Dietas de eliminación, ¿tan buenas como prometen?

Las dietas de eliminación parecen estar de moda, debido a los múltiples beneficios que ofrecen. Sin embargo, deben siempre hacerse bajo supervisión médica. Te contamos lo básico sobre ellas, y lo que deberías considerar antes de sumarte a una.

Las dietas de eliminación prometen aliviar síntomas de intolerancia alimentaria, así como perder peso. Foto: Getty Images

Qué es la dieta de eliminación

A pesar de que ahora se escuche más al respecto, la dieta de eliminación existe hace años como un recurso que médicos y nutriólogos supervisan para ayudar a identificar intolerancias, sensibilidad y alergias alimentarias. La idea básica es, en una primera fase, eliminar ciertos alimentos de la dieta durante algunas semanas para luego irlos introduciendo, en la segunda fase, poco a poco, y así identificar mejor cuáles son aquellos menos convenientes para cada persona.

El proceso completo dura entre 4 y 8 semanas y es importante realizarla bajo supervisión médica o de un nutriólogo para asegurar una correcta nutrición durante todo el proceso. Además, se recomienda mantener un diario, especialmente durante la segunda fase, para registrar todo lo que se come y reconocer posibles reacciones negativas.

Esto tendría, como efecto secundario, el posible alivio de síntomas como inflamación, gases, diarrea, estreñimiento y náuseas.

Cuando más restrictiva resulta la dieta, más fácil sería identificar estos alimentos. De ahí que muchas, durante la primera fase eliminen los siguientes:

  • Frutas cítricas.

  • Verduras solanáceas, como tomate, pimiento, berenjena, papa, pimienta de cayena y paprika.

  • Nueces y semillas.

  • Leguminosas

  • Alimentos ricos en almidones, como trigo, cebada, maíz, centeno, avena y pan.

  • Se recomienda evitar el gluten en general.

  • Carne roja, pollo, cerdo, huevos y mariscos.

  • Lácteos.

  • Grasas.

  • Bebidas como el alcohol, el café, el té negro y los refrescos.

  • Especies y condimentos como las salsas, pepinillos y mostaza.

Aunque la lista parezca larga, sí se podrían ingerir, ciertos granos, frutas y verduras, menos los mencionados arriba; proteína como pavo, cordero y pescados de agua fría, especias como pimientas, hierbas frescas y vinagre de manzana, y por supuesto agua e infusiones.

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Podría ayudar a perder peso

Uno de los factores que contribuyen a la obesidad es la inflamación del tejido adiposo, y las intolerancias alimentarias serían una posible causa de ello. Partiendo de esto, un estudio publicado en la revista Journal of Food and Nutrition Research, encontró que las dietas de eliminación serían más efectivas para reducir el índice de masa corporal, la grasa y niveles de triglicéridos que una dieta tradicional.

Otros posibles beneficios

Al eliminar los alimentos a los que seríamos intolerantes, sensibles o alérgicos, las dietas de eliminación prometen otros beneficios como reducir la fatiga crónica y el reflujo, pero también se menciona que podrían ser aliadas para otros problemas, por ejemplo: 

  • Reducir los síntomas del síndrome del intestino irritable, que incluyen inflamación, dolor de estómago y calambres.

  • Ayudar con la esofagitis eosinofílica, una condición en la que el esófago se inflama ante alergias, presentando problemas para tragar alimentos secos y densos. 

  • Contribuir a reducir jaquecas y migrañas. SI bien las causas de estas no son siempre claras, la inflamación podría ser una de ellas, y como la dieta de eliminación podría ayudar a reducirla, la incidencia de estas también podría ser menor.

  • Mejorar la apariencia de la piel, en especial los eczemas y las erupciones cutáneas, pues algunos alimentos las provocarían.

  • Ayudar a reducir síntomas de déficit de atención. Existen estudios que reflejan que, bajo supervisión médica, la dieta de eliminación podría ayudar a reducir los síntomas del déficit de atención en niños. 

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Pero también habría riesgos

Una dieta de eliminación no sería recomendable si padeces de alergias alimentarias graves (anafilaxis), donde lo primero sería acudir con un médico para ayudarte a identificarlo de inmediato.

Tampoco se recomienda para niños a menos que sea bajo estricta supervisión médica, pues el posible déficit nutricional asociado con la dieta de eliminación, podría afectar su crecimiento.

Recuerda que antes de someterte a cualquier tipo de dieta, debes consultar a un especialista de la salud.

@travesabarros