La ilusión por ver a 'Dolor y gloria' en los Oscar podría durarnos poco por culpa de 'Parásitos'

Pedro J. García

Pedro Almódovar ha conseguido lo que 15 directores no pudieron desde Mar Adentro: volver a meter a España en los Premios Oscar. Dolor y Gloria ha logrado dos merecidas nominaciones a mejor película internacional y mejor actor para Antonio Banderas, sin embargo la alegría no es más que una ilusión llena de humo. Dicen que la esperanza es lo último que se pierde, pero mientras el malagueño tiene posibilidades de alzarse con su primera estatuilla -si Joaquin Phoenix (Joker) se lo permite- la otra será muy, pero muy, difícil.

¿Por qué? Porque la grama de tintes biográficos del manchego se enfrenta a su gran competencia en la temporada de premios de este año: Parásitos. Ambas han sido nominadas a mejor película internacional, pero a diferencia de otros años, la cinta surcoreana suma un total de 6 candidaturas, incluyendo mejor director y mejor película. Más que difícil, diríamos que Pedro lo tiene imposible.

Fotograma de 'Parásitos' (La Aventura) y Pedro Almodóvar en el set de 'Dolor y Gloria' (Sony Pictures)
Fotograma de 'Parásitos' (La Aventura) y Pedro Almodóvar en el set de 'Dolor y Gloria' (Sony Pictures)

Pedro Almodóvar lleva una trayectoria imparable en la carrera de los premios de este año con su más reciente trabajo. La historia de amor de la Academia con el director manchego comenzó en 1988 con su primera nominación a mejor película extranjera por Mujeres al borde de un ataque de nervios. No la ganó, pero sí lo consiguió once años más tarde por Todo sobre mi madre, regresando en 2003 con doble nominación a mejor director y mejor guion por Hable con ella, ganando el segundo, confirmándose como uno de los directores europeos más admirados fuera de nuestras fronteras.

Entonces, ¿tiene Almodóvar su tercer Globo de Oro y Oscar en el bolsillo? No si el sleeper del año se lo impide.

Y así llegamos a su gran competencia en los premios internacionales: Parásitos. La cinta dirigida por Bong Joon-ho, que se impuso a Dolor y Gloria como mejor película en la más reciente edición del Festival de Cannes y en los Globos de Oro, es un fenómeno de audiencia en todo el mundo y se da por garantizada como ganadora del Oscar a mejor película internacional, con lo que sería la primera película de Corea del Sur en conseguirlo.

A fecha de publicación de este artículo, su total de taquilla global asciende a 118 millones de euros, frente a los 32 millones de Dolor y gloria. Casi un 70% del total proviene de su país de origen, mientras que ya es la película de habla no inglesa más taquillera de 2019 en Estados Unidos (fuente: BoxOfficeMojo).

En España, Parásitos también es un éxito, habiendo superado recientemente el millón de euros de recaudación y experimentando una subida de espectadores con respecto a su primer fin de semana que ha ayudado a su distribuidora, La Aventura, a batir el récord de mejor promedio por copia de una distribuidora independiente en 2019.

¿Qué nos dicen todos estos datos? Que el suyo no es un éxito de la noche a la mañana, sino un producto del boca-oreja más entusiasta y convencido. Parásitos es la película que todo cinéfilo de pro recomienda a cualquiera que se cruce en su camino, y la que cualquier persona que quiera estar dentro de la conversación online no puede perderse. En los últimos meses, el film surcoreano ha tenido una fuerte presencia en Internet, ya sea para alabarla, para generar memes o para opinar si es para tanto (ya sabéis que todo fenómeno conlleva un efecto de contracorriente). Y a juzgar por la opinión generalizada del público, lo es.

Para quien no haya sucumbido todavía a la moda (o simplemente la película no haya llegado a su cine más cercano), Parásitos es una comedia negra sobre una familia humilde de Corea del Sur que convive en un claustrofóbico apartamento situado en el subsuelo y sobrevive a duras penas doblando cajas de pizza. Cuando el hijo mayor, Gi Woo, empieza a dar clases particulares en la impresionante casa de una familia con gran poder adquisitivo, sus padres y hermana encuentran una oportunidad perfecta para salir de la precariedad, pero una serie imprevistos no dejarán de complicar sus planes hasta límites insospechados. La relación que se establece entre ambas familias de mundos totalmente opuestos da lugar a una ácida crítica sobre la lucha de clases y el privilegio que resulta tan divertida como impredecible e impactante.

Aunque su cine es muy distinto, Bong Joon-ho y Pedro Almodóvar pueden presumir de haber construido una carrera similarmente exitosa fuera de sus respectivos países, donde se consideran referentes y embajadores de sus cinematografías. El surcoreano llegó después, pero no ha perdido el tiempo. Las aclamadas Memories of Murder y The Host lo catapultaron a la fama internacional y lo situaron como uno de los cineastas más interesantes y versátiles del continente asiático, tras lo cual rodó en inglés Snowpiercer y Okja (estrenada en Netflix), con las que continuó dando rienda suelta a su espíritu inquieto y original. Parásitos es la confirmación de su talento para mezclar géneros y subvertir expectativas, una obra elegante y salvaje a la vez, que provoca tantas risas como escalofríos, y que ya se encuentra entre las favoritas del año tanto para crítica como para público.

Fotograma de 'Párasitos (La Aventura)
Fotograma de 'Párasitos (La Aventura)

Parásitos y Dolor y gloria compiten en una carrera hacia los Oscar que podría acabar en photo finish. Pero si bien la de Almodóvar es una de las favoritas desde su estreno, Parásitos acaba de tomar una gran ventaja gracias a 6 nominaciones en categorías de gran importancia (mejor película internacional, mejor película, mejor director, mejor guion original, diseño de producción y edición) lo cual aumenta considerablemente sus posibilidades de obtener una estatuilla asegurada. Un caso muy similar al que vivimos con Roma el año pasado. Todo esto, sumado a su taquilla y ovación generalizada, ponen a Almodóvar en un cercano segundo lugar.

Barriendo para casa, no voy a negar que me haría ilusión ver a Almodóvar recogiendo otro Oscar (y recitando santos como si no hubiera mañana), pero si pierde el premio ante Parásitos, habrá sido una lucha justa. También sería una alegría ver a Banderas con su primer Oscar en mano, y en este caso puede que haya más posibilidades de que ocurra teniendo en cuenta todos los premios que ya ha ganado por interpretar a Salvador Mallo. Pero si la carrera de Dolor y gloria termina de vacío en los Oscar, no será motivo para entristecerse teniendo en cuenta todo lo que ha conseguido hasta ahora.

Antonio Banderas en 'Dolor y Gloria' (Sony Pictures)
Antonio Banderas en 'Dolor y Gloria' (Sony Pictures)

Pase lo que pase, lo que nos dice esta carrera de los Oscar es que, un año más, el nivel de las películas extranjeras es muy alto, y que la Academia y el público, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo, están cada vez más abiertos a abrazar el cine global.

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