese mundo de fama y constante presión mediática fue demasiado para una niña de tan corta edad. Tanto que llegó a pensar que la interpretación no era lo suyo. La actriz relataba cómo a los 13 años salía a la calle e inmediatamente se encontraba rodeada de periodistas y admiradores, lo que le “espantó” y le llevó a pensar en no volver a hacer cine nunca más. Es en esta afirmación donde puede encontrarse una explicación al hermetismo con el que Torrent lleva su vida. No tiene redes sociales, no da detalles de su vida privada, solo es posible saber de ella a través de algunas de sus entrevistas.

A pesar de su negativa a ser actriz acabó cambiando de opinión. Cuando con 18 años tuvo que decidir el rumbo de su trayectoria profesional optó por dar una nueva oportunidad a la interpretación, y aunque empezó a estudiar una carrera en Geografía e Historia, también tomó clases para entrenar sus dotes como actriz. Fue en ese momento cuando descubrió lo que realmente es actuar, construir un personaje, jugar con él, conocerle e introducirse en su mundo, lo que le hizo volver a caer rendida ante la profesión. Sin embargo, los papeles que le llegaron en esta etapa adulta estuvieron lejos de la repercusión que obtuvo cuando era niña.

Entre los títulos en los que trabajó entre los 80 y principios de los 90 se encontraban fallidas películas como Hemingway, fiesta y muerte, Sangre y arena, Puede ser divertido, El palomo cojo o Entre rojas, donde mayoritariamente actuó como actriz secundaria. Solo Vacas de Julio Medem la hizo sobresalir durante esta etapa, aunque su auténtica consagración y resurgimiento llegó con Tesis de Alejandro Amenábar en 1996. Torrent ha admitido que el proyecto le llegó por pura casualidad y, que pese a tratarse de un director debutante, se lanzó por lo mucho que esta propuesta le atrapó y por la seguridad y claridad que percibía en el cineasta de Los Otros o Mar Adentro.

Así, a sus 30 años, interpretó a Ángela, esa estudiante universitaria que quería desarrollar su tesis doctoral sobre la violencia audiovisual y acabó inmersa en un entramado de terror e intrigas. La película comenzó siendo un éxito moderado, pero el boca-oreja y su éxito en los Goya la llevó a convertirse en uno de los grandes clásicos y referentes del género en el cine nacional. 

La mirada de Torrent a cámara afirmando “Me llamo Ángela, me van a matar” se convirtió en historia del cine español y llevó a la intérprete obtener su primera y única nominación a los Goya como Mejor Actriz. Volvía a ser una estrella, pero ese estatus no logró mantenerlo en los años venideros.

Se podría decir que no supo escoger bien sus papeles, pero en sus entrevistas Torrent lo achaca a las pocas posibilidades que se les da a las actrices una vez alcanzan cierta edad. Trabajó en El grito en el cielo, Cosas que olvidé recordar, Yoyes, Sagitario, Juego de la Luna, Una preciosa puesta de sol, Las maletas de Tulse Luper, Iris, El hombre de arena o 14, Fabian Road,… cintas menores que no la hicieron destacar. No obstante, sí trabajó en conocidas producciones internacionales como Las hermanas Bolena, la película británica protagonizada por Natalie Portman y Scarlett Johansson donde tuvo un papel secundario. Pero a partir de la década de 2010 decidió alejarse de las cámaras y refugiarse en el teatro.

Como comentaba, en su entrevista con Días de Cine, Torrent cree que en el teatro no marca tanto la edad como en el cine y que este ofrece muchas más oportunidades a las mujeres adultas, sobre todo por no mostrarse al espectador mediante primeros planos. Así, a lo largo de la década de 2010 pudo obtener múltiples papeles en obras como Madame Bovary, Fuegos, Ricardo III, Pingüinas, Todas las noches de un día o Las criadas. Pero no renunció del todo al audiovisual, puesto que siguió trabajando en varios cortometrajes y series de televisión como Carta a Eva o El don de Alba.

En 2017 Paco Plaza la rescató en Verónica, película donde regresó al terror y a primera línea de la actuación interpretando el papel de la madre de la protagonista. Isabel Coixet volvió a contar con ella para Nieva en Benidorm, precisamente una cinta donde se reivindica el papel de la mujer madura. Estos roles parecen confirmar la teoría que sostiene la actriz. Y tal vez impulsarla a una nuevas oportunidades en la gran pantalla. Aunque aún lejos de los focos y la repercusión de antaño, ella afirma que está en “un momento vital mejor que hace 20 años”, como bien señalaba en una entrevista para SModa en El País.

Desde hace muchos años vive entre Nueva York y Madrid, está casada con un fotógrafo estadounidense y tienen una hija en común. Nunca habla de su vida privada, aunque parece que pese a los altibajos de su carrera, presiones vividas y limitaciones profesionales, disfruta de una vida feliz a sus ya 54 años.

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