Por favor, deja de hacer esto cuando vas a un restaurante

Foto: Mariakray/istock

Ir a comer a un restaurante es un hábito frecuente para muchas personas, tan frecuente, que se olvidan de que no están en el comedor de su hogar y hacen algunas cosas un poco fuera de lugar. ¿Cómo cuáles? Te las contamos…

Atender llamadas telefónicas

Te suena el teléfono mientras estás comiendo, ¿qué haces? ¿Lo atiendes entre bocado y bocado? 

"La gente no necesita escuchar tus asuntos mientras come", explicó en The Huff Post, Patricia Rossi, experta en civilidad, oradora y autora de Everyday Etiquette. Por lo tanto, la experta sugiere levantarse e ir hacia el baño o la entrada del establecimiento para tomar la llamada.

Una buena regla general es mantener el dispositivo móvil fuera de la vista y en modo silencioso, de avión o completamente apagado mientras comes en un restaurante. 

"No me gustan los dispositivos en la mesa donde voy a comer", señaló Smith. "En primer lugar, están sucios. Han estado en tu oreja, tu cabello, tu bolsillo trasero. Los has escupido. Se han caído al suelo", aclaró.

Y ni hablar de la distracción que generan los teléfonos. Si saliste a comer con alguien, dedícale tiempo y atención. Para estar pegado al móvil, lo mejor hubiese sido quedarte en tu casa.

Silbar al mozo para llamar su atención

Muchos creen que, porque su trabajo es tomar tu orden y traerla a la mesa, los mozos son sus servidores… y no es así.

Jamás les silbes, grites su nombre o los toques, si necesitas algo de ellos. Con esperar a que pasen cerca de ti y hacer contacto visual con ellos, es suficiente para que se percaten de tu necesidad y acudan a tu mesa.

No cuidar de los niños

Los niños son niños y no se puede esperar de ellos un comportamiento adulto. Pero, lo importante y vital es cómo sus cuidadores enfrentan situaciones difíciles y muestran consideración hacia los otros comensales.

"Es grosero permitir que tus hijos griten o que tu niño pequeño haga un berrinche fuerte sin atenderlo. Tenemos que estar al tanto de las otras personas que están en el restaurante para pasar un momento relajante", explicó Diane Gottsman, experta en etiqueta.

La experta sugirió llevar la infante a otro sitio donde pueda calmarse y agregó: “No lleves a los niños cansados y de mal humor a un restaurante. No culpes al niño, se está comportando como un niño".

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Permanecer largo rato en la mesa tras haber pagado la cuenta

Piensa que una vez que pagaste la cuenta es como cuando cierras sesión en tu computadora… toca irse.

Además, ten consideración del mozo: cuantas menos mesas pueda cerrar, menos propinas obtendrá. Entonces, si te quedas media hora más tras pagar tu factura, estás perdiendo el tiempo del mozo y les estás costando dinero. Y lo más probable es que también estés retrasando todo el sistema de reservas en el proceso.

Pagar menos propina

En países como EE.UU., hay un porcentaje establecido para la propina y suele venir explícito en la cuenta. En otros, como Argentina, se deja a consideración del comensal, pero se calcula un 10% del valor de la comida.

"En muchos estados de EE.UU, por ejemplo, a los empleadores se les permite pagar por debajo del salario mínimo pues son empleos que reciben propina. En esos caso, dejo el 20% de la comida", dijo Smith. "Si me ignoraron durante toda la comida y salieron a fumar, puedo dejar un 15%, pero nunca dejaría menos. En cambio, hablaría con el gerente", aclaró.

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Hay que tener en cuenta que una mala experiencia culinaria no es necesariamente culpa del mozo, y la propina puede afectar a un grupo más grande de trabajadores más allá del camarero individual (las propinas suelen dividirse entre camareros, personal de limpieza, cocineros y más).

"No se debe castigar a toda una línea de personas para quienes la propina es su medio de vida", sostuvo Patricia Rossi.