Los pueblos medievales más bonitos de España

Por Silvia Ruiz de la Prada
·9 min de lectura
Photo credit: Getty Images
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From Harper's BAZAAR

Siglos de historia descansan en silencio y de forma paciente tras las plazas, murallas, fortalezas, monasterios y callejuelas adoquinadas de estos pueblos medievales repartidos por todo el territorio español.

Ya sea en la costa o en el interior, estas localidades aguardan al viajero para ofrecerles uno de los patrimonios culturales más ricos de toda España. Un verdadero viaje al pasado que llega en forma de nuestro presente.

Desde Harper's Bazaar sabemos que no son todos los que están, ni están todos los que son, pero hemos realizado esta selección de villas medievales en las que perderse (y volverse a encontrar) en cuanto tengamos oportunidad y cuando la situación sanitaria lo permita.

Historia, cultura, ocio y mucha -pero que mucha- gastronomía se dan la mano en estos destinos que bien merecen una escapada independientemente de la estación del año en la que nos encontremos. ¡Siempre brillan de una forma especial para cada momento! ¿Nos empapamos de todas ellas? #redescubriendoespaña #unotoñodiferente #otoñobazaar

Santillana del Mar (Cantabria)

Photo credit: Manuel Alvarez - Getty Images
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Una de las paradas más imprescindibles de la cornisa cantábrica no es otra que la preciosa localidad de Santillana de Mar. La villa tiene su origen en la Alta Edad Media entre los siglos VIII Y IX y desde el año 2013 está incluida dentro de la red de pueblos más bonitos de España.

Se la conoce como la 'villa de las tres mentiras'. ¿La razón? Porque ni es santa, ni es llana, ni tiene mar y recorrer sus calles adoquinadas será toda una delicia para el visitante. Está localizada a tan solo media hora de trayecto en coche desde Santander por lo que es la escapada perfecta para hacer en un fin de semana donde solo apetezca disfrutar del arte de la gastronomía y el hedonismo en estado puro.

En algunas de las direcciones que no podemos pasar por alto en nuestra visita a Santillana del Mar encontramos la Colegiata de Santa Juliana, la Plaza Mayor (también conocida como Plaza de Ramón y Pelayo), la Torre de Don Borja o el Palacio de Velarde...¡sin olvidarnos por supuesto de las Cuevas de Altamira ubicadas a menos de 3 km de distancia!

Si queremos descansar, comprar alguna antigüedad o deleitarnos con algún excepcional curso de cocina, a menos de 15 minutos en coche nos espera el proyecto de Federica & Co. en Cóbreces, una casa solariega que data del s. XVIII y que abrió sus puertas el pasado septiembre gestionada por la maravillosa Federica Barbaranelli. ¡Imposible explicar con palabras, mucho mejor vivir la experiencia en primera persona!

Pedraza (Castilla y León)

Photo credit: Getty Images
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Pedraza es una de las escapadas domingueras por excelencia de todo madrileño (o residente en la capital) que se precie. Su distancia a hora y media de Madrid y a tan solo media hora de Segovia, la convierten en la visita perfecta con el combo Segovia + Pedraza para organizar en alguno de los fin de semana de otoño o invierno, cuando el tiempo invita a abrigarse , a disfrutar de la tradicional comida castellana y de los paseos por estas localidad medievales que tienen una gran historia y patrimonio detrás.

Entre las calle y monumentos de esta villa se respira el silencio y la vida de siglos pasados y no todas pueden presumir de ser uno de los pueblos medievales mejor conservados de toda España.

¿Qué no perderse? La Plaza Mayor, el Castillo, la iglesia romántica de San Juan Bautista, la iglesia de Santa María y la Calle Mayor (centro neurálgico del pueblo que une el castillo con la plaza principal). Para los más curiosos también está la cárcel medieval de la Villa, cuya visita solo se puede realizar bajo reserva previa.

¿Y para comer? No pueden faltar la sopa castellana, el cordero, el cochinillo, el lechazo, las setas, las patatas guisadas con chorizo o los dulces tradicionales como los mantecados, rosquillas o el ponche segoviano. ¡Deliciosos!

