El príncipe Harry alimenta el deseo de alargar 'The Crown' con más temporadas

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El príncipe Harry ha lanzado una bomba. Otra más y, probablemente, la que augura la explosión mediática definitiva. Después de convertirse en detractor enmascarado de la familia real británica con sus revelaciones recientes -sin escatimar en detalles sobre el destierro económico, la ausencia de protección afectiva por parte de su padre y la negligencia de la familia ante la salud mental de él y su esposa, Meghan Markle- parece que el hijo de Diana de Gales aún tiene cosas por contar. Y es que después de sacudir los cimientos de su familia con la entrevista a Oprah y su emotiva participación en la serie sobre salud mental de Apple TV+, Lo que no ves de mí, el príncipe escribirá una biografía “íntima y sentida” que será “exacta y totalmente veraz” marcando la primera vez que un miembro senior de la familia escribe sus memorias desde un ángulo tan personal.

Y ahora, yo me pregunto, ¿qué espera The Crown para plantearse continuar la serie con el arco dramático del personaje más revelador en la historia de la familia real británica?

El príncipe Harry en Silverstone en marzo de 2020 (PA England, Peter Nicholls, Gtres)
El príncipe Harry en Silverstone en marzo de 2020 (PA England, Peter Nicholls, Gtres)

El libro de Harry se publicará a finales del próximo año, y según la editorial Penguin Random House, compartirá “el relato definitivo” de sus “experiencias, aventuras, pérdidas y lecciones de vida”. Y con tanta fuente de información, entre las entrevistas y declaraciones del último año, la respuesta casi silenciosa de la familia real, los rumores que incendian los tabloides británicos a diario y la infinidad de imágenes de archivo que sirven para la documentación, ¿cómo es posible que The Crown no vaya a añadir más temporadas que incluyan esta parte tan esencial de la historia?

La exitosa serie de Netflix tiene previsto llegar a su fin con dos temporadas más. Después de cubrir la era del ascenso de Diana como figura mediática en la cuarta tanda que vimos en 2020, se espera que la quinta y sexta explore el divorcio con el príncipe Carlos en 1996 y la trágica muerte de la princesa en 1997, para culminar en 2007 con el fin de la administración de Tony Blair. Sin embargo, el peso que Harry ha cobrado en la historia de la familia resulta demasiado interesante, potente e imprescindible como parte del relato, que para cualquier seguidor de la serie sería casi un sacrilegio que The Crown concluya sin incluirlo. Es más, hasta me atrevería a decir que de estirar la serie con este arco inesperado podrían conseguir nuevos adeptos.

Y es que todas las revelaciones que hizo Harry encajan a la perfección con el sentido retrato que el creador de la serie, Peter Morgan, hizo de Diana. Sin olvidar que The Crown noveliza la historia real desde el tono dramático, la cuarta temporada mostró a la princesa -en la piel de una magnífica Emma Corrin- como una mujer inocente, soñadora y enamorada que termina sufriendo en silencio el desamparo del acecho mediático, la negligencia de la familia con su dolor -incluso reconociendo su bulimia sin ayudarla- y su anhelo por vivir cierta normalidad. Y que, al final, concluye empoderada en su posición, abrazando con alegría su nueva faceta activista a pesar de las reticencias de la familia, y dispuesta a tomar las riendas de su vida aunque sea con un divorcio público. La vemos lista para abandonar a Carlos y seguir con su vida. Prácticamente lo que más de 30 años después hizo su propio hijo pero con un contraataque más revelador. Y es que él mismo confesó a Oprah que cuando supo que Meghan tenía pensamientos suicidas ante el escrutinio mediático y su propia familia no hacía nada por detenerlo, se dio cuenta que no quería perder a la otra mujer más importante de su vida. Ya había perdido a su madre por lo mismo y tomó la decisión de alejarse con tal de no permitir que se repitiera la historia.

Sin tener una bola de cristal, Peter Morgan creó un nexo inesperado entre su retrato de Diana en la serie y las revelaciones íntimas que Harry hizo al mundo, uniendo a madre e hijo entre ficción y realidad a través de una imagen de outsiders dentro de su familia, empoderados en querer vivir su vida a su manera. Y es por eso que The Crown no debería terminar sin incluir a Harry en su trama. 

