En ‘El programa de Ana Rosa’ tropezaron con la misma piedra y una ucraniana les ha dado un tirón de orejas

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Desde esta semana en Telecinco se habla un poco menos de la guerra de Ucrania y Rusia. Y es que se ha cancelado el programa Ucrania, esto no se podrá olvidar, el cual presentaba Ana Terradillos por la noche, en la franja de access prime time y compitiendo, por tanto, con El Hormiguero. A pesar de esto, el conflicto bélico copa muchas horas de información en los noticieros, y en programas como Ya es mediodía, Ya son las ocho oEl programa de Ana Rosa. Y este último ha tropezado en la misma piedra que otros compañeros días atrás, generando alarmismo, lo que ha provocado que en una conexión en directo una ciudadana ucraniana les dé un metafórico tirón de orejas.

Precisamente estaba Ana Terradillos en el matinal de Mediaset moderando un debate sobre la guerra con varios colaboradores y periodistas habituales de Telecinco y de El programa de Ana Rosa. Como en tantas ocasiones, el espacio conectó con una ciudadana ucraniana que reside en la capital del país, Kiev, y tras el saludo de cortesía, la invitada cargaba con dureza contra las informaciones pesimistas que se estaban barajando en el plató.

MADRID, ESPAÑA - 18 DE NOVIEMBRE: Ana Terradillos y Ana Rosa Quintana posan afuera de un restaurante el 18 de noviembre de 2021 en Madrid, España. (Foto de José Oliva/Europa Press vía Getty Images)
MADRID, ESPAÑA - 18 DE NOVIEMBRE: Ana Terradillos y Ana Rosa Quintana posan afuera de un restaurante el 18 de noviembre de 2021 en Madrid, España. (Foto de José Oliva/Europa Press vía Getty Images)

Buenos días, qué tristeza me da escucharos, qué gente de poca fe. Ucrania está deteniendo a un ejército muchísimo mayor que este y estáis hablando de nuestra derrota y desintegración. Por favor”, lamentaba la mujer, con un gesto que mostraba su total desacuerdo con lo que se estaba diciendo.

Ana Terradillos intentaba tomar los mandos de la intervención como podía, pero la invitada entonces pedía que se tuviese “un poquito más de optimismo”. Y a continuación, añadía una frase del todo demoledora. “Estamos aquí con las bombas y mucho más seguros de nuestra victoria que allí vosotros”. La presentadora recogió entonces el guante y cambió el tono de las informaciones que se estaban brindando, celebrando la serenidad y el ánimo de la invitada, que respondía al nombre de Olga Tarnovska. Ya más calmada, contó cómo estaba viviendo la situación, y cómo les han pedido que trabajen para mantener el país en medida de lo posible. De su ciudad solo quedan uno de cada cuatro habitantes en la actualidad.

Con su discurso, Tarnovska demostró que a veces es más prudente guardar silencio en televisión que hablar sin tener todo el conocimiento de causa. O, en este caso, dejar que los verdaderos protagonistas de la historia tomen la palabra. Con su relato, esta mujer ha intentado que los espectadores de nuestra casa desarrollemos un sentido más crítico, que escuchemos lo que dicen los periodistas y tertulianos, pero que luego lleguemos a nuestras propias conclusiones.

En periodismo se dice que las malas noticias son las noticias buenas, y en ese sentido, es verdad que vende mucho más una situación de alarma que de calma. Solamente unos días atrás, como ya comentamos en estas páginas, en Ya son las ocho sucedió un episodio que rozó más la desinformación y la alarma que la noticia. El programa contactó con un experto en ciberseguridad, quien alertaba del daño que podían hacer los bots rusos en nuestro sistema, pero ya casi no quedaba tiempo para hablar con este profesional, Lorenzo Martínez. La presentadora Sonsoles Ónega le lanzó una pregunta final, y le pidió que solo respondiese sí o no: si los ataques de seguridad online de Rusia “nos llevaría a un colapso global de todo”. Martínez dijo que sí, y fue despedido en su intervención, dejándonos con la incertidumbre de qué tendría este hombre que contarnos y si la cosa estará tan oscura como la pintó de un solo plumazo. Fue todo tan breve que resultó violento para aquel que lo estaba viendo en casa, porque ni siquiera te habían dado las herramientas para forjarte una opinión.

De esta forma, El programa de Ana Rosa este lunes volvió a tropezar en la misma piedra que sus compañeros de la tarde, dejándose llevar por el alarmismo y por el pesimismo. Aunque la principal diferencia es que con Tarnovska el tiempo no ha jugado en su contra y pudo cortar el pensamiento pesimista y la alarma. Esperemos que Mediaset tome nota de esta intervención, y a partir de ahora se informe de todo lo que está sucediendo en Ucrania y Rusa desde una perspectiva más pausada, para que así nadie más tenga que sacarle los colores.

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