De pintxos por San Sebastián: dónde ir y qué pedir para que no "te la den con queso"

Photo credit: Malcolm P Chapman
Photo credit: Malcolm P Chapman

Qué bonita eres, San Sebastián. Con tu vida tranquila, el gusto por lo clásico, el salitre pegado a la barandilla de La Concha, los montes Igueldo y Ulía que te protegen, el ajetreo de La Bretxa, lo moderno de Gros y la charla siempre a pie de calle, con un zurito en la mano y en la otra algo sabroso que llevarse a la boca. La capital de Guipúzcoa es una de esas joyas indiscutibles que tiene nuestro país a las que es necesario volver cada cierto tiempo o, si todavía no has tenido el placer de conocerla, aprovechar cualquier fin de semana para hacer una escapada.

Te podemos recomendar una visita a la catedral del Buen Pastor, al palacio de Miramar o al funicular del monte Igueldo, pero como estamos hablando de la ciudad con más estrellas Michelin por metro cuadrado de España y a nosotras no nos puede gustar más la materia, optamos por dibujar su ruta de pintxos definitiva. Será comer y cantar.

Casa Urola

Photo credit: Urola
Photo credit: Urola

Para llegar a esta parada sólo hace falta dar unos pocos pasos desde el Goiz-Argi, y es que esa es precisamente la gracia de la Parte Vieja, que tienes todo lo que tu apetito reclama al alcance de la zancada. Abierto en 1956, Casa Urola tiene un restaurante especializado en la cocina a la brasa, pero nos quedamos en el piso de abajo, acodados en la barra para disfrutar de su gilda.

C/ Fermín Calbetón, 20.

Goiz-Argi

Empezamos por ‘lo Viejo’, como no podía ser de otra forma, ya que es el epicentro del poteo donostiarra. Este local no tiene la apariencia más clásica (con mucho blanco y no tanta madera), pero es uno de los más emblemáticos. Imprescindible es su brocheta de gambas con una picadita por encima deliciosa y secreta.

C/ Fermín Calbeton, 4.

Ganbara

Photo credit: Ganbara
Photo credit: Ganbara

Seguimos en la Parte Vieja. La barra del Ganbara, llena de alcachofas, setas y hongos en fresco, es un auténtico espectáculo digno de ver. José Ignacio y Amaia llevan desde 1984 haciendo felices a muchos con sus menestras, revueltos de hongos y gambas o volovanes de changurro.

C/ San Jerónimo, 21.

Txepetxa

¿Te gustan las anchoas? Entonces este es tu paraíso porque aquí todos los bocados tienen a este pez como protagonista. Pero, lejos del aburrimiento, descubrirlo con diferentes acompañamientos será toda una experiencia: con centollo, jardinera, marinadas, con paté de olivas negras, rebozadas … Si lucen un 'solete' Repsol será por algo.

C/ Pescadería, 5.

Bergara

Photo credit: Bergara
Photo credit: Bergara

Ahora sí, toca caminar un poco más, pero tampoco tanto porque nos vamos al vecino barrio de Gros. Aquí se ubica uno de los bares con más premios logrados en diferentes concursos de pintxos. Es para perderse entre los fríos y calientes, pero con la tortilla de anchoas, el bacalao ajoarriero o su txalupa (gratinado de setas con langostinos) la apuesta es segura.

C/ General Artetxe, 8.

Sukaldean

Photo credit: Sukaldean
Photo credit: Sukaldean

Terminamos con un lugar diferente, porque en el Sukaldean es posible conocer otro tipo de poteo, más actual, más experimental: papada euskal-txerri y pochas, chicharro y sidra o mini de lengua. Aunque también hay espacio para lo clásico que tiene su representación con la ensaladilla rusa, el famosos combo huevo-gamba-anchoa-aceituna y la tortilla de patata hecha al momento.

C/ San Martín, 45.

Cuchara de San Telmo

Si hay que destacar algo de este txoko, además de su cocina, es, sin duda, el ambientazo que lo inunda cada día. Entre bote y bote (la campanada que se escucha cuando alguien deja propina), que no falte su bocado estrella: la carrillera de ternera al vino tinto. Pero tampoco las manitas asadas con romesco, la oreja o el foie asado con compota de manzana.

C/ Santa Korda, 4.

Tamboril

Tamboril es pequeño, pero tiene un trasiego continuo, lo que permite que, con un poco de paciencia, puedas, tarde o temprano, entrar. También tiene una terraza, ésta sí, bien amplia. Da igual dónde, lo que importan son sus famosos champis, las piparras hechas al momento, la merluza rebozada y las croquetas. En Tamboril no hay más que productazo.

C/ Pescadería, 2.

Bar Néstor

Photo credit: Loreto Blanco
Photo credit: Loreto Blanco

Si conoces el Néstor, conoces su tortilla de patata, que es casi Patrimonio Cultural de San Sebastián. Tiene tanta fama que los 16 pintxos que se sacan de una tortilla se reparten sólo a las 12:00 y a las 19:00. Y vuelan. A los que no lleguen a tiempo siempre les quedará la ensalada de tomate o los pimientos de Guernica.

C/ Pescadería, 11.