'El prisionero de Azkaban' cambia por completo la vida de Harry Potter

Por Nora Cámara
Photo credit: Warner Bros.

From Diez Minutos

Cuatro sigue apostando por el 'Otoño mágico' de la mano de la saga creada por J.K. Rowling. Por eso, continuando con las emisiones del pasado fin de semana, ofrece el sábado 30 de noviembre, a las 15.45, la tercera entrega, Harry Potter y el prisionero de Azkaban.

No es la primera vez que sentimos que en una película se juega con nuestras expectativas y, si hablamos de la saga Harry Potter, parece una buena fórmula para dejar una buena sorpresa para el final. Y, como no podía ser menos, el tercer filme del todavía inexperto mago, también nos reserva descubrimientos de última hora.

¡¡ATENCIÓN SPOILERS!! Si en La piedra filosofal sospechamos de Snape hasta el final (aunque sutiles pistas ya apuntaban a Quirrell como el ayudante de un Voldemort casi fantasmal), en la segunda, se desviaron las acusaciones de Malfoy a Hagrid hasta que el primer horrocrux de la saga hace su aparición (el diario), con un Tom Riddle adolescente listo para hacer maldades en La cámara secreta.

En esta entrega, el halo de fantasía que envolvía las dos primeras películas bajo la firma de Chris Columbus deja paso a una fase más oscura de la saga por obra de Alfonso Cuarón, el director de la cinta. En ella, Harry Potter y sus amigos vuelven a Hogwarts para cursar su tercer año de estudios. Pronto descubren que de la prisión de Azkaban se ha fugado Sirius Black lo que hace temer por la vida de Harry. Con su superviviencia al ataque del Señor Tenebroso la noche que murieron sus padres, contribuyó a la condena de su séquito y Sirius estuvo entre ellos. Ahora, todo apunta a que el peligroso mago, que fue cómplice de Lord Voldemort, intentará vengarse de Harry.


Curiosidades de 'El prisionero de Azkaban'

Cuando Chris Columbus abandona la saga para pasar más tiempo con su familia (pese a que en un principio firmó para dirigirla al completo), el equipo tanteo a varios directores como Marc Forster, M. Night Shyamalan, Guillermo del Toro y Kenneth Branagh. Finalmente fue Alfonso Cuarón el que se puso al frente del proyecto, quien se decidió tras leer los libros por recomendación de mismísimo Guillermo del Toro.

Varios cambios se produjeron en esta entrega: los uniformes y trajes de Quidditch, el castillo y el elenco. El más significativo fue sin duda el nuevo rostro de Dumbledore. Richard Harris, encargado de darle vida en las dos primeras películas, falleció durante la producción de La cámara secreta. Obligados por la urgencia, tantearon a actores solventes como Peter O'Toole o Ian McKellen (Gandalf en El Señor de los anillos) pero el papel finalmente fue para Michael Gambon. Las otras incorporaciones estelares fueron las de David Thewlis como Lupin, animado por Ian Hart (Quirrell), y Emma Thompson como la profesora Trelawney, en lugar de Tilda Swinton, la primera opción para el papel. Pero sin duda, los personajes más interesantes de El prisionero de Azkabán son Sirius black y Bellatrix Lestrange, que supusieron la entrada de los brillantes Gary Oldman y Helena Bonham Carter.

En un guiño especial a todos los potterheads (fanáticos de Harry Potter) en El prisionero de Azkaban vemos por primera vez el Mapa del Medoreador en el que, si nos fijamos con atención, puede leerse el nombre Newt Scamander, el autor del libro Animales Fantásticos y dónde encontrarlos, y protagonista de la segunda saga del universo mágico de J.K. Rowling.


Harry Potter y el prisionero de Azkaban (Harry Potter and the Prisoner of Azkaban)
G.B., 2004. 137 min. Dir.: Alfonso Cuarón.
Int.: Daniel Radcliffe, Rupert Grint, Emma Watson, Gary Oldman, David Thewlis.