El Principado de Mónaco esconde a Charlene de Mónaco en un cajón

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MONACO, MONACO - JUNE 23: (L-R) Prince Albert II of Monaco, Prince Jacques of Monaco, Princess Gabriella of Monaco and Princess Charlene of Monaco attend the Fete de la Saint Jean on June 23, 2020 in Monaco, Monaco. (Photo by PLS Pool/Getty Images)
Charlene acaba de volver a Mónaco pero resulta que no podrá ocuparse de su agenda principesca (Photo by PLS Pool/Getty Images)

Hace pocos días veíamos esa estampa familiar de reencuentro emotivo entre la princesa Charlene, el príncipe Alberto y sus dos hijos. Tras diez meses en su Sudáfrica natal, la exdeportista volvía a Mónaco.

El pueblo echa de menos a Charlene y la prensa rosa lleva meses haciéndose eco de rumorología que apunta a un divorcio como desenlace final. Algunos medios apuestan por una crisis matrimonial galopante a causa de la demanda de paternidad que una mujer brasileña interpuso contra Alberto en diciembre, quien podría tener una tercera hija secreta que, por ahora, no ha reconocido como sí hizo con otros dos retoños.

Charlene puso tierra de por medio y se fue a su país a hacer lo que más le gusta, organizar misiones solidarias en pro de la conservación de la fauna africana, entre otras cosas. Al menos, esa es la versión oficial que también acuña una infección por sinusitis que la ha llevado a pasar por quirófano y que ha retrasado su vuelta a casa.

Ahora, ya en Mónaco, resulta que Charlene no va a ejercer como princesa sino que necesita “descanso y calma” en “una ubicación que seguirá siendo confidencial” según explica el comunicado oficial del principado monegasco.

Así, la princesa es apartada de la vida pública así como de los eventos en los que, por agenda, debería acompañar a su marido Alberto y/o representar a la institución monárquica. Este comunicado se publica justo después de la ‘metedura de pata’ de su cuñada, la esposa de su hermano Sean.

Chantell dijo públicamente que Charlene de Mónaco lleva meses (antes de irse a Sudáfrica) viviendo en un apartamento a 300 metros del palacio Grimaldi y que, por lo tanto, no compartía convivencia en palacio junto a Alberto y, se supone, tampoco lecho con él.

Estas declaraciones no han hecho más que arrojar fuego a los rumores de crisis y divorcio inminente que, con el comunicado del Principado, cobran todavía más fuerza. Si Charlene ha vuelto a casa lo normal es que recuperara su agenda ‘royal’ y no que quedase apartada de los actos de la corona. Sin embargo su cuñada ya “adivinó” que no iba a ser así y se lo contó a ‘Daily Mail’, el tabloide británico.

Además de esta sospechosa coincidencia, especificar en dicho comunicado que el sitio de residencia de Charlene “es confidencial”, parece equivalente a confirmar que no está en palacio porque, de lo contrario, se daría por sentado que ese es su lugar de residencia habitual y, obviamente, no es confidencial porque todo el pueblo lo sabe.

Por otra parte es posible que todo esto sea una gran teoría conspiradora y que Charlene solo necesite tiempo para recuperarse de su problema de salud y vuelva con ganas a ejercer de princesa de Mónaco aunque, cabos sueltos, hay bastante para que la duda quede en el aire.

El comunicado hace hincapié en que la princesa “está convaleciente y luchando contra sus problemas de salud y continuará haciéndolo durante las próximas semanas, dándole tiempo a recuperarse de un estado de profunda fatiga general.”

Y concluye: “Durante este período temporal de descanso, la pareja principesca solicita amablemente que su privacidad y el entorno familiar sean muy respetados. La información sobre la salud de la Princesa se comunicará a su debido tiempo, antes de las vacaciones de Navidad.”

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