Prueba Renault Mégane Electric: ¿Son reales sus 450 kilómetros de autonomía?

Photo credit: Car and Driver
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Para los negacionistas de las redes sociales, decirles que éstas tienen cosas buenas, como los recordatorios. Te avisan de los cumpleaños, por lo que siempre quedas de cine con tus amigos, familiares y compañeros de trabajo. También te rescatan fotos antiguas. El ‘caralibro’ me recuperó una imagen del seis de septiembre de 2021, día en el que levantaba el embargo del Renault Mégane Electric, que había ido a conocer unas cuantas jornadas antes a París. Un año más tarde, algo más de canas en el pelo y algún que otro kilo menos en el cuerpo, tengo entre manos una unidad exactamente idéntica a la que nos desvelaron en un estudio a las afueras de París. ¿Mera casualidad?

Photo credit: Diego Rueda - Car and Driver
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El nuevo Mégane Electric es el primer modelo de la Renaulution, un término muy chulo con el que Luca de Meo da pistoletazo de salida a la electromovilidad masiva en la casa del rombo. Vale. Dentro de poco vendrán más modelos encuadrados en este “plan”, como el R5 e incluso la también resurrección del ‘cuatro latas’, pero para eso aún quedan unos meses (y años). Así que vamos a contarte todo de este Mégane de aspecto futurista que promete autonomías reales por encima de 400 kilómetros por carga.

El Mégane Electric es una interesantísima propuesta de movilidad cero emisiones que nada tiene que ver con el Mégane gasolina, diésel e híbrido enchufable que actualmente se venden y se venderán durante un tiempo indeterminado. Estos desaparecerán cuando el propio mercado no los quiera.

Ficha técnica del Renault Mégane Electric

  • Longitud: 4,21 metros

  • Anchura: 1,77 metros

  • Altura: 1,50 metros

  • Batalla: 2,70 metros

  • Maletero: 389 litros

  • Peso: entre 1.600 y 1.700 kilos

  • Motorizaciones: Eléctricas, de 130 ó 220 caballos

  • Batería: 40 kWh ó 60 kWh

  • Aceleración 0 a 100 kilómetros/hora: 10 segundos (130 CV) – 7,4 segundos (220 CV)

  • Velocidad máxima: 150 km/h (130 CV) – 160 km/h (220 CV)

  • Consumo: 15,8 kWh/100 (130 CV) – 16,1 kWh/100 (220 CV)

  • Transmisión: delantera. Caja de cambios automática

  • Precio: Desde 36.600 euros

Compromiso imagen-funcionalidad

Esta versión eléctrica juega un poco a ser ese coche aspiracional con el que muchos sueñan, aunque se trate de un automóvil de marca generalista. Para ello, se ha apostado todo al diseño, a la vista está, y la calidad percibida. Cuenta con animación en los faros led al más puro estilo Audi, las manetas enrasadas por aerodinámica salen cuando estamos a la altura de la puerta y una secuencia proyectada en el sistema multimedia nos da la bienvenida. También dispone de un espejo interior digital, al que cuesta cogerle el punto al principio dado que modifica la distancia percibida por el conductor.

El cuadro de mandos de 12,3 pulgadas tiene varias vistas y cuenta con una increíble rapidez a la hora de mostrar datos y variar la información gracias al sistema OpenR Link, de lo mejor que le ha pasado a la Renault gracias a la colaboración con Google. Así entenderás que cuentes a bordo con Google Maps o Google Assistant. Con tu cuenta de correo puedes sincronizar tu teléfono con el infotainment que, en esta ocasión, cuenta con pantalla táctil de 12 pulgadas. En caso de que tu smartphone sea de Apple, no hay problema: ahí está Apple Car Play para sacarte del apuro, cosa que puedes hacer con cable, o como en nuestro caso, de forma inalámbrica. Lo que hay que alabar es que es intuitivo, fácil de usar y las pantallas tienen un muy buen brillo. ¡Ah! Y se mantienen los mandos físicos para el climatizador.

Photo credit: Diego Rueda - Car and Driver
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Aquí Renault no escatima

La plataforma de este Mégane Electric es nueva. El coche mide 4,20 metros de largo, 1,76 metros de ancho y 1,50 metros de alto. Tiene el motor colocado delante y la tracción es delantera, a diferencia de los hermanos VW ID.3 y Cupra Born, que llevan el motor y la tracción detrás. La batería, como es habitual, está bajo el habitáculo para no restar espacio. La hay de dos capacidades, de 40 y 60 kWh. Ésta última es la que tiene nuestro Mégane, lleva el sello de LG y corresponde exclusivamente a la versión de 220 caballos. Acepta cargas de hasta 22 kW en corriente alterna y de hasta 130 kW en continua.

