¿Qué es un rastreador y por qué España necesitaría unos 10.000 para evitar una recaída en la pandemia?

La mayor parte de los países del mundo ya han superado el pico de contagios del coronavirus y empiezan a afrontar sus primeras medidas de desescalada. El objetivo es evitar nuevos brotes que obliguen a dar pasos atrás en el desconfinamiento.

En este sentido, hay dos elementos que cobran una gran importancia en el éxito de esta empresa: la realización de test y los reclutadores. Combinados, son la red de seguridad en la que se van a sostener los distintos estados a la espera de la llegada de una vacuna efectiva contra la enfermedad.

Países como España ya están en fase de desescalada (Photo by Gabriel BOUYS / AFP) (Photo by GABRIEL BOUYS/AFP via Getty Images)

Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades consideran que estas dos herramientas son prioritarias para evitar que la pandemia se vuelva a descontrolar.

Los rastreadores son aquellas personas que se encargan de llamar a todas las personas que han estado en contacto y a menos de dos metros de un paciente que ha dado positivo por coronavirus (familia, amigos, compañeros de trabajo…). Su labor es fundamental en la detección temprana, ya que ayudan a evitar que esos posibles contagiados asintomáticos sigan transmitiendo el virus en la sociedad. En esencia, vigilan la cadena de transmisión del virus y la cortan.

Hasta ahora, con el número de casos disparado, su labor era imposible, pero a medida que han ido reduciéndose los contagios por efecto del confinamiento y de las medidas de distanciamiento social, ya empiezan a tener la capacidad de actuar.

España ha mejorado mucho en la realización de test. Según Our World in Data, a día 30 de abril el país había hecho 28,9 por cada 1.000 habitantes. Sin embargo, en lo que se refiere al reclutamiento de rastreadores todavía va muy por detrás. Actualmente, los encargados del controlar los brotes son los servicios de salud pública de las comunidades, que cuentan con unos 500 miembros. Una cifra escasa para las verdaderas necesidades del país.

España ha mejorado en realización de test (Our World Data).

Un estudio de la Universidad John Hopkins ha señalado que para evitar una nueva ola de contagios en Estados Unidos hace falta que haya al menos 30 rastreadores por cada 100.000 habitantes, lo que extrapolado al caso de España daría una cifra aproximada de unas 14.000 personas encargadas de investigar los contagios.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el país, a diferencia de Estados Unidos, ya cuenta con una potente red de atención primaria que dispone de mucha información sobre los pacientes, por lo que quizás no harían falta tantos.

Por ejemplo, Alemania dispondrá de 20 rastreadores por cada 100.000 habitantes, lo que en España se traduciría aproximadamente en unos 9.000. Así pues, un número cercano a los 10.000 rastreadores podría ser suficiente, aunque, tal y como denuncia El País, este rastreo todavía está parado.

Por poner en contexto, en Wuhan se frenó la epidemia utilizando a 9.000 sanitarios como rastreadores, lo que significa que había 81 por cada 100.000 habitantes. Unos datos que muestran que Europa y Estados Unidos estarían aún muy lejos en estos aspectos a la respuesta china.

Cabe recordar también que esos 30 o 20 rastreadores por cada 100.000 personas serían los mínimos necesarios para cubrir la pandemia, pero que cualquier cifra por encima siempre sumaría en la contención de la pandemia.

La tecnología ayudará en el control del coronavirus. (Photo Illustration by Mark Kolbe/Getty Images)

El apoyo de la tecnología

Además de este ejército de reclutadores también será importante el uso de la tecnología, tal y como han mostrado países como China o Corea del Sur, que han sido capaces de dar una respuesta efectiva a la epidemia.

Pese a que en Europa hay dudas sobre la posible intromisión en la privacidad que pueden tener estas herramientas, los Gobiernos estudian aplicaciones que o bien controlan la evolución del coronavirus con GPS y bases de datos centralizadas o bien con la tecnología Bluetooth (que es menos invasiva).

En este último caso, el usuario debería unirse voluntariamente a la aplicación, pero solo sería efectivo  si al menos el 60% de un país lo hace. En el caso de Singapur, por ejemplo, que tiene una población pequeña (unos 4 millones de habitantes), solo un 20% de sus ciudadanos lo ha hecho.

Se abre por tanto una nueva etapa en el mundo en la lucha contra el coronavirus. Solo con test y rastreadores los países serán capaces de dar la respuesta óptima a la pandemia.

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