El príncipe Andrés sin salida: ha llegado la notificación judicial de la que tanto huía

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WINDSOR, UNITED KINGDOM - MAY 12: (EMBARGOED FOR PUBLICATION IN UK NEWSPAPERS UNTIL 48 HOURS AFTER CREATE DATE AND TIME) Prince Andrew, Duke of York and Queen Elizabeth II attend the Endurance event on day 3 of the Royal Windsor Horse Show in Windsor Great Park on May 12, 2017 in Windsor, England. (Photo by Max Mumby/Indigo/Getty Images)
El reloj se activa para el principe Andrés en el caso Epstein (Photo by Max Mumby/Indigo/Getty Images)

El ojito derecho de la reina Isabel II, el príncipe Andrés, ha recibido esa carta que tanto intentaba esquivar. Hace pocos días comentábamos la vergüenza que supone para una institución tan relevante en Reino Unido como es la monarquía la situación del ‘royal’ ante la ley.

El príncipe Andrés lleva años siendo señalado como presunto abusador sexual desde que explotó la red de abusos a menores de Jeffrey Epstein. Andrés ofreció la bochornosa entrevista a la BBC y su imagen quedó tan dañada que Isabel II le apartó de la vida pública.

Han pasado un par de años de aquello y la imagen mediática del duque de York sigue igual o más dañada debido a la nueva denuncia que su presunta víctima, Virginia Giuffre, ha presentado en Nueva York.

A la espera de que ella testifique el próximo 22 de septiembre por esos supuestos abusos sexuales de Andrés cuando la víctima tenía 17 años, el príncipe ha estado huyendo hacia delante por tal de no recibir la documentación por parte de los abogados estadounidenses.

Su estrategia de ir cambiando de localización desde Windsor a Berkshire y luego a Balmoral (ya en Escocia) no ha funcionado y es que, tras varios intentos fallidos de entregarle la copia de la denuncia de Virginia, finalmente se ha conseguido dicho propósito.

Ahora se ha hecho público que un agente judicial hizo entrega de dicha compilación de documentos legales a uno de los oficiales de la Policía Metropolitana que vigila el Royal Lodge de Windsor dado que, en los días previos, otro agente se había negado a recogerlos.

El reloj empieza a contar hacia atrás para el duque de York que ya no puede escapar de la ley y dispone hasta el próximo día 17 de septiembre para dar una respuesta ante la notificación. Eso sí, hecha la ley, hecha la trampa… el equipo legal de Andrés puede negarse a responder debido a que, según lo que digan, la imagen del ‘royal’ podría quedar finalmente dinamitada.

En caso de no mover ficha, Virginia seguiría adelante con su denuncia y el juez sería el encargado de fijar la condena o multa a pagar por parte de Andrés en caso de perder la causa. Si todo este embrollo ya ha perjudicado seriamente a la monarquía, no me quiero imaginar lo que sucederá si el príncipe resulta acusado y condenado.

Lo cierto es que, por parte de la institución, se esperaba más transparencia y seriedad de cara al pueblo. En vez de amparar y ‘esconder’ al duque, se le debería haber retirado momentáneamente su ducado y, además, que sus abogados hablaran directamente con los de la acusante para esclarecer todo este turbio asunto en vez de jugar al gato y al ratón.

Un comunicado oficial es lo mínimo que debe hacer Isabel II dejando claro que la familia real británica se desvincula por completo del príncipe Andrés ante las graves acusaciones que se le imputan y, a partir de ahí, que la justicia haga su trabajo.

Sin embargo han optado desde el inicio por el ocultismo y el silencio, cosa que crea dudas y especulaciones que flaco favor le hacen al propio Andrés y a la reina. En este delicado momento en que la notificación oficial ha llegado a Windsor, una respuesta por parte del equipo legal del acusado debería ser imperativa para intentar, al menos, pelear por su inocencia, aunque fuese de cara al escaparate público, la verdad.

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