Psicofármacos: por qué las mujeres consumen el doble que los hombres

Las mujeres son más proclives al diagnóstico de ansiedad, insomnio o depresión, trastornos que conllevan a una mayor prescripción de estas sustancias

Para evitar hábitos peligrosos como la automedicación o un consumo excesivo de fármacos es importante reconocer los síntomas de la depresión como una enfermedad y acudir al especialista. (Foto: Fundación Atenea)

Dos mujeres por cada hombre consumen hipnosedantes y psicofármacos, tanto legales como ilegales, en todas las etapas de la vida según recoge un informe de la Fundación Atenea.

La sobrecarga de trabajo o la insatisfacción, que generan ansiedad, insomnio, nerviosismo o depresión, serían los dos motivos principales de esa dependencia femenina por los tranquilizantes.

“Estos factores hacen que las mujeres sean más proclives al diagnóstico de enfermedades mentales y, con ello, a la prescripción de antidepresivos y somníferos que conllevan a una mayor exposición al consumo continuado de estas sustancias”, explicó Pilar Carrasco, catedrática de Medicina Preventiva, durante las IV Jornadas sobre Género y Drogas organizadas por Fundación con el apoyo de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas.

Los expertos alertan sobre el riesgo de ‘acostumbramiento’. (Foto: Getty)

Esa ‘dependencia’ femenina hacia este tipo de fármacos se refleja en el estudio “Análisis Histórico del Consumo de Hipnosedantes desde la Perspectiva de Género”, según el cual el 19 por ciento de la población española ha consumido estos fármacos en alguna ocasión.

En cifras, las mujeres doblan a los hombres en la ingesta de estas sustancias, con un perfil de mujeres adultas de mediana y avanzada edad, con un nivel de estudios bajo, divorciadas o separadas, y dedicadas exclusivamente al trabajo doméstico o sin trabajo.

Sin embargo, no es preciso hallarse en una de estas situaciones para sufrir una depresión y verse ’empujada’ al consumo crónico de psicofármacos. Tal y como  apunta el profesor Miguel Casas, catedrático de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Barcelona y presidente de la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD), “muchas personas tienen un cuadro clínico de depresión, pero no lo saben y recurren al consumo de sustancias. La depresión es una patología que no se reconoce como tal y que se enmascara como mal humor o ansiedad”.

El presidente de la SEPD subraya que los tratamientos antidepresivos, bien pautados por los especialistas con la elección del fármaco adecuado, duran en el tiempo y mejoran considerablemente la sintomatología de la depresión.

Algunas mujeres cuando se encuentran mal anímicamente toman estos fármacos porque una amiga o familiar se los ha dado. Actuar con responsabilidad, leer el prospecto y consultarlo siempre con tu médico evitarán problemas posteriores. (Foto: Getty)

Por otro lado existen otros ‘condicionantes’ que pueden provocar la toma de antidepresivos  por parte de mujeres. Por ejemplo, se ha detectado un mayor consumo de antidepresivos en mujeres que han sufrido una cesárea.

De hecho, el porcentaje de mujeres con diagnóstico de depresión tras un parto aumenta con el grado de instrumentalización del proceso, y afecta al 6,8 por ciento de aquellas que paren por cesárea frente al 5,8 por ciento de los partos vaginales instrumentalizados. Ello da lugar, en muchos casos, a un mayor consumo de antidepresivos durante el primer año después de dicha intervención quirúrgica, según se desprende de un informe del Servicio Catalán de la Salud (CatSalut).

“Nos hace pensar que a veces se puede evitar. Si analizamos las mujeres según sus condiciones, no debería haber diferencias (entre hospitales) en la realización de cesáreas o el uso de fórceps o espátulas, instrumentos que hacen que el suelo pélvico sufra más. A veces, la cesárea acaba siendo una consecuencia. El parto necesita comprensión y acompañamiento, y el sistema debe poner recursos para que la mujer esté bien acompañada y pueda tener el proceso lo más normal posible”, según explica Ramon Escuriet, experto en salud reproductiva.

Por ello, el consumo de psicofármacos en mujeres es una de las prioridades de la estrategia nacional sobre adicciones, y sobre su prescripción médica se ha producido un cambio de percepción que está motivando diferentes iniciativas desde el sistema de salud pública.

La psicoterapia sigue siendo un tabú, algo de lo que nos avergonzamos, por eso optamos por las pastillas. (Foto: Getty)

Además, en los últimos años estamos asistiendo en el sector sanitario a una toma de conciencia sobre esta problemática del consumo de psicofármacos, a través de campañas para concienciar sobre el abuso de tranquilizantes y otros hipnosedantes en la salud de las personas.

“Es el momento de realizar un análisis y reflexión sobre lo que ha sido la trayectoria de
prescripción en hombres y mujeres en España; y sensibilizar sobre el género como factor de gran influencia en la vida de las personas en general y de las consumidoras en particular”, concluye Carlos Molina, Técnico de Investigación de la Fundación Atenea.

¿Cómo combates los bajones anímicos? ¿Sueles automedicarte cuando estás deprimido? ¿Eres partidario de las pastillas o consideras que es más efectivo acudir a terapia?

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