¿Qué hay tras la República Errante del Menda Lerenda de la que ha vuelto a aparecer un 'ciudadano' en España?

M. J. Arias
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Hace unos meses, en noviembre, un conductor gallego era detenido tras saltarse un control policial. Cuando le pidieron la documentación, aportó un documento que lo identificaba como ciudadano de la República Errante Menda Lerenda. Este domingo se producía un caso similar en el término municipal de O Porriño (Vigo) y con otro conductor como protagonista que alegó ser ‘diplomático’ de dicha república. Además, en el cuartel pidió que se avisase al cónsul de la misma, según informa La Razón.

Previo pago de algo menos de 50 euros, cualquier persona puede recibir la documentación que le acredita como ciudadano de esta república. (Foto: portal de la República Errante del Menda Lerenda)
Previo pago de algo menos de 50 euros, cualquier persona puede recibir la documentación que le acredita como ciudadano de esta república. (Foto: portal de la República Errante del Menda Lerenda)

Dos casos similares y aislados unidos bajo el supuesto amparo legal que fuentes consultadas por La Voz de Galicia deslegitiman. Según los expertos en derecho internacional con los que se ha puesto en contacto el citado medio, esta república autoproclamada no tiene sustento jurídico alguno, por mucho que en su web aseguren que sí, que es todo legal y conforme a derecho internacional.

Aportar el documento que acredita la pertenencia a este estado y que puede adquirirse a través de su portal ‘oficial’ previo pago de una tasa de 49,8 euros, no trae más que problemas. Es lo que le ocurrió tanto al hombre identificado como tal en noviembre como al ahora detenido en O Porriño, sobre el que pesaba una orden de arresto emitida por un juzgado de Vigo. A ambos se les atribuye un presunto delito de falsedad documental.

A este segundo ciudadano ‘errante’ identificado el domingo por la tarde se le buscaba por no tener escolarizados a sus hijos. En su defensa, en el cuartel, alegó que “no tiene obligación” de llevarles al colegio porque “no reconoce” el Estado español y los niños estudian en casa.

Según publica La voz de Galicia y puede comprobarse en la información de la web oficial de la República Errante del Menda Leyenda, su fundación se remontaría a 1999, al 14 de octubre de aquel año. Entonces fue cuando notificó su intención de proclamar su independencia enviándole los documentos a “Ministerio competente de un país miembro de la Unión Europea”.

Este órgano ministerial sería, según el medio gallego, el de Cultura y Deporte. El formulario adjunto a su petición, el necesario para inscribirse en el Registro de la Propiedad Intelectual de Barcelona. Solo unos meses después, el 25 de enero, Cultura dio el visto bueno y los responsables del entonces recién proclamado estado consideran que eso basta para acreditar su condición.

Uno de sus principios fundacionales es el de la libertad individual. En este sentido, manifiestan que “la República Errante Menda Lerenda se establece como Soberanía individual, móvil y reconocida por otros Estados capaz de actuar con total independencia y en estricto cumplimiento con la Ley Internacional”. Esto viene a decir que cada ciudadano es el territorio en sí mismo y, por tanto, lo es allá donde esté.

En declaraciones al citado medio gallego, han asegurado que la documentación que acredita a sus ciudadanos como tal no puede ser usada como “salvoconducto universal para tropelías ajenas a la ley”. Un hecho que se ha producido en dos ocasiones en cuestión de tres meses y que les ha convertido en foco de atención mediática.

Se desconoce quién o quiénes están realmente detrás de la fundación del a república, pero en La Voz de Galicia señalan que el dominio web está alojado en una empresa galleta desde hace 11 años y que el pasado mes de diciembre un residente en el País Vasco registró el logro de los carnets de identidad como marca.

En su web se puede consultar su Constitución, compuesta de un total de 13 artículos siendo el primero que “la Soberanía reside en el pueblo”. En el apartado de preguntas, al porqué del nombre, esgrimen que ‘menda lerenda’ es una expresión que se usa para referirse a uno mismo. En cuanto a si no creen que una denominación así para una república “puede sonar a guasa”, responde que “ningún tribunal nacional o internacional le aceptará como ‘fundamento Jurídico’ el argumento de que ‘no le gusta el nombre’”.

El precio de casi 50 euros que cuesta hacerse con la documentación acreditativa de ser miembros de este estados incluye la identificación y certificado, los gastos de tramitación y los de envío. Lo que se obtiene a cambio es una suerte de DNI en plástico como si fuese una tarjeta de crédito.

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