He probado las bragas menstruales y esto es lo que ha pasado

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Photo credit: Maryna Terletska - Getty Images
Photo credit: Maryna Terletska - Getty Images

Soy fan absoluta e incondicional de la copa menstrual, eso es así. Después de casi toda una vida utilizando tampones y compresas, y no estando cómoda con ninguno de ellos, descubrí hace un par de años la copa menstrual y me pareció la mejor solución para la regla. Desde ese momento, no dudé en recomendársela a todas mis amigas y a las mujeres que se me cruzaban por delante. Además de ser un método respetuoso para el medio ambiente y para tu cuerpo, una copa menstrual bien cuidada puede durarte hasta 10 años.

Entonces, cuando se me presentó la oportunidad de probar las bragas menstruales fui bastante escéptica. "No hay nada mejor que la copa menstrual, eso está claro", pensé para mis adentros. No quise comenzar la experiencia de forma negativa y me puse a investigar todo lo que pude sobre las bragas menstruales para ver qué podía esperar de ellas.

Mi investigación previa sobre las bragas menstruales

Son una solución más ecológica, igual que la copa menstrual, y aquí ya ganaron puntos. De acuerdo con los expertos de Chilly Gel, " las bragas menstruales son transpirables e hipoalergénicas, y que además existen diferentes tipos en función del día y de nuestro flujo. Todos los modelos suelen combinar tres materiales: algodón (en contacto directo con tu piel más íntima), poliéster (cumple la función absorbente) y licra (capa exterior)"

Además, encontré un movimiento que se está haciendo popular en redes conocido como "free bleeding" o "sangrado libre" que, según las chicas de FREEU INTIM, una marca de bragas menstruales, consiste en no recoger la sangre menstrual en un tampón o copa. La idea de este movimiento es dejar que la sangre fluya libremente. Las mujeres que lo practican hablan de que nunca se habían sentido tan empoderadas al seguirlo y, por supuesto, tenía que probarlo.

Mi primer día utilizando bragas menstruales

Por fin llegó el día, me bajó la regla y pude estrenar las bragas menstruales. Durante esta semana he utilizado la ropa interior menstrual de Primark, que puedes encontrar en diferentes formas: hipster, mini y midi; y para dos tipos de flujo diferentes: escaso-medio y medio-abundante. Vienen en varios colores y puedes conseguirlas desde 7 € hasta por 19€.

Photo credit: Primark
Photo credit: Primark

Yo probé dos tipos, el modelo hipster y el midi. El primer día teletrabajaba y me pareció ideal en caso de haber algún tipo de fuga, podría tenerlo todo controlado. Otra de las cosas que más me echaban para atrás era que tenía la idea preconcebida de que las bragas menstruales iban a ser incómodas, tenía la sensación de que iban a ser muy grandes y gruesas. Nada más lejos de la realidad. Es cierto que la parte que está en contacto con nuestra vulva, la que recoge la sangre, es más dura y se nota que hay algo más que una tela dentro, pero ni es incómoda ni tienes la sensación de llevar algo más allá de ropa interior.

La segunda idea preconcebida que tenía era que mi piel iba a estar en contacto con la sangre recogida por la braga menstrual y que iba a estar con esa incómoda sensación de humedad en todo momento. Esto tampoco pasa, "la primera capa absorbe rápidamente la humedad, combate las bacterias y frena los olores para que te sientas siempre seca y limpia. Después, la segunda capa absorbente seca y contiene el flujo menstrual, alejándolo de la piel.", explican desde Primark. Y es totalmente cierto.

Dos de las "barreras" que me echaban para atrás a la hora de decantarme por las bragas menstruales, superadas. Pero, ¿aguantarían la cantidad de flujo del segundo y tercer día de regla?

La prueba de fuego

Todas sabemos que el segundo y tercer día de la regla son los más abundantes. Ese día no trabajaba en casa, salía a las 8:00 y no iba a volver hasta las 18:00 de la tarde. ¿Aguantarían las bragas menstruales? Evidentemente utilicé las que estaban indicadas para un flujo medio-abundante. Empecé el día un poco pendiente del tema pero a medida que pasaron las horas se me pasó por completo.

No hubo fugas, no hubo problemas, me olvidé por completo de que tenía la regla, como las veces que llevaba la copa menstrual. Llegué a casa muy contenta con el resultado y preparada para lo que venía a continuación: lavarlas.

Cómo se lavan las bragas menstruales

"Aquí viene lo engorroso", pensé. Estas son las recomendaciones que dan desde Primark para cuidar sus bragas menstruales: "Después de usarla, aclárala en agua fría hasta que salgan limpia. A continuación, lávala en frío. No utilices suavizantes, ya que su uso podría mermar las funciones del tejido. Para terminar, sécala tendida y estará lista para que puedas volver a utilizarla". Y eso hice.

Cuando te quitas la copa menstrual, toda la sangre que lleva ahí acumulada durante todo el día sale, y puede ser, digamos, llamativo. Pero al final piensas, "es mía, qué más da", y así es. Esto mismo es lo que pensaba que pasaría al aclarar las bragas menstruales.

Pues no fue tan "escandaloso" como en un primer momento me esperaba. Sale sangre, evidentemente, pero no es tanto como puedas esperar. Yo lo hice en la ducha, me pareció más cómodo, y después las eché a lavar, con un ciclo en frío.

Veredicto final

Las bragas menstruales me parecen una alternativa muy buena tanto a los tampones y compresas como a la propia copa menstrual. Son respetuosas con el medio ambiente, cómodas y puedes hacer tu vida con total normalidad. ¿Las seguiré usando? Por supuesto. Pienso alternarlas con el uso de la copa menstrual, me han parecido todo un descubrimiento.

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