Andar es el mejor ejercicio

Todos los médicos y expertos en salud están de acuerdo en que caminar es lo mejor que podemos hacer para mantenernos en forma y cuidar la salud.

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No cuesta nada y se puede hacer en cualquier momento y en cualquier lugar. 

Es tan simple y tiene tanto beneficios que hasta el Dr. Vivek Murthy, considerado la máxima autoridad sanitaria en EE.UU, lo ha recomendado públicamente a través de este video vía Huffpost.

Lo mínimo es realizar, por lo menos, 150 minutos de actividad física moderada a la semana (repartidos en 30 minutos cinco veces por semana), así como dos días de entrenamiento de resistencia. 

A muchos lo de practicar deporte se les hace un mundo (vivimos en una sociedad sedentaria), ¿qué tal si empiezas con un paseo diario? Si necesitas motivos, aquí tienes 9 razones muy convincentes:

1. Está relacionado con tasas bajas de obesidad

Las personas que van caminando al trabajo son menos propensos a engordar, según un estudio de 2009. Pero, ¿cuánto hay que andar? Sólo con 20 minutos al día se puede reducir el riesgo de muerte prematura en un 30 por ciento, y la Clínica Mayo señala que con 30 minutos de caminata al día se queman alrededor de 150 calorías, lo cual conduce la pérdida de peso.

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2. Ayuda a prevenir la diabetes

Caminar ayuda a regular los niveles de azúcar en la sangre, que a su vez mantiene los niveles de insulina bajos y la diabetes a raya. De hecho, un estudio publicado en Usa Today, demostró que caminar durante 15 minutos después de cada comida contribuye a regular los niveles de azúcar en la sangre igual que una caminata de 45 minutos por día.

“Después de comer, tienes que esperar una media hora y luego salir a dar un paseo de 15 minutos. Pero hay que hacerlo todos los días después de cada comida. No es una receta para perder peso o mejorar la salud cardiovascular, pero sirve para el control de azúcar en sangre”, explica Loretta DiPietro, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad George Washington.

3. Es bueno para el corazón

Todo el mundo sabe que en el ranking de los mejores ejercicios correr es mejor que caminar, ¿verdad? Pues no necesariamente, sobre todo, cuando se trata de la salud cardiovascular. 

Cubrir (andando) el mismo recorrido que los corredores tiene beneficios similares. En ambos casos ayuda a controlar la presión arterial, el colesterol y el riesgo de diabetes. 

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Lo importante, según este estudio publicado en la revista Arteriosclerosis, Thrombosis and Vascular Biology, es la distancia (no el tiempo).  

Además caminar puede ser una actividad más sostenible y accesible que correr, especialmente para aquellos que nunca han hecho ejercicio.

“Si puedes andar a un ritmo que te permite hablar, pero no estás tan cómodo como para cantar, entonces tu corazón está recibiendo un gran entrenamiento”, señala Murthy.

4. Cualquiera puede hacerlo 

¿Embarazada? ¿Obesidad mórbida? ¿Artrítico? Caminar es un ejercicio lo suficientemente suave como para que la mayoría de las personas pueda practicarlo sin correr riesgos.

De hecho, esta actividad puede ayudar a aliviar el dolor de muchas enfermedades crónicas, incluso si empiezas caminando dos minutos al día.

5. Levanta el ánimo y protege contra la depresión y la ansiedad

Mover el cuerpo es una forma conocida de liberar endorfinas, las hormonas que nos hacen sentirnos bien bloqueando los receptores de dolor en el cerebro, proporcionando sentimientos de felicidad y euforia. 

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Es por eso que el ejercicio, en general, y andar, en particular, se recomienda como terapia para ayudar a mejorar los síntomas de la depresión.

Según una investigación realizada en 2005, caminar a paso ligero durante 35 minutos, cinco veces a la semana, o 60 minutos tres veces a la semana, tiene una influencia significativa en casos moderados de depresión.

6. Te ayudará a dormir mejor por la noche

Hay una razón por la que los expertos aconsejan a los viajares caminar el día que llegan a su destino. La exposición a la luz del sol y estar al aire libre (hasta que oscurece) ayuda a recalibrar la melatonina (hormona que regula los ciclos del sueño), adaptándola a su nuevo entorno y franja horaria. Cuanto más aumente la melatonina, mayor será la sensación de somnolencia.

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7. Es asequible y accesible

No tienes que ir al gimnasio a ponerte en forma, ni invertir tu paga en modelitos carísimos para ir chic, ni siquiera un calzado específico (basta con que sea cómodo y te sujete bien el pie); lo único que necesitas para empezar a caminar es tomar la decisión. 

8. Te vuelve simpático

¡Va en serio! No es ninguna bobada. Salir a pasear por las inmediaciones de tu casa hará que mires a la gente con otra cara y seas más ‘amigable’. La mayoría ‘rehuye’ el contacto con los vecinos por miedo al cotilleo, pero ‘confraternizar’ con la gente del barrio es bueno y saludable. No te va a pasar nada por saludar e intercambiar un par de frases agradables, ¡al contrario! 

9. Conectas con la naturaleza

Notarás los beneficios de caminar al aire libre y respirar algo de aire puro. No es un hecho científico, pero salir a pasear por zonas verdes te ayudará a descubrir cosas sencillas pero maravillosas en las que no reparamos como la puesta de sol (¡aunque vivas en la ciudad!).