Así es Poveglia, "la isla de los fantasmas", la isla maldita de Venecia

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Photo credit: DEA / ICAS94 - Getty Images
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Solo hay una cosa que a los amantes de las películas de terror les guste más que una mansión encantada, las islas malditas. Han sido el lugar protagonista de decenas de películas, desde el clásico de la Hammer El mundo en peligro hasta Fantasy island y Tiempo, la última película de M. Night Shyamalan. Por no hablar de la célebre Isla de Dr. Moreau, concebida por H.G. Wells y que arruinó la carrera de Val Kilmer. Pero si hablamos de islas malditas de verdad, de islas que rivalicen con la auténtica casa encantada de Expediente Warren, tenemos que hablar de Poveglia, “la isla de los fantasmas” o “la isla sin retorno” tal y como la conocen los venecianos.

En la Laguna de Venecia, al norte de Italia, entre las ciudades de Venecia y Lido, se encuentra este pedazo de tierra abandonado y custodiado por las aguas. Tiene 345 metros de largo por 355 de ancho y se encuentra dividida en dos por un pequeño canal; “el bien y el mal”, diríamos si no fuera porque los 18 acres (unos 70 mil metros cuadrados) de Poveglia tienen igual de mala fama.

Photo credit: Marco Di Lauro - Getty Images
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Antaño una ciudad próspera, la Guerra de Chioggia entre las repúblicas de Génova y Venecia obligó a evacuar su población a la ciudad de los canales por primera vez. Más tarde, durante las epidemias de la peste bubónica Poveglia se empleó como zona de cuarentena forzosa y como cementerio masivo y se calcula que allí pudieron quemar hasta 160.000 personas para detener la epidemia. Y con el mismo fin siguió dedicándose durante el siglo XIX y hasta el segundo periodo de posguerra, ya saneada y empleada como lugar de cuarentena marítima.

A partir del siglo XX sus edificios se emplearon como una casa de convalecencia geriátrica, pero según las historias sobre la isla se trataba más bien de un manicomio donde se practicaron lobotomías y experimentos de película de terror. Así duró hasta 1968, cuando a isla se abandonó definitivamente y se cedió en propiedad al estado.

Desde entonces, y a pesar de los distintos proyectos de recuperación fallidos, Poveglia se ha ido deteriorando hasta convertirse en un lugar de culto para los aventureros y exploradores urbanos más atrevidos. En este tiempo ya ha aparecido en los programas paranormales ‘Ghost Adventures’ y ‘Scariest Places on Earth’.

La entrada a la isla no está permitida y la mayoría de los curiosos se tienen que conformar con ver sus costas desde Lido, pero eso no ha sido obstáculo para que los británicos Matt Nadin y Andy Thompson se adentraran hace un par de años en Poveglia para filmar su estado y relatar su historia. El video fue un éxito inmediato en su canal ‘Finders Beepers History Seekers’, un pequeño clásico del urbex (urban exploration), y en este tiempo ha sobrepasado las 63.800 visualizaciones.

Como los visitantes del acuario abandonado convertido en museo de los horrores, Nadin filmó su exploración como el protagonista de una potencial película de terror. Podemos acompañarle por la naturaleza salvaje que ha invadido la isla, por los edificios en descomposición, por su cementerio abandonado repleto de historias de dolor e injusticia, por las camas a medio deshacer y los baños que acumulan polvo y pesadillas y por los pasillos del antiguo psiquiátrico tomado ahora por la naturaleza.

Photo credit: Marco Secchi - Getty Images
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Mientras tanto, Nadin nos cuenta la “historia oscura y macabra” de este lugar, como la historia de un médico que participó en un experimento que le hizo enloquecer y arrojarse desde un campanario. Decía que los fantasmas le habían vuelto loco. Décadas más tarde, los residentes de las cercanías todavía decían oír la campana, a pesar de que había sido retirada años antes.

Una de las cosas que más le sorprendieron es que no hay graffitis ni rastro de actividad humana después de que Poveglia se convirtiera en una ruina, como si fuera una cápsula del tiempo innmaculada que Nadin compara con Chernobyl. "La isla nunca ha sido despejada adecuadamente ni nada por el estilo”, nos cuenta, “así que todo luce como si lo acabaran de dejar allí".

Desde 2014 la isla ha estado a la venta para ser recuperada con fines turísticos, con empresarios y la asociación “Poveglia para todos” compitiendo por la licitación.

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