Morella (Castellón)

Photo credit: © Silvia Ruiz de la Prada Sanchis
Photo credit: © Silvia Ruiz de la Prada Sanchis

La capital de la comarca de Els Ports, en el Alto Maestrazgo es una verdadera joya medieval catalogada como uno de los pueblos más bonitos no solo de la Comunidad Valenciana sino también de toda España.

Morella es una de las localidades limítrofes con Aragón y el Matarraña (Teruel) se encuentra a menos de media hora en coche de la misma. Si la queremos alcanzar desde Valencia, tan solo nos separan dos horas de trayecto y desde Castellón a menos de hora y media. Por lo que se traduce en la escapada perfecta para disfrutar de un fin de semana en la Comunidad Valenciana.

Antes de entrar en este pueblo medieval toca admirarlo desde la carretera de acceso, a unos kilómetros de distancia donde nos regala una fantástica panorámica del enclave con la fortaleza del castillo en lo alto del burgo. Una vez dentro de sus murallas, la joya de la corona la encontramos en el Castillo de Morella y en sus calles adoquinadas por las que debemos perdernos y encontrarnos una y otra vez. Aquí podemos visitar el Convento de San Francisco, el Portal de San Miquel o la Iglesia de Santa María.

Para dormir, los apartamentos exclusivos Casalea se presentan como una de las mejores opciones de descanso en Morella con cuatro propuestas totalmente personalizadas y con capacidad entre 2 y 6 personas (dependiendo del apartamento).

¿Y para degustar la tradicional gastronomía morellana? El restaurante Daluan (Callejón Cárcel, 4), Vinatea (calle Blasco Alagón, 17) o el restaurante Marqués de Cruilles (Calle del Hospital, S/N) son auténticas delicias culinarias. Y para los amantes de los quesos, imposible perderse su famosa quesería Pastor de Morella con dos instalaciones diferenciadas: la quesería y la tienda gourmet, ¡de visita obligatoria ambas!

Aínsa (Huesca)

Photo credit: Daniele Schneider - Getty Images
Photo credit: Daniele Schneider - Getty Images

A tan solo dos horas en coche de Zaragoza se localiza el que probablamente sea uno de los pueblos más bonitos de toda España: Aínsa. Esta villa medieval perteneciente al Alto Aragón nos recibe con su fortaleza amurallada y el castillo declarado Bien de Interés Cultural y Monumento Histórico Artístico con la Torre del Homenaje (la parte más antigua de la fortificación).

Tampoco debemos pasar por alto la Iglesia de Santa María o su Plaza Mayor donde se congregan tanto locales como turistas. Pero sin lugar a dudas lo mejor es pasear por las callejuelas empedradas del pueblo y admirar las casas de piedra tan típicas de la zona con las flores en las ventanas y balcones, creando una atmósfera única.

Su cercanía con el Parque Natural de Ordesa y Monte Perdido y el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara convierten a Aínsa en el perfecto punto de partida para los amantes del senderismo y los deportes de montaña.

Pals (Girona)

Photo credit: Yann Arthus-Bertrand - Getty Images
Photo credit: Yann Arthus-Bertrand - Getty Images

Estamos ante uno de los destinos más top de la Costa Brava, junto con otras localidades costeras cercanas como Begur y Palafrugell. A 50 minutos en trayecto en coche desde Girona y a poco más de hora y media desde Barcelona se localiza esta villa medieval que hace las delicias de todos sus visitantes.

¿Qué no perderse en nuestro paso por Pals? Pasear por el casco histórico para admirar alguna de sus joyas históricas como el Castillo fronterizo que data del siglo IX, la Torre de les Hores, la Plaza Mayor o Can Frailer (una característica edificación donde antaño había una antigua farmacia). Además de los pueblos colindantes mencionados unas líneas más arriba como Begur o Palafrugell, es imprescindible la visita a Peratallada, otra villa medieval que enamora a cada paso.

Si queremos darnos un buen homenaje de la mejor gastronomía de la zona de la comarca del Ampurdán nos esperan con los brazos abiertos en el restaurante El Pedró. ¡Toda una delicia para los cincos sentidos!

