Piscinas menos calientes y automóviles a menor velocidad: así se prepara Francia para el invierno

El Gobierno francés presentó este jueves 6 de octubre un paquete de 60 medidas para intentar recortar el consumo de energía en un 10% durante los próximos dos años y tratar de evitar cortes de suministro en invierno, como consecuencia de la guerra en Ucrania. Un repaso a las más significativas.

El presidente francés Emmanuel Macron lanzó un plan nacional de ahorro de energía por 800 millones de euros que apuesta por apagar las luces y bajar los termostatos para evitar cortes de energía y gas durante el invierno.

Aunque el país depende menos del gas ruso que sus vecinos orientales como Alemania, la producción de energía nuclear se ha desplomado a medida que el sector se esfuerza por poner en funcionamiento más reactores envejecidos que ya estaban parados por mantenimiento forzoso.

El objetivo es reducir el consumo de energía de Francia en un 10% para 2024 desde los niveles de 2019. Estas son algunas de las medidas clave, que serán opcionales, más no obligatorias:

El ahorro comienza en casa

Los edificios de la administración pública cortarán el agua caliente en sus baños y la temperatura de calefacción será predeterminada a un máximo de 19 grados Celsius y un grado menos en los días en que la red de energía esté particularmente tensa.

Adicionalmente, habrá compensaciones económicas adicionales a los funcionarios que trabajen desde casa para poder cerrar sus oficinas. Y habrá una prima de 100 euros mensuales para quienes utilicen una plataforma digital y no usen el vehículo para ir al trabajo.

El Ejecutivo también recomendó a los funcionarios públicos viajar en tren en lugar de avión para trayectos de menos de cuatro horas y les solicitó reducir su velocidad máxima de conducción a 110 kilómetros por hora cuando utilicen automóviles proporcionados por la Administración.

Recortar el uso energético en instalaciones deportivas como piscinas climatizadas, gimnasios y en la iluminación de los estadios, son otras de las iniciativas.

Las empresas también hacen su parte

En una carta de 16 puntos, el Gobierno de Macron propuso al sector privado fomentar un mejor uso del recurso energético y la designación en cada empresa de un responsable de ahorro.

Los puntos incluyen recortes de iluminación interior, de la calefacción o la refrigeración y los carteles luminosos (que se apagarían por tardar a la una de la mañana), así como organizar mejor los desplazamientos de empleados.

Hasta el momento, 30 de las 40 empresas más grandes de Francia se han comprometido a reducir el uso de energía apagando las luces en los edificios que no se usan y limitando la calefacción y el aire acondicionado.

Mientras los países adoptan medidas individuales, el Parlamento Europeo también hace lo propio: apagará la calefacción en sus edificios tres días a la semana y ajustará sus termostatos para otros días, según un correo electrónico interno del servicio de gestión ambiental revisado por Reuters.

"Los miembros y el personal siempre pueden trabajar en los edificios, pero la temperatura en las oficinas se reducirá en estos días", dice la misiva.

El Parlamento no suele reunirse los viernes, cuando muchos legisladores viajan de regreso a sus distritos electorales. En esos días, la calefacción se reduce, pero no se apaga.

Con Reuters, AP y EFE