Emma Corrin como Diana de Gales en 'The Crown (Des Willie, Netflix)
Emma Corrin como Diana de Gales en 'The Crown (Des Willie, Netflix)

El creador ya sentenció que no quiere plasmar eventos que hayan sucedido hace menos de 20 años. El año pasado habló sobre la continuidad de la serie y su negativa a la hora de añadir el Megxit en la trama, explicando a The Hollywood Reporter que el paso del tiempo aporta una visión “mucho más interesante” porque se siente “más cómodo escribiendo sobre eventos que sucedieron hace al menos 20 años”. 

“Meghan y Harry están en el medio de su viaje y no sé cuál es su periplo o cómo terminará” dijo sobre la decisión de Meghan y Harry de abandonar la posición oficial como miembros de la familia real cuando recién comenzaba la noticia. “Tengo en mi mente una regla de 20 años. Es tiempo y distancia suficiente para realmente comprender algo, comprender su rol, su posición y su relevancia” añadía sobre su visión a la hora de crear los guiones de The Crown y su tendencia a remontarse únicamente al pasado. Sin embargo, añadió una frase que hoy se antoja más interesante al esconder un razonamiento que invita a que Peter Morgan reflexione su postura.

En aquella entrevista dijo que “con frecuencia las cosas que hoy parecen salvajemente importantes son instantáneamente olvidadas, y otras cosas tienen el hábito de mantenerse y demostrar ser históricamente relevantes y duraderas”. Entiendo que sus palabras se referían a la novedad que el Megixt supuso en sus inicios, desconociendo por completo las consecuencias que tendría y, sobre todo, lo mucho que Harry aceptaría su nuevo rol mediático confesando su verdad ante el mundo provocando tanta empatía. Pero la historia sí se ha tornado “salvajemente importante” con una tendencia clara a ser “históricamente relevante”. Es decir, si esa es su visión, entonces Harry debería formar parte del arco dramático final de la serie.

Es más, por aquel entonces también sentenció a la revista Town & Country que la historia de Meghan y Harry “aún no está ni cerca de terminarse” diciendo que se alegraba “de jamás tener que escribirla”. Sin embargo, creo que en el caso de Harry las cosas han cambiado de manera tan rotunda, incluso con un libro que seguramente marque un antes y un después con su familia, que se antoja imprescindible que aparezca en el arco final de la serie. Y sí, Peter Morgan debería reconsiderar su decisión. 

Por un lado, porque el éxito de la cuarta temporada de The Crown demostró que al acercarse más a la etapa moderna, la serie se hizo más popular, generando conversación y despertando curiosidad por documentales de la familia, sobre todo de Diana. Según Parrot Analytics (vía Business Insider), una compañía que analiza la demanda de la audiencia a través de las plataformas, la demanda por la cuarta temporada fue un 85% más alta en la semana del estreno que el resto de temporadas previas. 

Des Willie; Netflix
Des Willie; Netflix

Es cierto que, como él dice, la historia de Meghan y Harry aun no ha terminado pero es precisamente al incluir la historia de la pareja que The Crown podría reflejar lo mucho que esta familia ha vivido, pero lo poco que habría cambiado en su interior al imponer el rol monárquico sobre ellos mismos como viene sugiriendo la trama de la serie desde su primera temporada, a través del retrato de una reina Isabel comprometida en su papel y el perfil que hace del príncipe Carlos, negado a vivir sus pasiones y amores como él deseaba.

Peter Morgan demostró en la cuarta temporada haber tenido un ojo especial para dramatizar con elegancia la historia de los primeros años de Diana dentro de la familia real, apelando por el cariño que el mundo alberga por la princesa. Ese tacto emocional podría trasladarlo a la historia de este príncipe que sufrió el luto por su madre en silencio ante los ojos del mundo y los flashes de los fotógrafos, que hoy se revela ante su pasado, incluso con un libro que ya promete ser un terremoto para la familia real.

Si hay una serie actual que ha sabido subir su propio listón con cada temporada, esa es The Crown, y ahora que la historia en que se basa ha tomado un rumbo mayor e inesperado, quizás sea hora de que Netflix y Morgan se planteen si realmente merece la pena terminarla cuando su historia acaba de abrir uno de sus capítulos más reveladores. Morgan ya cambió de idea una vez cuando decidió añadir una temporada másl extendiendo la trama hasta la administración de Tony Blair (culminando entonces en 2007). Quizás es hora que se lo plantee de nuevo.

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