La trama de las pizzas ilegales sin garantía sanitaria que operaba desde un pueblo zaragozano

Azuara es una pequeña localidad zaragozana, a unos 60 kilómetros al sur de la capital, en la que, según el INE, en 2018 había censadas poco más de 500 personas. Y allí, entre esos pocos centenares de vecinos, convivía una pareja de origen argentino que el pasado 10 de febrero, según informan diversos medios como la Cadena Cope, fue detenida como la responsable de una trama de venta ilegal de pizzas que se extendía por todo el territorio nacional.

Los dos detenidos elaboraban pizzas y bases de pizza sin la documentación legal necesaria y están acusados de un delito contra la salud pública. (Foto: Getty Images)

El origen de la investigación se remonta al pasado 14 de enero, cuando en el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil recibió una llamada alertándoles de la existencia de un negocio clandestino de elaboración, venta y distribución de pizzas. Los agentes comenzaron las pesquisas y llegaron hasta una empresa dedicada a la comercialización de estos productos que anunciaban a través de internet y el teléfono móvil.

El rastro les llevó hasta Azuara, donde comprobaron que no constaba que hubiera una empresa de esas características en el Registro Sanitario llegando así hasta la persona que figuraba como su director comercial. Así fue como descubrieron que el negocio ilegal había sido camuflado como empresa de transporte de paquetería y que para proceder al reparto de la mercancía no disponían de vehículos refrigerados adecuados.

Acusadas de un delito contra la salud pública, el domingo fueron detenidas dos personas que responden a las iniciales de G.P.S. y C.E.C. El primero es un varón de 46 años y la segunda, una mujer de 45 años, ambos de nacionalidad argentina y vecinos de Azuara, según informa Guadalajara Diario, que añade que ambos han sido ya puestos a disposición judicial.

Lo que descubrieron los agentes en el transcurso de su investigación es que esta empresa elaboraba pizzas y bases de pizza que después distribuía por todo el territorio nacional a negocios de hostelería, hoteles, pizzerías, campings, piscinas, organización de eventos y también a a particulares.

Según el listado publicado por varios medios, las provincias a las que habrían llegado estos productos fabricados sin ninguna garantía sanitaria son Alicante, Asturias, Almería, Barcelona, Burgos, Cádiz, Castellón, Girona, Guadalajara, Huesca, Jaén, Lleida, Madrid, Málaga, Murcia, Navarra, Salamanca, Soria, Teruel, Valencia, Zamora y Zaragoza. 22 en total.

Solo entre enero y febrero de 2019 se distribuyeron 12.000 kilos de comida a un total de 50 establecimientos. En el registro realizado el 6 de febrero encontraron diverso material para la fabricación y envasado de las pizzas como un horno grande, una máquina para amasar, dos envasadoras de vacío, bolsas para meter las pizzas, otras isotérmicas e ingredientes diversos, entre otras cosas.

Más historias que te pueden interesar: