¿Podría el azúcar curar las enfermedades respiratorias?

Una nueva terapia experimental demuestra que la inhalación de azúcar podría ser beneficiosa en el tratamiento del asma y otras infecciones pulmonares debido a la forma en la que el cuerpo procesa la glucosa

El asma afecta a miles de personas en el mundo. Ahora, un estudio afirma que una manera de ayudar a corto plazo a disminuir sus efectos, es aspirando azúcar. (Foto: Getty)

En España, según datos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), el 5 por ciento de los adultos y el 10 por ciento de los niños padecen asma, una enfermedad muy prevalente y que afecta notablemente a la calidad de vida.

Controlar y manejar esta enfermedad supone un reto e implica un aprendizaje, tanto para los afectados, que se enfrentan a un alto riesgo de padecer ansiedad y depresión, como para los médicos, que son partidarios del seguimiento y la supervisión de esta dolencia.

Ahora, gracias a la investigación, podría surgir una nueva terapia. La restricción o inhalación de soluciones de azúcar común podría servir algún día para tratar una variedad de enfermedades respiratorias, según una nueva investigación internacional dirigida por biólogos de la Universidad de Manchester, en Reino Unido.

El estudio en modelos experimentales revela cómo la capacidad de las células para usar la glucosa ayuda a regular el sistema inmunológico durante la inflamación pulmonar.

Los síntomas que más afectan a los asmáticos son disnea (dificultad respiratoria), tos, sibilancias, opresión torácica y despertares nocturnos. (Foto: Getty)

La investigación, liderada por Andrew MacDonald y publicada en ‘Nature Immunology’, sugiere que el bloqueo de los receptores de azúcar en el pulmón podría reducir la inflamación en enfermedades crónicas como el asma, las alergias y las infecciones parasitarias por gusanos.

Por otro lado, podría mejorarse la respuesta inmune contra algunas infecciones por inhalación de soluciones de azúcar.

“Las enfermedades respiratorias, explica MacDonald en un comunicado, causan terribles sufrimientos tanto en el mundo en desarrollo como en el desarrollado. Cientos de personas ingresan al hospital todos los días con ataques de asma, mientras que las infecciones parasitarias potencialmente letales en los pulmones, son endémicas en gran parte de África y Asia. La idea de que la modificación de los niveles de glucosa en los pulmones podría algún día ser un factor crítico en el tratamiento de estas condiciones es tremendamente importante”.

Los científicos analizaron glóbulos blancos especializados llamados ‘macrófagos’, que tienen un papel importante en nuestros cuerpos, son las “aspiradoras” del sistema inmunológico: detectan y eliminan los organismos patógenos y los desechos.

Pero el equipo descubrió que los macrófagos en los pulmones necesitan los niveles correctos de una fuente de energía, la glucosa, para que puedan funcionar correctamente. Usando una proteína especial llamada ‘interleucina 4’, que generalmente se encuentra durante la inflamación causada por asma o infección parasitaria y que es capaz de señalar a otras células en el sistema inmunológico, probaron la relación entre los macrófagos y la glucosa en ratones.

Inesperadamente, los macrófagos en los pulmones de roedores tratados con interleucina 4 no respondieron normalmente y esa mala respuesta se asoció con fallo de las células para poder absorber o usar la glucosa.

“Claramente, ahora necesitamos estudiar el impacto de la glucosa en los macrófagos del pulmón humano. Muchas células en el pulmón tienen receptores de glucosa, creemos que el desarrollo de un futuro fármaco es una posibilidad. Sin embargo, intentar tratar la inflamación agresiva mediante el bloqueo de la glucosa sería un acto de equilibrio, ya que todos los seres vivos necesitan claramente la glucosa como energía general”, cuenta el autor a Science Daily.

“Por otro lado, es posible que la provisión de glucosa pueda aumentar la inflamación para ayudar a proteger contra algunas infecciones pulmonares. Es razonable sugerir que la terapia de inhalación a corto plazo podría algún día funcionar como tal”, añade.

Este estudio revela el papel crucial que desempeña el azúcar en las células inmunitarias, pero en términos de aplicación clínica en las personas, es aún muy pronto y se precisa más investigación. “De hecho, pedimos al público que no considere la inhalación de azúcar o cualquier sustancia como un tratamiento y que hablen con su médico si tienen alguna duda”,  concluye MacDonald.

¿Te atreverías a probar esta terapia? ¿Crees que podría suponer un avance en el tratamiento del asma?

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