Moda vegana: cómo identificar si tu ropa es libre de maltrato animal

Cada vez hay más movimientos que buscan concientizar a los consumidores sobre el origen de los productos que adquieren y la moda vegana es uno de ellos. Va más allá de decir “no” a las pieles, e invita a la elección de fibras orgánicas, recicladas o sintéticas.

La moda vegana es más que una tendencia pasajera, pues nos invita a ser consumidores más responsables. Foto: Getty Images

Aunque no seamos conscientes de ello, muchas de las telas y materiales que se usan para la confección de nuestra ropa provienen de animales que han sido criados bajo condiciones de hacinamiento, maltrato y hasta crueldad, además de ser poco ecológicas.

Atención a los materiales

Si bien hay algunas marcas de ropa que se han ganado el distintivo de PETA de ser veganas, no existe una regulación clara al respecto. Es por eso que lo primero que hay que hacer es prestar atención a los materiales que usamos, evitando, principalmente los siguientes:

  • Cuero. A menos que esté hecho a partir de fibras naturales, la mayoría del cuero no es vegano, pues no siempre la piel que se obtiene es un subproducto de la industria alimenticia, sino de animales criados con ese propósito.

  • Lana, añal, cachemira y angora. Estos productos provienen del pelo o piel de varios animales, que en su mayoría son trasquilados (aunque en el caso de la angora asesinados). Aunque parezca inofensivo utilizar el pelo de un animal, trasquilarlos no es natural, y en muchas ocasiones se les somete a condiciones crueles de vida.

  • Seda. Para obtener esta fibra hierven los capullos de los gusanos de seda, pero estos están vivos.

  • Plumas. Las plumas que rellenan nuestras chamarras y almohadas, se suelen arrancar de animales vivos, causándoles mucho dolor en el proceso. Este proceso puede ocurrir durante varias temporadas si el animal sobrevive, que después puede ser parte de la industria alimentaria, incluyendo el foie gras.

  • Pieles. Son la cubierta de animales como osos, castores, chinchillas, zorros, minks, conejos, mapaches y hasta focas. Estas se obtienen matando al animal o haciéndolo mientras todavía están vivos.

  • Pieles de reptiles. No importa si son de serpiente, cocodrilo o lagarto, estas pieles también se obtienen después de matar al animal.

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Existen ya sustitutos a algunos de estos productos, como cuero a partir de fibras de fruta, o de poliéster, y aunque la industria de la moda está invirtiendo mucho en una mayor creación de estos, todavía falta mucho para que sean una realidad común.

Sin embargo el algodón orgánico, poliéster reciclado, o la sarga son materiales que sí serían veganos y podrías utilizar sin tanto miramiento.

Evitar el maltrato animal en la confección de los materiales de nuestra ropa es lo primero que busca la moda vegana. Foto: Getty Images

Una tendencia en aumento

El interés de llevar un estilo de vida vegano va en aumento, tanto que se generó el movimiento Veganuary (como resultado de la unión de las palabras ‘vegano’ y ‘enero’ en inglés), al que este año se habrían sumado al menos 250,000 personas. Se trata de una invitación a unirse, al menos durante el primer mes del año, a ser veganos, y con suerte que se sumen a hacerlo todo el año.

Esto ha llevado a que la industria de la moda se sume a esta tendencia, con casas como Gucci, Chanel, Burberry y Versace anunciando que dejarían de incluir pieles en sus colecciones, y generando cambios. Por ejemplo, tan solo en Reino Unido la venta de prendas de mujer con este tipo de materiales se redujo un 41% en 2018.

Además, hemos de recordar que en febrero de este 2019 se llevó a cabo la primera Semana de la Moda Vegana en Los Ángeles bajo el lema “Sin crueldad es el nuevo lujo”.

No por ser vegano es ‘ético’

A pesar de todo lo anterior, no porque un producto sea vegano significa que sea bueno para el medio ambiente o ético. Por ejemplo, el rayón se produce a partir de las fibras de maderas o bambú, pero su proceso implica disolverlas en productos químicos cuyos humos dañarían la salud de los trabajadores que las procesan.

El poliéster es vegano, pero sus fibras sintéticas se descomponen en los famosos microplásticos que se ha descubierto contaminan los mares y hasta nuestra comida.

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El cuero, aún cuando se especifique que se obtiene como un subproducto de la industria alimentaria, esta sería una de las más contaminantes del planeta, por la cantidad de CO2 que emite al ambiente, sin considerar los productos tóxicos que suelen utilizarse para teñir el material.

Es por eso que el movimiento de la moda vegana busca no solo evitar el maltrato animal, sino productos éticamente responsables. Esto incluye evitar la famosa ‘fast fashion’, o la moda barata, de baja calidad, que no solo se vuelve inservible más rápido, sino que además contribuiría a la contaminación del planeta.

@travesabarros