El proyecto maldito de Carlos Sobera en la tele hace catorce años

·5 min de lectura

Carlos Sobera es una de las piedras angulares de Mediaset desde 2016. El vasco resulta un imán para las audiencias, ganándose los aplausos del público habitualmente por su buen hacer delante de las cámaras, por su rapidez de reacción en los directos y, en definitiva, por su pasión televisiva que traspasa la pantalla. Sin embargo, este vasco de 61 años no siempre ha triunfado en la televisión ya que hubo una vez, allá por 2008, que patinó con el programa Díselo bailando.

Portrait of Carlos Sobera, TV host. (Photo by Jose R. Aguirre/Cover/Getty Images)
Portrait of Carlos Sobera, TV host. (Photo by Jose R. Aguirre/Cover/Getty Images)

La mayoría de los presentadores de televisión son más recordados por sus éxitos que por sus fracasos. Es el caso de Carlos Sobera a quien ahora mismo el público le tiene en alta estima por coronarse como uno de los rostros más familiares de Mediaset. Desde 2016 es el anfitrión ideal del dating show First Dates que se mantiene como uno de los programas más efectivos de Cuatro. Tanto es así que derivó en otras versiones como First Dates Café o First Dates Crucero.

Asimismo, entre 2018 y 2021, Carlos Sobera presentó Volverte a ver en Telecinco, un programa cuyas historias le emocionaban en especial y cuyo testigo actualmente ha pasado a Toñi Moreno quien próximamente se pondrá al frente de Déjate querer. Ahora bien, aunque también se contó con el vasco para el resurgir de El precio justo en la pequeña pantalla el pasado año, valorando seguramente su trayectoria en otros concursos como ¿Quién quiere ser millonario? (2005-2008) de Antena 3, lo cierto es que, de un tiempo a esta parte, se ha ganado un hueco muy revelador en los realities.

Desde 2019 es el presentador de Supervivientes: Tierra de nadie que es una de las galas habituales de este concurso de supervivencia. De hecho, Carlos Sobera se pone al frente de esta entrega en la actual edición que servirá para ampliar el contenido de la principal, presentada por Jorge Javier Vázquez, y la dominical, que este 2022 recae en Ion Aramendi quien debutó el pasado 24 de abril con un buen 18.4% de cuota de pantalla.

Asimismo, Carlos Sobera tiene experiencia en otras realities de Mediaset como GH VIP, La isla de las tentaciones y Secret Story: La casa de los secretos. Si bien en la primera edición emitida en 2021, y protagonizada por famosos, asumía las riendas de la entrega Cuenta atrás, en la segunda ocasión, centrada en concursantes anónimos, ganó más influencia al aceptar el puesto anteriormente ostentado por Jorge Javier Vázquez.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un post de Instagram no disponible por tus preferencias de privacidad

A pesar de que Carlos Sobera se ha erigido como un reclamo en mayúsculas en Mediaset, donde incluso presentó las campanadas de fin de año el pasado 31 de diciembre junto a Paz Padilla desde Vejer de la Frontera, la realidad es que en su currículo hay una mancha con el programa Díselo bailando de la cadena pública. Un formato que se ha pasado por alto porque, básicamente, solo emitió una entrega que (casi) ningún espectador recuerda. Está tan olvidado que ni siquiera las redes lo recuerdan, siendo una tarea imposible encontrar imágenes, vídeos o comentarios sobre él.

Cabe subrayar que Carlos Sobera debutó como presentador en la televisión nacional a finales de los noventa y enseguida se convirtió en uno de los rostros más reconocidos por los espectadores. Tras encadenar unos cuantos proyectos en Antena 3, y crecer su popularidad como la espuma, en abril de 2008 se anunció su fichaje por RTVE. Ahí presentó Canta! Singstar ese mismo año, el programa Los mejores años de nuestra vida en 2009 y el concurso La lista, de La 2, en 2010.

En cuanto a Díselo cantando, tenía previsto aterrizar e iniciar su recorrido en la pequeña pantalla en mayo de 2008. Sin embargo, fue cancelado antes de estrenarse lo que explica que la cadena pública únicamente emitiera su primera (y única) entrega tres meses después. El concurso en cuestión regalaba a Carlos Sobera la generosa oportunidad de mantenerse en primera línea televisiva en horario de máxima audiencia.

Igualmente, le ofrecía la posibilidad de desenvolverse como pez en el agua en un formato atractivo y familiar en el que tres grupos de personas (familiares, amigos o compañeros de trabajo) preparaban una coreografía que servía de percha para mandar un mensaje a un ser querido y para mostrar en prime time la afición al baile en grupo, ya que los participantes no resultaban bailarines profesionales sino gente de a pie. Sin embargo, por mucho que se emitiera el piloto, este formato producido por 3koma no cuajó y fue rechazado por los responsables de la cadena pública. Según publicó FórmulaTV en 2008, porque se postulaba como un fracaso para Televisión Española (TVE) que, además, podía quemar la imagen de Carlos Sobera nada más desembarcar en la corporación.

Si bien este programa blanco, que se puede concebir como una mezcla entre ¡Mira quién baila! y Sorpresa ¡sorpresa!, no surtió el efecto esperado con el 8.3% de cuota de pantalla y 796.000 espectadores de su primera y única entrega, la realidad es que el fracaso de Carlos Sobera se ha visto en otras estrellas de la pequeña pantalla. Es decir, resulta más habitual de lo que parece que algunos programas grabados no terminen de convencer a los responsables de una determinada cadena.

Por ejemplo, Guasabi (2015), programa de humor ácido que tuvo un discreto resultado de audiencia en su primera entrega así que Cuatro decidió no darle más oportunidades. Sandra Barneda también tuvo su propio visto y no visto en la pequeña pantalla con La séptima silla que fue retirado de la parrilla de Telecinco tras una única emisión después de anotar un paupérrimo 7.1% de cuota de pantalla. Y algo parecido ocurrió con Dicho y hecho (2018), el formato conducido por Anabel Alonso y José Corbacho, que aguantó una única noche en el prime time de TVE tras firmar un 5.5% de cuota de pantalla.

En resumen, la puesta de largo de Carlos Sobera en TVE, que curiosamente era con la productora con la que arrancó su andadura profesional en ETB, no fue la esperada. Y, desde luego, para el presentador vasco habría sido una faena porque ya había 4 especiales grabados de Díselo bailando.

Más historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente