“El príncipe constante” sobre las tablas del Festival de Almagro

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Almagro (Ciudad Real), 14 jul (EFE).- La Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC) pondrá en escena en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro “El príncipe constante”, una obra llena de “consciencia y labor” que saca la parte más contemporánea del clásico Calderón de la Barca en una trama que debate entre la razón de poder y la razón de existencia humana.

El director de esta versión calderoniana, Xavier Alberti, ha presentado el espectáculo junto a Lluis Homar, director de CNTC, y los actores Beatriz Argüello y Arturo Querejeta en una rueda de prensa celebrada en el Palacio de Valdeparaíso.

Se trata de una obra en la que ni el espectador ni los propios productores salen “indemnes” de ella, según Xavier Alberti, donde la “fugacidad del tiempo, la belleza y los placeres” tienen un espacio sobre los conflictos de poder del príncipe Fernando en la ciudad de Ceuta, símbolo del intercambio para salvar la figura del príncipe que crea un concepto metafórico entre la importancia territorial y la condición humana.

“El príncipe constante” es una introducción al protagonista, el príncipe Fernando, encarnado por Lluis Homar, hacia la “construcción del yo” en contacto continuo con la comprensión y el valor del otro a través de un personaje que “habla a sus conciudadanos”, hecho contemporáneo que marca las directrices morales y dramatúrgicas de la época y que para Arturo Querejeta, que encarna al rey musulmán, simboliza un trayecto personal hacia los “cimientos” y la “dignidad humana” en una trama donde se debaten valores como la religión, el poder y la moral.

Por otro lado, aparece en esta obra el personaje de Fénix, la hija del rey musulmán, representada por Beatriz Argüello, y para la que esta obra constituye una “desactivación de los tópicos” que traslada al público a un espacio donde lo “preconcebido” pierde valor para llevar a una “poesía” que “abre las puertas del misterio” y que para la actriz supone un “estado de apertura” escénico y asumir un riesgo en un conjunto de elementos filosóficos que serán trasladados a las butacas.

La representación se realiza sobre una puesta en escena de la mano de Lluc Castels, marcada por la sencillez para Xavier Alberti en un “espacio abstracto” con telones y arena que trasportan al espectador a “las texturas de los hábitos terrosos de África” y cuyo vestuario carece de elementos y adornos históricos para mantener una simplicidad que ponga en valor la “reflexión filosófica” desde un estilo totalmente introducido en la contemporaneidad, porque, para Lluis Homar “el teatro debe ser contemporáneo”.

“El príncipe constante” se podrá disfrutar del 16 al 25 de julio en el Teatro Adolfo Marsillach y muchas de sus entradas ya se han vendido.

(c) Agencia EFE

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