Por qué cuidar el corazón sin ignorar lo emocional también va a prevenir muchos cánceres

Acudir a las revisiones médicas forma parte de tu rutina de autocuidado para evitar los problemas de corazón pero controlar el colesterol y la tensión no es lo único que puedes hacer. Hay otros hábitos que te ayudan a mantener el corazón, y curiosamente también reducen los cánceres. (Foto: Getty)
Acudir a las revisiones médicas forma parte de tu rutina de autocuidado para evitar los problemas de corazón pero controlar el colesterol y la presión arterial no es lo único que puedes hacer. Hay otros hábitos que te ayudan a mantener el corazón, y curiosamente también reducen los cánceres. (Foto: Getty)

Cada cuatro minutos muere una persona en España debido a problemas con el corazón y los vasos sanguíneos. Lo que significa que más de 120.000 españoles fallecen por enfermedades cardiovasculares en nuestro país. ¿Hay alguna manera de evitarlo? Los cardiólogos creen que sí.

Ciertos factores como la edad, el sexo, si la persona fuma o no, y conocer y controlar los valores de presión arterial y de colesterol pueden ayudarnos a conocer la probabilidad que tenemos de sufrir un evento cardiovascular en los próximos 10 años.

Los médicos cuentan también con otros parámetros como las medidas antropométricas básicas (índice de masa corporal, perímetro abdominal y fuerza en el tren superior) que pueden darnos pistas. Y desde el CODEM (colegio oficial de Enfermería de Madrid) nos recuerdan que cada persona puede adoptar un conjunto de cuidados básicos para mantener un corazón sano, y que al hacerlo, se puede evitar sufrir un infarto y otros accidentes cardiovasculares.

Entre los cuidados para mantener un corazón sano está el consumir alimentos saludables, y si son de temporada, mucho mejor. Son preferibles aquellos ricos en Omega-3 (como el pescado azul, los frutos secos o las semillas de chía y lino). Además, es aconsejable reducir el consumo de productos ultra-procesados con grasas trans y ricos en azúcar y sal.

Fomentar la actividad física también es importante para el corazón, ya se trate de caminar, dar paseos en bicicleta o incluso actividades como bailar o realizar ejercicio "multicomponente" al menos tres veces a la semana. A los programas de entrenamiento que combinan trabajo aeróbico, de marcha, de fuerza y potencia, de equilibrio y entrenamiento funcional se les denomina 'entrenamiento multicomponente'.

Por otro lado, para tener un corazón sano es fundamental "descansar el tiempo suficiente y de calidad, gestionar el estrés y la incertidumbre de forma realista, dedicar tiempo a las relaciones familiares y sociales y realizar aquellas actividades que nos motivan".  

En resumen, tener una buena actitud cada día. En los últimos años se está tomando cada vez más conciencia del vínculo entre las emociones y el corazón. En este sentido, desde la Fundación Española del Corazón (FEC), avisan de que el bienestar emocional es otro "importante" factor de riesgo cardiovascular, y recuerdan que unos dos millones de españoles sufre algún tipo de cuadro depresivo, trastorno que incrementa en un 60 por ciento las posibilidades de sufrir enfermedades cardiacas.

El mayor estudio realizado hasta la fecha en 52 países referente a factores psicosociales e infarto de miocardio sostiene que los niveles elevados de estrés se relacionan con un aumento del riesgo de aparición de infarto. Al mismo tiempo, un análisis acumulativo para todos ellos muestra que las personas con insomnio tienen un 45 por ciento más de riesgo de desarrollar o morir de enfermedades del corazón que aquellos que no refieren alteraciones del sueño.

Ser positivo mejora la salud cardiovascular y, de hecho, en algunos estudios, el optimismo disposicional parece reducir a la mitad el riesgo de infarto frente al pesimismo. Mientras que, según apunta el doctor Andrés Íñiguez: "El estrés vital crónico, los estados emocionales negativos y los trastornos de salud, como la depresión y la ansiedad, aumentan y agravan el riesgo de morir por problemas de corazón".

Y cuidado porque la negatividad, el estrés emocional crónico y el cáncer está directamente asociados, y son de los factores de riesgo más peligrosos que existen (echa un ojo a este artículo de El Mundo y a esta entrevista al doctor Pere Gascón, oncólogo del Hospital Clínic).

Por el contrario, una actitud positiva mejora la evolución en caso de eventos cardiovasculares, reduce las probabilidades de tener una recaída, ayuda al mejor funcionamiento del sistema inmunológico y del sistema nervioso autónomo, facilita la adquisición y mantenimiento de hábitos de vida saludables, e incentiva las relaciones sociales y familiares.

"Si dejas de fumar, si empiezas a hacer ejercicio, si pierdes peso, enseguida se pueden observar los resultados, lo que repercute de forma directa en el bienestar emocional con una mejora tanto física como psíquica. Además del ejercicio, otras técnicas como el yoga o el taichi están demostrado claros beneficios. Si te cuidas no solo vives más, sino que vas a tener mucha menos dependencia y los años de vida van a tener una mejor calidad", asegura el presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), el doctor Julián Pérez-Villacastín.

Todos sabemos que hay una serie de acciones que pueden contribuir a cuidar nuestro corazón, entre otras vigilar la presión arterial y frecuencia cardiaca de forma habitual, eliminar el tabaco, evitar el sobrepeso y el sedentarismo, realizar analíticas sanguíneas para conocer los niveles de glucemia y colesterol, y acudir a los profesionales sanitarios cuando nuestras demandas de salud así lo precisen.

Sin embargo, la gente no es del todo consciente de que los autocuidados no solo previenen las afecciones vinculadas a un mal funcionamiento del corazón, sino que también ayudan a evitar otras enfermedades como el cáncer, ya que algunos de los factores de riesgo de los accidentes cardiovasculares y los cánceres son comunes como la dieta, el alcohol, el tabaco o la obesidad.

“Solo cuando hayamos creado suficiente conciencia de la relevancia de la salud cardiovascular, conseguiremos tener una población no solo que se autogestione su salud, sino que haga posible una sociedad más sana, más implicada y con más años en cantidad y calidad de vida”, añade el Dr. Íñiguez.

De tal forma que llevando a la práctica los autocuidados que reducen el riesgo de infarto y de otros accidentes cardiovasculares, tal y como aseguran los cardiólogos, estaríamos contribuyendo a prevenir las posibilidades de desarrollar ciertos cánceres. Eso sí, teniendo siempre en cuenta que algunos factores de riesgo no se pueden controlar como la edad o los antecedentes familiares.

Pero sí se pueden modificar los factores relacionados con la conducta (fumar, beber alcohol, comer alimentos poco saludables, tener exceso de peso, ausencia de actividad física, sedentarismo y estrés) a través de las acciones que nos han explicado los expertos.

"Es muy importante dar la visibilidad que merece a la salud cardiovascular y que cada uno cumpla con su parte. Debe ser una prioridad para todos, tanto profesionales médicos como pacientes. No hay que olvidar que algunas de las estrategias de prevención son comunes para otras enfermedades frecuentes", apunta el presidente de Novartis España, Jesús Ponce. 

De este modo, los cardiólogos nos animan a llevar a la práctica estas medidas preventivas y de promoción de la salud cardiovascular que alejan, e incluso evitan, la aparición de la enfermedad, sabiendo que si cuidas el sistema cardiovascular también vas a prevenir muchos cánceres.

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