Por qué va a desaparecer la 'Happy hour' (y estarás de acuerdo)

Beber alcohol es un hábito tolerado. Estas ‘ofertas gancho’ fomentan el consumo de atracón para ver quien aguanta más y quien llega antes al límite, y los jóvenes entran al trapo. ¿Es bueno que el alcohol esté al alcance de todos?

Beber de forma abusiva se ha convertido en una moda para los jóvenes. (Foto: <a class="link rapid-noclick-resp" href="https://s.yimg.com/os/en/homerun/feed_manager_auto_publish_494/d438946f46ff6702d20b7f422cd10381" rel="nofollow noopener" target="_blank" data-ylk="slk:Yahoo Magazines"><span class="asset-item-author providerName">Yahoo Magazines </span></a>
Beber de forma abusiva se ha convertido en una moda para los jóvenes. (Foto: Yahoo Magazines

Los datos epidemiológicos de consumo de alcohol en menores son alarmantes. Muestran que, en nuestro país, los jóvenes se inician en el consumo de alcohol a los 14 años, más de un tercio de los menores de 17 años afirma emborracharse una vez al mes, mientras solo 3 de cada 10 menores dicen no haber consumido nunca bebidas alcohólicas. A esta edad crítica muchos copian, incluso de manera involuntaria, los hábitos de los adultos de su entorno.

Y esto ha dado lugar a hábitos como el binge drinking’, un consumo rápido e intensivo de bebidas alcohólicas, en “atracones”, que suele acabar en intoxicación etílica y cuyos riesgos . La mayoría de las personas que practica esta modalidad de consumo de alcohol tiene menos de 34 años de edad, y tiende a emborracharse en torno a cuatro veces al mes, según datos del Instituto Nacional de Abuso de Drogas y Alcohol de Estados Unidos.

En España el <em>binge drinking</em> es más común entre las mujeres. Concretamente, <strong>el 56,1% de las mujeres universitarias son consideradas <em>binge drinkers</em></strong> frente al 41,3% de los hombres de la misma edad, según un estudio del grupo HealthyFit de la Universidad de Vigo.(Foto: Getty)
En España el binge drinking es más común entre las mujeres. Concretamente, el 56,1% de las mujeres universitarias son consideradas binge drinkers frente al 41,3% de los hombres de la misma edad, según un estudio del grupo HealthyFit de la Universidad de Vigo.(Foto: Getty)

Es una conducta frecuente e incluso normal entre la población joven pero son pocas las personas que son conscientes de los riesgos de esta práctica.

Sin embargo, el consumo de alcohol se ha asociado al incremento de las lesiones, de los accidentes de tráfico, de las relaciones sexuales bajo los efectos del alcohol, del sexo sin protección, así como al fracaso académico.

En términos fisiológicos, el inicio precoz en las bebidas alcohólicas se asocia al retraso en la maduración neuronal y se relaciona con un mayor consumo de riesgo y dependencia alcohólica en la edad adulta.

No obstante, hay evidencia científica de que reducir esa ingesta es posible a través de la prevención ambiental, basada en la reducción de la accesibilidad (subida de tasas y precios mínimos) y disponibilidad (control estricto de la venta y consumo a menores); la prohibición de la publicidad y promoción (limitar la presencia de marcas y logotipos en el ambiente urbano), así como del patrocinio de cualquier actividad de ocio por la industria alcohólica.

Se considera ‘atracón etílico’ cuando se beben más de cuatro bebidas para las chicas o cinco para los chicos (cada una de ellas de un mínimo de 10 mgrs. de etanol), en una sola vez o en un período de pocas horas, con el fin de “colocarse”.(Foto: The Active Times)

Medidas que han quedado reflejadas en el informe del Grupo de Trabajo de Alcohol de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), cuyo objetivo es contribuir a un cambio cultural que reduzca los consumos de riesgo en la sociedad española, y para ello propone 11 medidas que deberían contemplarse en la nueva ley de alcohol y menores. Aquí las tienes:

  • Promover un ambiente urbano libre de llamadas al consumo de alcohol: prohibición de anuncios de alcohol en mobiliario urbano o en escaparates visibles desde el exterior.

  • Reducir la accesibilidad (subida de tasas y precios mínimos), disponibilidad (control estricto de la venta y consumo a menores, separación física de los lineales de bebidas alcohólicas en tiendas con prohibición de acceso a menores), y prohibición de la publicidad, promoción y patrocinio de bebidas alcohólicas de cualquier actividad de ocio deportiva o cultural en la que pudieran asistir menores.

  • Prohibición de las ventas reducidas en horarios específicos en establecimientos de hostelería (happy hour) que fomentan el modelo de consumo de atracón. En cualquier evento de ocio o deporte en el que se venda alcohol, se ofrecerá en paralelo y con igual disponibilidad agua de forma gratuita a todos los asistentes.

  • Prohibir la venta y el consumo de bebidas alcohólicas en vía pública salvo terrazas o áreas autorizadas y unificar criterios entre las distintas Administraciones Públicas.

  • Revisar la legislación relativa a los puntos de venta de alcohol y en relación con aumentar las sanciones a los establecimientos que vendan fuera de los horarios permitidos. Clausurar cualquier tipo de local o comercio que vendan o suministren alcohol a menores de manera reiterada.

  • Establecimiento de una tasa de alcohol “0” en conductores menores de edad.

  • El régimen sancionador para los menores y sus familias debe ser proporcionado y tener una clara orientación educativa. En el caso de sanciones económicas se preverá la posibilidad de su cumplimento mediante actuaciones formativas, de intervención social y de implicación con la comunidad.

  • Establecimiento de la obligatoriedad de advertir en la publicidad y en el etiquetado de los efectos en la salud de las bebidas alcohólicas.

  • Valorar las buenas prácticas en entidades locales y comunidades autónomas a la hora de hacer cumplir la ley, estableciendo líneas de financiación específicas para aquellas con los mejores indicadores.

  • Impulsar líneas de investigación, estudio y formación en relación con los problemas sanitarios, sociales y económicos derivados del consumo de alcohol en los menores y de los factores de riesgo y determinantes de dicho consumo, para evitar la criminalización de menores y jóvenes y contribuir a la detección precoz que permita las intervenciones necesarias.

  • La futura ley debería tener un carácter integral, desarrollando las acciones que deberían priorizarse desde el ámbito familiar, educativo, sanitario y asistencial, así como las líneas de investigación y formación en relación con el problema derivado del consumo de alcohol en los menores.

¿Consideras normal el patrón de consumo de los jóvenes españoles? ¿Y de los adultos? ¿Crees que muchos comportamientos agresivos y violentos están dereivados del consumo excesivo de alcohol? ¿Qué te parecen estas medidas? ¿Crees que son necesarias?

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