Photo credit: Diego Rueda - Car and Driver
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A pesar de la pila que necesita para propulsarse y de que el Mégane mide sólo 4,20 metros de largo, 16 centímetros menos que un Mégane gasolina, este Electric es sorprendentemente espacioso. Delante, tenemos la sensación de estar en un todocamino por la forma de las ventanillas y la posición del asiento.

Detrás, el suelo está más alto que un turismo al uso, lo que obliga a flexionar ligeramente las piernas. Afortunadamente, hay espacio a lo largo y ancho para viajar, más que en un Mégane gasolina, aunque mejor dos personas que tres, pues la plaza central es muy estrecha aun sin haber túnel de transmisión. Las formas coupés son las que imponen una visibilidad justa a la que todos los pasajeros y deberán acostumbrarse a esta sensación de claustrofobia si quieren viajar en el coche.

Photo credit: Diego Rueda - Car and Driver
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Antes de pasar al apartado dinámico, tenemos que hablar también del maletero. Los 440 litros de volumen son buenos para, una vez más, las dimensiones del coche. ¿Cabe la compra? Sí. ¿El equipaje para irse de vacaciones? Por supuesto. ¿Una bici? No pidas peras al olmo… Sus formas son muy regulares y se puede aprovechar bien el espacio y bajo el piso existe un compartimento para dejar los cables de carga previo pago de 100 euros, aunque siempre puedes tirar de una mochila…

Photo credit: Diego Rueda - Car and Driver
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Queremos más (y sabemos que se puede)

La carrocería del Mégane nos gusta. Es un coche atractivo, resultón. La calidad de acabados y el sistema multimedia nos parecen la bomba. Pero también es un coche con un muy buen comportamiento dinámico.

La dirección eléctrica tiene una muy rápida respuesta, el habitáculo está muy bien insonorizado y la suspensión, con un esquema McPherson delante y un multibrazo detrás, trata con mimo a los ocupantes del Mégane Electric. En ciudad es donde uno se da cuenta especialmente de esto, por cómo devora los resaltos y badenes sin transmitir brusquedades. Realmente el coche es una delicia manejarlo en ciudad, donde parece más pequeño, y en carretera, donde los 220 caballos se dejan disfrutar de una forma más plena, con esa inmediatez tan características de estos motores eléctricos.

Photo credit: Diego Rueda - Car and Driver
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Únicamente echamos en falta algo de cordura cuando aceleramos a fondo. Las ruedas delanteras ‘bailan’ más de lo esperado, y no creemos que sea un problema de montar unos neumáticos de baja fricción, sino de capacidad de gestión del tren delantero.

¿Y qué hay de la autonomía? Lo cierto es que un conductor medio puede hacer unos 400 kilómetros por ciclo de carga completo y aquel que sea un pro, puede alcanzar los 450 kilómetros, que es mucho. ¿Y a qué nos referimos con ser un pro? A circular con modo eco, hacerlo por carreteras con limitaciones entre 90 y 100 kilómetros/hora porque el coche no pasa de esa velocidad salvo que des un pisotón, aprovechar la inercia, jugar con las levas y los modos de retención…

Photo credit: Diego Rueda - Car and Driver
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Tras nuestra prueba, perfectamente podemos circular todos los días en Eco para reducir el consumo, siempre y cuando circulemos por ciudad y vías de extrarradio ya que tiene limitada la velocidad máxima a 100 por hora (según el cuadro de mandos, hasta 105 kilómetros/hora). Recuerda que el par es instantáneo y no hay turbolag ni cajas de cambio de por medio.

Precio y equipamiento del Renault Mégane Electric 60 kW

El Mégane Electric en esta versión de 220 caballos y acabado Iconic es una auténtica delicia por todo lo que te hemos contado, pero tiene un gran pero y es su precio de tarifa: ¡50.000 euros! A los que hay que añadir, en este caso, otros 1.800 euros del paquete que incluye el avisador de ángulo muerto, el retrovisor digital, frenada de emergencia, cámaras tres-sesenta… Todo lo demás viene de serie, como los faros de led, el sistema de doble pantallas, el freno de mano eléctrico, actualizaciones, asientos calefactados…

También es cierto que tienes un Mégane Electric de 220 caballos más básico por unos 42.200 euros, o por 36.600 euros con una motorización de 130 caballos y una autonomía máxima de 300 kilómetros. A todos estos importes hay que restarles los descuentos oportunos, así como la ayuda del Plan Moves III.

Photo credit: Diego Rueda - Car and Driver
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Al final sois vosotros, vuestra economía y circunstancias personales, las que dictan sentencia. ¿Quieres más potencia y autonomía? Adelante, el Mégane Electric de 60 kWh no defrauda. Pero tampoco lo hace el de 40 kWh.

Valoración

A favor: Imagen rompedora. Sensación de calidad percibida. Sistema multimedia. Eficiencia energética con el programa Eco.

En contra: Precio de todas las versiones. Visibilidad posterior. Boca de carga del maletero alta.