La princesa Ana hace historia como la primera mujer en velar a un monarca británico

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La princesa Ana en la procesión para acompañar a su madre por las calles de Edimburgo credit:Bang Showbiz
La princesa Ana en la procesión para acompañar a su madre por las calles de Edimburgo credit:Bang Showbiz

Miles de personas han hecho cola durante toda la noche para presentarle sus respetos a la reina Isabel II, cuyos restos mortales descansan en estos momentos en la catedral de San Gil de Edimburgo.

Poco antes los cuatro hijos de la soberana habían llevado a cabo lo que se conoce como la Vigilia de los Príncipes. Esta tradición consiste básicamente en que cuatro personas -en este caso el nuevo rey Carlos III, la princesa Ana y sus hermanos los príncipes Andrés y Eduardo- se sitúen a cada lado del féretro para hacer guardia durante un breve tiempo.

Se trata de una costumbre que se remonta a 1936, con la muerte del rey Jorge V, y la única hija de la difunta monarca ha hecho historia al convertirse en la primera mujer que participa en una de estas vigilias, que hasta ahora habían sido realizadas exclusivamente por los hombres de la familia real británica.

El nuevo monarca mantuvo las manos entrelazadas y la mirada clavada en el suelo mientras los miembros del público desfilaban frente al ataúd para darle el último adiós a Isabel II. El príncipe Andrés optó por cerrar los ojos para no ver a nadie; unos minutos antes había vivido un momento muy desagradable antes de entrar a la catedral cuando un desconocido empezó a abuchearle debido a sus escándalos sexuales y de diversos negocios de dudosa moralidad. Pese a lo ocurrido, toda la comitiva mantuvo la compostura, y Ana y su hermano Eduardo proyectaron la imagen más solemne de todas manteniendo la cabeza gacha, pero la mirada alerta.

La incombustible royal de 72 años participó con sus tres hermanos en la procesión que acompañó a su madre a través de las calles de Edimburgo ataviada con su uniforme de gala de la Marina Real y caminando un par de pasos por delante de su esposo Sir Tim Laurence, quien se dice que se ha convertido en uno de sus mayores apoyos tras la pérdida de su madre.

El protocolo dicta que todos los miembros de la monarquía con rango militar deben utilizar los uniformes correspondientes en eventos formales como los que se están sucediendo cada día para rendir homenaje a Isabel II. Al contrario que sus hermanos Carlos y Andrés, Ana no ha servido en el ejército, pero es patrona de la Royal Navy y de la Royal Marines Charity y ha recibido el título honorario de contralmirante. Con motivo de su septuagésimo cumpleaños, también fue ascendida a general del ejército y a mariscal jefe del aire de la Real Fuerza Aérea.