El protagonista de "El grito" de Munch no está gritando, según el Museo Británico

Margarita Lázaro
No, no esta gritando

No, no está gritando. Eso es lo que dice el Museo Británico de Londres. La galería de arte ha desmotando la imagen que teníamos hasta ahora de El grito del expresionista Edvard Munch y ha revelado que el famoso cuadro representa a una persona que escucha un grito y no a una persona que grita. 

Esta nueva teoría se basa en la inscripción de una litografía en blanco y negro del cuadro, pieza central de la exposición Edvard Munch: amor y angustia (del 11 de abril al 21 de julio) . Esa inscripción dice: “Sentí un gran grito en toda la naturaleza”.

“Esta rara versión de El grito que estamos exhibiendo en el Museo Británico deja claro que la obra de arte más famosa de Munch representa a una persona que escucha un grito y no, como muchas personas continúan asumiendo y debatiendo, a una persona que grita”, ha dicho Giulia Bartrum, comisaria de la exposición, a The Telegraph.

Según esta experta, las palabras que acompañan a esta hasta ahora desconocida versión del cuadro hacen referencia a lo que inspiró al artista para hacer esta obra.

Lo que aún se puede debatir es si, para Munch, esas fuerzas eran reales o psicológicas.Giulia Bartrum, comisaria de la exposición 'Edvard Munch: amor y angustia'

“Munch incluyó deliberadamente el título de esta versión para describir cómo se inspiró en la ansiedad que repentinamente sintió. Estaba tratando de captar una emoción o momento en el tiempo. A través de la inscripción sabemos cómo se sintió. La gente piensa que esta es una persona que grita pero eso no es lo que está pasando!, añade Bartrum sobre el cuadro, que nace de paseo de Munch por un fiordo en Oslo en 1892 cuando de pronto el cielo se tiñó de rojo. 

“Es un hombre que escucha, ya sea en su cabeza o no. Siente la sensación de que la naturaleza está gritando a su alrededor. No tengo ninguna duda de que esta figura icónica está reaccionando a las fuerzas externas de la naturaleza en esa ladera. Lo que aún se puede debatir es si, para Munch, esas fuerzas eran reales o psicológicas”, continúa.

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