La gran preocupación de Donatella Versace antes de ir a rehabilitación era qué comida le servirían

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Donatella Versace credit:Bang Showbiz
Donatella Versace credit:Bang Showbiz

En 2005, la diseñadora Donatella Versace tomó la decisión de buscar finalmente ayuda profesional tras pasar años lidiando con problemas de adicción a las drogas, más en concreto a la cocaína, después de que su buen amigo Elton John le hiciera ver que había tocado fondo cuando coincidieron en una fiesta de cumpleaños y la vio salir del cuarto baño en un estado cuestionable.

En una situación como esa, a punto de iniciar un tratamiento que se alargaría por un tiempo indeterminado, cualquier persona se sentiría abrumada y llena de dudas, pero la italiana solo tenía una cosa en mente: cómo afectaría a su dieta su estancia en una clínica.

"Lo único que quería saber era qué me darían de comer. No quería que fuera comida grasienta. Así que les llamé por teléfono y les dije: 'Yo no como nada frito'. Y me respondieron: 'No pasa nada, puedes venir igualmente'", ha desvelado en una nueva entrevista al periódico The Times.

Al margen de sus exigencias culinarias, Donatella sabía que había llegado el momento de hacer un cambio en su vida porque llevaba dos décadas poniendo en riesgo su carrera y el control sobre el legado de su difunto hermano, Gianni Versace,

"Sabía que la gente no confiaría en mí para que siguiera al frente de una gran compañía si me drogaba, pero siempre me convencía de que no pasaba nada, de que podía continuar consumiendo un poco más", ha admitido.

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