Valderrobres (Teruel)

Photo credit: © Archivo fotográfico Comarca Matarraña
Photo credit: © Archivo fotográfico Comarca Matarraña

La capital de Matarraña presenta un maravilloso núcleo medieval con un patrimonio histórico único y de lo más cautivador. Perteneciente al Bajo Aragón Histórico y ubicada dentro de la provincia de Teruel es una joya de interior que merece más de un fin de semana para ser descubierta y disfrutada en todo su conjunto.

La ruta comienza a Valderrobres con su puente de San Roque, el Ayuntamiento, su Castillo Medieval, la Iglesia de Santa María de la Mayor o sus callejuelas empedradas repletas de historia. Pero no termina ahí, otras localidades colindantes aguardan pacientes al visitante para mostrar toda su esencia turolense como La Fresneda, Cretas, Fuentespalda (con su tirolina más larga de Europa), Beceite o Calaceite.

Además de pueblos medievales, también tenemos rutas de senderismo por el Parque Natural de los Puertos de Beceite con su estrecho del Parrizal, uno de los paseos en la naturaleza más demandados de la zona.

Y para recargar fuerzas nada como el recién estrenado este 2020, el Hotel Torre del Marqués, localizado en Monroyo a tan solo 15 minutos de distancia de Valderrobres. Aquí el lujo se fusiona a la perfección con el entorno y crea un enclave donde la tranquilidad, la calma y el hedonismo en estado puro están a la orden del día. Desde sus habitaciones cuidadas hasta el mínimo detalle, su delicioso restaurante, su relajante spa, su piscina exterior y su ubicación aislada del mundo, lo consagran en un alojamiento único en la zona. ¡Desconectar para volver a conectar siempre es posible en Torre del Marqués!

Albarracín (Teruel)

Photo credit: Andrea Comi - Getty Images
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Albarracín lleva siendo Monumento Nacional desde 1961 y propuesto para ser declarado como Patrimonio de la Humanidad, por lo que estamos ante uno de los enclaves medievales mejor conservados de toda España. Localizado a dos horas de Valencia y a tan solo media hora de Teruel, este pueblo en tonalidades tierra es una maravilla para descubrir en un día de excursión o en una escapada de fin de semana.

Si deseamos obtener la mejor panorámica de este lugar, deberemos ponernos calzado y ropa cómoda para alcanzar el Castillo Musulmán de Albarracín y la Torre de Doña Blanca. ¡El ascenso cuesta pero las vistas y la fotografía de rigor para nuestro feed de Instagram merecen la pena!

¿Dónde recargar pilas con una deliciosa comida? La Taba (Travesía Catedral, 9) puede que sea una de las mejores opciones donde encontramos una gastronomía de producto tradicional pero actualizada a los cánones que mandan en la actualidad. Aquí sentirse como en casa, está más que garantizado. En definitiva, Albarracín no hace más que demostrar que Teruel SÍ existe, ¡vaya que si existe!

Laguardia (La Rioja Alavesa)

Photo credit: Gonzalo Azumendi - Getty Images
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En la provincia de Álava (concretamente en la Rioja Alavesa) nos da la bienvenida entre viñedos, bodegas y calles adoquinadas esta maravillosa localidad medieval que se presenta como la escapada perfecta del otoño, sobre todo gracias a su cercanía de Logroño (a tan solo 20 minutos en coche).

¿Qué no perderse? La Iglesia Santa María de los Reyes, junto a la Torre Abacial y la Plaza del Gaitero, la Plaza Mayor, la Iglesia de San Juan o simplemente pasear alrededor de sus murallas son tan solo algunos de los principales reclamos turísticos del lugar. Para ver el atardecer no dudes en presenciarlo desde la Puerta de los Paganos... ¡promete dejarte sin palabras!

¿Y para los amantes del vino? Aquí se encuentran verdaderas joyas empezando por las bodegas subterráneas de las casas de Laguardia que se pueden visitar (consulta a la oficina de Turismo) y continuando saliendo de esta villa por las bodegas y hotel de Marqués de Riscal (localizadas en Elciego) o la Bodega Hacienda López de Haro (en San Vicente de la Sonsierra). ¡Enoturismo en toda regla!