Por qué está prohibido que los alces laman los coches en Canadá

Los visitantes del Parque Nacional de la localidad de Jasper, en Canadá, se han visto sorprendidos recientemente por una serie de paneles informativos pidiendo a los conductores que no permitan que los alces laman sus vehículos. A pesar de que puede parecer una advertencia absurda, tiene mucho sentido.

El objetivo es evitar que estos animales silvestres obtengan de los coches la sal que necesitan para subsistir. Y es que las carrocerías de los automóviles suelen acumular una gran cantidad ya que las carreteras canadienses están repletas de este producto, que se usa para que no se hielen.

Los alces normalmente acuden a los lagos de los Parques Nacionales, como el de Jasper, para adquirir los minerales que requiere su cuerpo, entre los cuales el sodio. Pero ahora han descubierto que los vehículos motorizados les ofrecen una cantidad similar y acuden a ellos para obtenerla.

El problema es que se trata de una práctica muy peligrosa porque pone en riesgo tanto a los conductores como a los animales, porque estos últimos pierden el miedo a los vehículos y pueden provocar accidentes. Además cada veces son más frecuentes los avistamientos de alces en las carreteras.

Por esto motivo, las autoridades han distribuido señales luminosas en parques como el de Jasper para animar a los visitantes a distanciarse de estos animales a través de pautas sencillas como seguir conduciendo o no estacionar en los laterales de las carreteras.

Pero no se trata de una simple recomendación si no que va más allá ya que, en casos extremos, el incumplimiento de estas medidas puede comportar multas de hasta 25.000 dólares para las personas que las infrinjan.