'Por 13 razones' vuelve con una segunda temporada más fantasiosa; ¿volverá a generar polémica?

Valeria Martínez

Después de ser una de una de las series más polémicas del año pasado, Por 13 razones regresa a Netflix con una segunda temporada que se pierde entre la fantasía y el drama.

Por 13 razones regresa a Netflix con una segunda temporada (©Netflix)
Por 13 razones regresa a Netflix con una segunda temporada (©Netflix)

La serie fue furor en 2017, para bien o para mal, por tratar el suicidio adolescente de manera directa e inteligente, relatando los motivos que llevaban a su protagonista, Hannah Baker, a terminar con su vida. La trama giraba en torno a su muerte, desvelando poco a poco sus terrible razones relacionadas con el bullying a través de casetes que dedica a cada una de las personas que influyeron o formaron parte de su decisión.

Ahora, la segunda temporada expande la trama introduciéndose en el drama personal de todos los afectados por la muerte de Hannah, la culpa y cómo están superando el trauma. Cada hilo argumental parte del juicio entre los padres de la joven y la escuela, a medida que cada uno lidia con sus propias conexiones con Hannah.

Pero hay un factor que nos pierde. Si bien es interesante ver y analizar las consecuencias que puede provocar el suicidio de un amigo, familiar o compañero de clase, la serie nos desconcierta con la manera en que el otro protagonista, Clay Jensen (Dylan Minnette), lidia con el asunto.

Ya en la primera temporada conocimos el enamoramiento de Clay y cómo le afectaba el ir conociendo detalles de la vida de Hannah, su relación con otros chicos y su muerte. Pero en esta segunda tanda de episodios, Clay lidia con el trauma “hablando” con Hannah. La joven se le aparece y mantienen conversaciones imaginarias en donde Clay pide y espera explicaciones. Nadie parece darse cuenta de sus desvarios y ni él se pregunta qué le está pasando. Y es que ver a los muertos solo nos lo creemos si es Sexto Sentido.

(©Netflix)
(©Netflix)

La aparición de Hannah sirve como metáfora para explicar que nuestros sufrimientos más profundos se quedan con nosotros durante mucho tiempo, pero aun así, la forma en que se “aparece” el personaje hace que la serie pierde la credibilidad que le habíamos dado con la primera temporada. Es cierto es que una buena táctica para mantener a Hannah en pantalla más tiempo -y a su actriz, Katherine Langford, que tanto gustó a los fans de la serie. Pero ¿nos convence? No.

A pesar de este “fallo”, la segunda temporada permite expandir el universo de Liberty High, pero con una primera mitad que resulta tediosa al expandir los mismos dramas en varios episodios. Ten paciencia porque Por 13 razones mejora una vez supera su ecuador.

La serie intenta aupar muchos temas en poco tiempo, como la violación sufrida por Jessica (Alisha Boe) y otras posibles víctimas, el abuso de drogas, la recuperación de Alex (Miles Heizer) tras su intento de suicidio y el uso de armas entre adolescentes; pero ninguno se convierte en pieza central para provocar un debate tan fuerte como fue el suicidio el año pasado. Abarcan mucho pero desarrollan poco.

La serie dará qué hablar de nuevo, seguro, pero el drama resulta menos urgente como tema de debate y más sensacionalista con propósitos dramáticos.

Por 13 razones llega a Netflix el 18 de mayo.

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