‘Pornomelancolía’, de Manuel Abramovich, otra polémica en el festival

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Photo credit: 'Pornomelancolía'
Photo credit: 'Pornomelancolía'

Segunda polémica en el festival de San Sebastián, tras la de ‘Sparta’, por las declaraciones y ausencia del protagonista del cuarto largometraje de Manuel Abramovich, ‘Pornomelancolía’.

A finales de agosto, justo cuando se anunció la inclusión de la película en la sección oficial, Lalo Santos publicó en sus redes sociales todo un hilo mostrando su malestar frente al estreno del film.

En sus declaraciones, aparte de asegurar que no asistiría a la presentación, afirmaba que no estaba ‘de acuerdo con las condiciones en las que se realizó, hubo graves fallas en la planeación, además de falta de capacidad y sensibilidad por parte del director y la producción’. Se quejaba de que no tuvo un especialista en salud mental en el equipo y que se le ‘presionó para grabar cuando yo estaba emocionalmente roto e hice escenas porno, cuando había expresado mi negativa para hacerlas. Por aquel entonces mi autoestima estaba muy baja y fui vulnerable a manipulaciones’.

También solicitaba disculpas al equipo ‘por las fallas y la repercusión que éstas tuvieron en mi vida’, e incluso comento hablar hablado con el director del festival, José Luis Rebordinos, que le comentó que no podía hacer nada debido a que no conoce toda la situación en su integridad.

Photo credit: 'Pornomelancolía'
Photo credit: 'Pornomelancolía'

‘Pornomelancolía’ sigue a Lalo Santos en su carrera de sex-influencer. Desde unas primeras fotos eróticas en sus redes sociales, el actor pasa a presentarse en un casting de un film porno y acaba abriendo su propio canal de vídeos caseros. A medida que su presencia es mayor a nivel de público, su malestar mental se agrava y cae en una profunda depresión melancólica.

Manuel Abramovich se debate en este proyecto por encontrar el punto de equilibrio entre documental y ficción. Bajo la presencia del sex-influencer, prácticamente en cada plano del film, la historia va abriendo temáticas muy importantes e interesantes: el trabajo sexual (que visualmente el cineasta asimila al anterior empleo ‘fordiano’ del protagonista de la película, en una cadena de montaje),el VIH, la soledad que no impide centenares de miles de seguidores, la representación y explotación comercial del cuerpo, la salud mental de esta época basada en lo exterior y la apariencia, en lugar de lo íntimo y las relaciones personales, el marco familiar (las conversaciones con su madre que nunca llegamos a conocer)…

Quizás sea el propio malestar del actor, durante el rodaje, la que transmite al espectador una cierta sensación de distanciamiento del protagonista. Se anuncian temas apasionantes, pero no se entra ellos con decisión.

Lalo Santos apelaba a una ‘necesaria autocrítica en el mundo del cine para evitar prácticas deshonestas o irresponsables que afectan negativamente a la gente que entrega sus historias y vivencias para sustentar un proyecto cinematográfico’.

El actor ponía en cuestión la pertinencia ‘de usar a personas sin experiencia cinematográfica, vulnerables y sufrientes para deleite estético de una minoría “intelectual”. En ‘Pornomelancolía’ hay mucha más melancolía que pornografía. Creo, con toda sinceridad, que no existe tal deleite ante esta historia. Más bien una sincera empatía por un individuo, envidiado y deseado por miles de personas en las redes, pero que, en lo más profundo de su interior, parece sentirse infinitamente solo en la vida.

Photo credit: 'Pornomelancolía'
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Sección Oficial 70º Festival de San Sebastián

Título original: Pornomelancolía. Dirección y fotografía: Manuel Abramovich. Guion: Manuel Abramovich, Fernando Krapp y Pio Longo. Reparto: Lalo Santos. Duración: 94 m. País: Argentina, Francia, Brasil y México (2022).

Sinopsis: Lalo es sex-influencer: postea fotos de su cuerpo desnudo y videos porno caseros para sus miles de seguidores en las redes sociales. Lalo dirige su propia vida, pero en la intimidad, fuera del personaje, pareciera vivir en una permanente melancolía.