Por qué el ardor empieza en la boca del estómago y llega hasta la garganta

¿Se te repite siempre la comida? Claves para evitar el ardor y la acidez de estómago

Además de molestias abdominales, el reflujo esofágico causa problemas de insomnio y bajas laborales. (Foto: Getty Images)

Si cada vez que comes acabas con sensación de pesadez y te pasas la tarde ‘saboreando’ una y otra vez los platos que has ingerido al mediodía, está claro que sufres problemas digestivos. 

En concreto, reflujo gastroesofáfico (ERGE). Una enfermedad que se produce como consecuencia de la relajación o debilidad del músculo que une el estómago con el esófago, responsable del paso de los alimentos.

No eres el únic@. Uno de cada cinco españoles sufre esta dolencia que produce síntomas tan característicos como ardor y acidez. Una patología que puede afectar mucho más de lo que crees a tu calidad de vida, según nos cuentan expertos en Patología Digestiva.

“Cuando el estómago está muy lleno, se favorece el ascenso de los ácidos gástricos hacia el esófago, que puede verse dañado al no estar acostumbrado a soportar un PH tan bajo, y eso puede dar lugar a síntomas molestos", explica el Dr. Enrique Rey, jefe de servicio del Hospital Clínico Universitario San Carlos.

El zumo de naranja y las comidas copiosas no te convienen. (Foto: Getty Images)

Las molestias generadas por este problema digestivo suelen aparecer al menos una vez a la semana. Por ello, “es importante proteger el esófago de ese daño producido por el contenido ácido del estómago”, señala el experto.

El síntoma más frecuente de la ERGE es la pirosis, “la sensación de ardor o acidez en la boca del estómago o en el centro del pecho”, indica este especialista en digestivo.

Otros problemas que se asocian con la ERGE son el sabor ácido en la garganta, el dolor de estómago, en el pecho y al tragar, dificultad para tragar o atragantamientos, faringitis crónica, tos crónica, ronquera y asma, regurgitación de alimentos, neumonía, sinusitis crónica y despertarse con sensación de ahogo.

Un verdadero fastidio que puede convertir en una pesadilla cada comida y su posterior digestión “ya que estos síntomas ocasionan un deterioro en la calidad de vida, afectando especialmente a la alimentación”.

De hecho, los especialistas advierten que quienes lo sufren deben controlar mucho lo que comen: “sobre todo evitar las grasas, chocolates, menta, café, bebidas con gas, tomates o cítricos, que pueden contener ácidos que dañen al esófago”.

También es frecuente que surjan problemas para conciliar el sueño. En perdonas con reflujo son habituales los despertares nocturnos y el no tener un sueño reparador.

No te acuestes nada más cenar; trata de estar en una posición erguida durante la digestión. (Foto: Getty Images)    

“Existe un importante número de personas que además de sufrir los síntomas después de comer, presentan reflujo por la noche al estar tumbados, de ahí que haya que evitar acostarse inmediatamente después de las comidas”, señala el Dr Rey.

Asimismo el insomnio puede actuar como factor de riesgo a tener en cuenta en la ERGE, según un estudio publicado en mayo en la revista Sleep. En este trabajo se confirma la relación bidireccional entre los trastornos del sueño y la ERGE. Como consecuencia, es causa frecuente de absentismo laboral e incluso “puede disminuir el rendimiento”.

Por otro lado, para evitar el reflujo es muy importante el control de peso ya que, tanto el sobrepeso como la obesidad son considerados factores de riesgo, y se ha demostrado que cuando se adelgaza se obtiene un alivio importante. 

También es aconsejable no ingerir grandes cantidades de comida, así como la práctica de ejercicio físico, vestir ropa amplia que no oprima el abdomen y evitar el consumo de alcohol y tabaco. 

Por último, además de poner en práctica estos consejos, los expertos señalan la importancia de “proteger el esófago de ese daño producido por el contenido ácido del estómago”.


De manera que en caso de padecer reflujo gastroesofáfico sería conveniente que acudieras al especialistas para que te informara de los tratamientos disponibles. Como novedad, y recientemente presentado en la Semana de las Enfermedades Digestivas (SED), se ha dado a conocer un gel a base de ácido hialurónico y sulfato de condroitina que “protege y reduce el daño de la mucosa”, apunta el Dr. Rey. 

Se trata de un producto de libre dispensación que se toma después de las comidas y “que ha demostrado ser útil para reducir los síntomas en pacientes con una respuesta limitada a otras soluciones anteriores”, concluye.

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