El error sin sentido de los Óscar: no dar a Greta Gerwig la nominación a mejor dirección por ‘Mujercitas’

Se veía venir, pero no por ello duele menos. Después de ser ignorada en los Globos de Oro, la Academia tampoco ha nominado a Greta Gerwig a mejor dirección por su excelente trabajo en Mujercitas, para muchos una de las mejores películas del año. Asimismo, los Oscar han repetido un quinteto de nominados en el que las mujeres brillan (una vez más) por su ausencia, perdiendo la oportunidad de corregir el error de los Globos tras un año en el que numerosas realizadoras han hecho méritos de sobra para ser nominadas.

(Tim P. Whitby/Getty Images for Sony)

Con alrededor de 100 millones de euros recaudados en todo el mundo, Mujercitas es todo un éxito de crítica y público. A pesar de haberse contado en infinidad de ocasiones, la modernización de la popular novela de Louisa May Alcott a manos de Greta Gerwig se ha encontrado con el beneplácito casi unánime de los cinéfilos. La directora de Lady Bird ha dado con la manera de reescribir la historia que todos conocemos manteniéndose fiel al relato original a la vez que lo reinventa para las nuevas generaciones, reuniendo para ello a uno de los elencos más impresionantes de los últimos años: Saoirse Ronan, Florence Pugh, Timothée Chalamet, Laura Dern, Meryl Streep, Emma Watson y Eliza Scanlen.

Mujercitas lleva una carrera bastante destacable en la temporada de premios, triunfando entre los diferentes círculos de la crítica y reuniendo múltiples nominaciones en los BAFTA y los Globos de Oro. Las candidaturas a los Oscar han supuesto el colofón a este fantástico recorrido con seis menciones: actriz protagonista (Ronan), actriz secundaria (Pugh), guion adaptado, vestuario, banda sonora original y mejor película. Está claro que a la Academia también le ha encantado la película de Gerwig, a quien ha recompensado por su impresionante trabajo de adaptación escribiendo el guion. Sin embargo, ha decidido que su labor en la silla de directora no estaba a la altura.

En su lugar, cinco hombres vuelven a acaparar todas las plazas de una categoría que casi siempre les ha pertenecido a ellos: Martin Scorsese (El irlandés), Quentin Tarantino (Érase una vez en… Hollywood), Sam Mendes (1917), Todd Phillips (Joker) y Bong Joon-ho (Parásitos). Después de leer la lista de candidatos, la copresentadora de las nominaciones, Issa Rae (creadora de la serie de HBO Insecure), dejó caer un decepcionado “Enhorabuena a esos hombres”, remitiéndonos directamente a aquel icónico momento de los Globos de Oro de 2018 en el que Natalie Portman presentó la misma categoría diciendo “Y aquí están todos los hombres nominados”. Una manera sutil pero contundente de denunciar una situación de desigualdad que Hollywood lleva arrastrando desde hace mucho tiempo.

LA DIVERSIDAD, ASIGNATURA PENDIENTE DE LOS PREMIOS

Cuando hablamos de desigualdad en los Oscar y llamamos la atención sobre la ausencia de directoras en los premios, suelen aparecer los siguientes argumentos: no se debería nominar a nadie por su género y quizá los hombres se lo merecían más que las mujeres que han hecho cine este año.

Son argumentos válidos y estoy hasta cierto punto de acuerdo, en la teoría. Pero la práctica es muy distinta. Por supuesto que no hay que nominar a una persona por su género, raza u orientación sexual, pero es que resulta que estos colectivos han sufrido desde siempre discriminación y han sido ignorados en favor del hombre blanco cisheterosexual, por lo que hay que reivindicarlos y darles más oportunidades para equilibrar la balanza. No se trata de premiar a quien no se lo merece solo porque no cumpla unos requisitos personales o culturales, sino de dejar de favorecer a los de siempre y dar voz a aquellos y aquellas que tienen el talento suficiente pero no el apoyo de una industria sexista por naturaleza. Es decir, no había que nominar a Gerwig por ser mujer, sino por ser una de las mejores directoras del año.

En cuanto al segundo argumento, este año ha habido muy buenas películas dirigidas por mujeres: Estafadoras de Wall Street de Lorene Scafaria, Queen & Slim de Melina Matsoukas, Retrato de una mujer en llamas de Céline Sciamma, Super empollonas de Olivia Wilde, The Farewell de Lulu Wang o Un amigo extraordinario de Marielle Heller. No obstante, la naturaleza independiente o minoritaria de las propuestas hacían que fuera difícil que se colaran entre los nominados sobre películas tan populares como Joker o El irlandés. Lo entiendo. Han nominado a esos directores por haber dirigido -y muy bien, por supuesto- películas que han gustado a mucha gente y han tenido mayor calado.

Ahora bien, si es así, ¿por qué Gerwig se ha quedado sin su mención como directora? Mujercitas forma parte del mainstream y ha obtenido seis nominaciones, entre ellas mejor guion y mejor película. Por esta regla de tres, ¿no merecía Gerwig también una nominación a mejor directora este año? Muchos quizás responderéis con un rotundo no. Yo lo hago con un rotundo sí.  

