Puede que te quedes sin dientes o ciego (y no en sentido figurado) si no sabes esto

Más te vale conocer (al detalle) tu estado de salud

No es por ser alarmista, pero vivir despreocupado, sin prestar atención a tu salud es prácticamente un suicidio. (Foto: Istock)

España es uno de los países de Europa con mayor porcentaje de pacientes (una de cada tres personas tiene exceso de peso). Así lo confirma el Estudio Nutricional de la Población Española (ENPE) que estima que un 21 por ciento de los españoles sufren obesidad y el Estudio Di@abetes, cuyos datos sostienen que unos 4.6 millones de personas padecen diabetes en nuestro país: un 13,8 por ciento de la población.

A ello se suma que alrededor de la mitad de estos pacientes diabéticos desconoce que tiene esta enfermedad, agravando así el control de la misma. Pero, ¿qué pasa si tienes diabetes y no lo sabes? 

¡Puf! La respuesta no te va a gustar ni un pelo. Desconocer este problema puede tener consecuencias nefasta para tu salud. Prácticamente no hay un sólo órgano (de los vitales) que no se resienta y que, de un modo y otro, te esté enviando señales de que algo anda mal en tu organismo.

Si te encuentras mal a menudo, te mareas, ves borroso, tienes problemas digestivos o te sangran las encías (entre otras cosas) puede que sea hora de hacerte una revisión y ponerte en manos de un especialista.

¿Sufres dolor de estómago a menudo? El síndrome de intestino irritable o colon irritable es un indicio de diabetes. (Foto: Getty)

Padecer diabetes y no saberlo puede producir complicaciones, derivando en trastornos en la visión o insuficiencia renal, y afectando a las arterias coronarias, pudiendo provocar infarto o trombosis cerebral.

Además, un mal control glucémico en la diabetes facilita la aparición de infecciones e inflamaciones a nivel oral e incluso puede provocar la caída de piezas dentarias. De hecho, muchos problemas comunes de la boca podrían estar relacionados con la diabetes.

“La enfermedad periodontal está muy relacionada con la diabetes, ya que contribuye a la aceleración de la enfermedad cardiovascular al producir sustancias inflamatorias que aceleran el envejecimiento de las arterias”, señala el doctor Francisco Javier Ena Muñoz, coordinador del Grupo de Diabetes y Obesidad de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).

La enfermedad periodontal no es la única que se relaciona estrechamente con la diabetes, ya que las complicaciones asociadas a esta enfermedad son múltiples.

Así, un mal control de la diabetes a lo largo del tiempo -durante unos 10-15 años- puede derivar en complicaciones microvasculares que afectan a los vasos sanguíneos pequeños.

La diabetes causa sequedad bucal, ya que afecta a las glándulas salivales. Incluso, el daño a los nervios favorece la poca salivación. ¡No lo dejes pasar! (Foto: Getty)

“Un ejemplo se encuentra en la retina, provocando trastornos en la visión por hemorragias retinianas; además de otros que afectan a los vasos del riñón o a los vasos encargados de nutrir a los nervios, provocando problemas en la percepción del dolor por problemas en la conducción sensitiva de los nervios, o una disminución de la capacidad de filtración del riñón, que puede conducir a la insuficiencia renal y a la diálisis”, explica el experto.

Por su parte, la diabetes afecta también a los vasos sanguíneos de gran tamaño, como las arterias coronarias, siendo causa de infarto agudo de miocardio y de trombosis cerebral.

Además, la hipoglucemia –bajos niveles de glucosa en sangre- es otro de los efectos que se producen a causa de la diabetes, principalmente en personas que cuentan con una larga evolución de la enfermedad y que recurren a tratamientos con múltiples dosis de insulina.

“Con la hipoglucemia aparecen síntomas derivados de la afectación del sistema nervioso central, como malestar general, sensación de mareo, disminución del nivel de conciencia e, incluso el coma hipoglucémico o palpitaciones producidas por la producción de adrenalina por parte del organismo”, comenta el doctor.

Depresión y diabetes son patologías que también aparecen estrechamente relacionadas entre sí. Por un lado, la depresión puede condicionar trastornos en la alimentación que causen obesidad y que conduzcan a la diabetes. Por otro, pacientes con diabetes pueden presentar falta de autoestima que desemboque en una depresión.

La glucosa (azúcar) en la sangre es un indicador esencial de tu salud. Tómate las medidas para prevenir complicaciones. (Foto: Getty)

Es importante llevar a cabo un correcto y temprano tratamiento en los casos de pacientes diabéticos con depresión, para así mejorar el control metabólico de esta enfermedad”, enfatiza el doctor Francisco Javier Ena Muñoz.

Sin olvidar que una dieta adecuada influye de forma positiva en la diabetes y en las enfermedades cardiovasculares gracias a los beneficios alimenticios que aporta.

“Si tomamos como referencia, en cuanto al contenido y distribución calórica, la dieta mediterránea basada en el aceite de oliva, productos naturales, frutas y verduras y pescado, evitando la repostería y los azúcares refinados, se consigue reducir en un 60 por ciento el riesgo de enfermedades cardiovasculares, además de otras enfermedades como el cáncer de mama en un 30 por ciento”, indica el especialista.

Además de la correcta alimentación es importante favorecer la prevención por medio del ejercicio físico, que aporta beneficios no solo a la hora de mantener un peso adecuado, sino también “se ha comprobado que retrasa la aparición de demencia y mejora la capacidad retentiva, especialmente cuando se realiza cuatro horas después de una labor de aprendizaje”, señala el doctor.

Por tanto, deberías estar pendiente de lo que te pasa (sin llegar a obsesionarte), no te vayas a volver un hipocondríaco después de leer esto, ¿eh?

Eso sí, ante cualquier problema de salud que se prolongue en el tiempo, acude al médico. Y por favor, no faltes a las revisiones anuales, aunque creas que estás como un toro.

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