5 ventajas de beber agua por la mañana (y el resto del día)

Si lo haces, te sentirás mucho mejor

Es indispensable beber agua a diario para tener una buena salud. (Foto: Getty Images)

Es un gesto sencillo que no te llevará más de un minuto. El truco está en hacerlo nada más levantarte, antes incluso de ducharte. Si puedes espera (por lo menos)  diez minutos antes de desayunar para que haga efecto. Aquí tienes las razones: 

1. Nos pone en marcha. Beber 2 vasos de agua después de levantarte ayuda a activar los órganos internos, purifica el colon y facilita la absorción de nutrientes.

2. Nos regenera. Aumenta la producción de nuevas células musculares y de la sangre.

3. Ayuda a perder peso. Beber al menos 2 vasos de agua fría por la mañana puede aumentar el metabolismo hasta un 24 por ciento.

Si no lo haces, además de sedienta, estarás de mal humor. (Foto: Getty Images)

4. Es el mejor tratamiento de belleza. El agua es un gran aliado para la piel ya que ayuda a mantener su elasticidad y tonicidad. Además actúa como un potente ‘limpiador’ natural al eliminar las toxinas de la sangre, lo que le da un aspecto más limpio y brillante.

5. Equilibra el sistema linfático. Ayuda a las glándulas linfáticas a realizar sus funciones de limpieza y eliminación, equilibrando los fluidos corporales y evitando la retención de líquidos; además previene infecciones.

Debes tomar al menos 8 vasos de agua al día. (Foto: Getty Images)

Pero no basta con beber agua por la mañana, repetir este gesto a lo largo del día también reportará grandes beneficios a tu organismo. Por ejemplo:

- Sienta bien (a cualquier hora). Pero, en concreto, tomar un vaso de agua media hora antes de las comidas ayuda a una buena digestión. 

- Vamos mejor al baño. Es esencial para que los riñones funcionen bien, ayudándolos a eliminar residuos y nutrientes innecesarios a través de la orina.

- Pensamos mejor. Una adecuada hidratación es importante para un correcto funcionamiento del cerebro. Cuando estamos bien hidratados, las células del cerebro reciben sangre oxigenada y el cerebro se mantiene alerta.

- No nos sube la tensión. Tomar un vaso de agua antes de bañarte/ducharte ayuda a disminuir la presión arterial.

Es lo primero y lo último que debes hacer cada día. (Foto: Getty Images)

- Menos lesiones. El agua actúa como un lubricante para los músculos y las articulaciones, protegiéndolas y ayudando a que los músculos funcionen correctamente.

- Evita el ictus. Tomar un vaso de agua justo antes de irte a la cama evita que sufras accidentes cerebrales o cardiovasculares como un derrame cerebral o un ataque al corazón.

Beber agua debe ser un hábito cotidiano, ¡inténtalo! Para llegar a los dos litros diarios puedes tomar cuatro vasos por la mañana y cuatro por la tarde-noche.