© 2019 CTMG, Inc. All Rights Reserved.

MUJERCITAS NO SERÍA NADA SIN SU DIRECTORA

Mujercitas es un acto de amor y pasión en el que Greta Gerwig ha depositado todo su talento. La película no es solo una buena adaptación, sino también un trabajo narrativo y cinematográfico sobresaliente en todos los aspectos. La realizadora de Sacramento lleva a cabo una deconstrucción del libro de Alcott que usa precisamente para hablar del papel de la mujer en la sociedad, del proceso creativo y de la autoría (femenina), estableciendo un brillante paralelismo entre la autora de la novela, el personaje de Jo y ella misma para enarbolar un mensaje feminista de lo más oportuno. Por eso resulta especialmente indignante que la Academia haya decidido obviarla en la categoría más significativa. 

Gerwig imprime a la película una energía y vitalidad que salta a la vista en cada escena, dirigiendo con pulso y narrando con un ritmo que no se resiente en ningún momento. Filma escenas de baile con virtuosidad, compone y encuadra con astucia y visión artística, y lleva a cabo una dirección de actores que saca lo mejor de sus intérpretes, justificando por sí sola esa nominación que se le ha resistido. 

Entre esos actores, Saoirse Ronan y Florence Pugh han obtenido nominaciones, a mejor actriz protagonista y secundaria respectivamente. Alegrías que se unen a la merecida mención de la directora en la categoría de guion adaptado y las muy esperables (pero no por ello menos justas) en mejor diseño de vestuario para Jacqueline Durran y mejor banda sonora original para Alexandre Desplat. Cinco menos que las que ha logrado Joker, que con 11 se corona como la película más nominada del año, batiendo el récord para las películas basadas en cómics.

Desde el inicio de la temporada de premios, un sector de la comunidad cinéfila ha enfrentado al director de Joker con Gerwig, reprochándole estar ocupando el lugar que ella merece entre los nominados. Si bien me declaro admirador de la película de DC, no puedo evitar unirme a esa línea de pensamiento en vista de las nominaciones a los Oscar. Aun a riesgo de que os echéis todos encima de mí, su trabajo en Joker, por notable que sea, es una evidente imitación del estilo de Martin Scorsese, especialmente de Taxi Driver y El rey de la comedia, mientras que el de Gerwig es profundamente original y personal, lo cual tiene más mérito teniendo en cuenta que se trata de la enésima adaptación de la misma historia. 

Si este año hubieran nominado a Greta Gerwig a mejor directora, habría sido solo la sexta en conseguirlo en los 92 años de historia de los Oscar, y la primera en hacerlo dos veces después de su nominación por Lady Bird. Como dijo Emma Thompson en 2016, “los miembros de la Academia son principalmente hombres mayores blancos”. Y se nota. Desde que estallara la polémica por el #OscarSoWhite y ante la creciente crítica de la sociedad por el sexismo y la falta de diversidad, la Academia parecía haber despertado, pero este año ha dado un paso atrás ignorando a gente como Lupita Nyong’o, que nos dio una de las mejores interpretaciones del año en Nosotros, Awkwafina, que ganó el Globo de Oro a mejor actriz de comedia por The Farewell, Jennifer Lopez, que sonaba como favorita por Estafadoras de Wall Street o Gerwig, la gran injusticia de este año. Todas historias de mujeres.

Y es que el problema va mucho más allá de unos cuantos olvidos. Es un fallo sistemático. Uno de raíz que se podría empezar a solucionar dando mayor representación y oportunidades a las mujeres en Hollywood, abriéndoles más puertas a las cineastas para que estas dirigieran películas de mayor envergadura o aumentando el número de candidatos en la categoría de mejor dirección, como en su día se hizo con la de mejor película. De esta manera sería más posible ampliar la diversidad de un apartado tradicionalmente masculino de los premios.

© 2019 CTMG, Inc. All Rights Reserved.

Las actrices nominadas y la productora de Mujercitas, Amy Pascal, han expresado su decepción en declaraciones a Deadline tras las nominaciones. Mientras Pugh define la ausencia de Gerwig en la categoría de dirección como “un gran golpe” y Pascal dice estar “increíblemente decepcionada”, Ronan se mantiene más optimista y diplomática: “Estoy muy contenta de que la Academia la haya reconocido en guion adaptado y película, y siento que si te nominan a mejor película, básicamente te están nominando a mejor dirección. Pero para mí Greta, desde que empezó, ha hecho dos películas perfectas, y espero que cuando haga su próxima película perfecta, reciba reconocimiento por todo, porque creo que es es una de las cineastas más importantes de nuestro tiempo”.

Quedémonos con esa idea. La Academia ha cometido un error este año, pero la carrera como directora de Gerwig no ha hecho más que empezar y no me cabe duda de que habrá más ocasiones en el futuro para enmendarlo.

Más historias que te pueden interesar: