Piluca Baquero, sobre Val del Omar: “No se puede separar al inventor del artista”

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A Coruña, 5 jun (EFE).- El cineasta granadino José Val del Omar, que trabajó en las Misiones Pedagógicas de la Segunda República, es un creador “difícil de definir” por su obra heterogénea, si bien su principal característica es que “no se puede separar al inventor, al técnico, del artista”, en palabras de la directora de su archivo, Piluca Baquero.

La Muestra Internacional de Cine (S8), que se celebra en A Coruña, realiza junto a Acción Cultural Española (AC/E) un programa destinado a la difusión internacional de la figura del artista a través de tres vías: un programa doble, un especial online y una conferencia con expertos en su obra.

La actual directora del Grado en Cine y Ficción Audiovisual de la Universidad Camilo José Cela y sobrina nieta de Val del Omar, Piluca Baquero, que se encuentra en A Coruña con motivo de esta cita, ha agradecido, en una entrevista con Efe, que se quiera homenajear a “uno de los cineastas experimentales más importantes que hay en España, si no el más importante”.

Val del Omar (Granada, 1904 - Madrid, 1982) cultivó una obra muy heterogénea: desde películas, collages, inventos técnicos, fotografías y hasta poesía. “Él se definía a sí mismo como ‘cinemista’, que es una mezcla entre cineasta y alquimista”, abunda.

“Siempre inventaba por necesidad creativa”, cuenta Baquero, que detalla que en 1928 inventó un objetivo de ángulo variable, posteriormente conocido como 'zoom', para filmar la Alhambra desde el Sacromonte.

Así, alude a otras importantes técnicas audiovisuales como el “sonido diafónico”, que se puede constatar en su película “Aguaespejo granadino”. “En sus últimos años, Val del Omar se encierra en su laboratorio y crea una filosofía, la ‘mecamística’, que es una mezcla entre la tecnología y la mística”, explica la investigadora, que apunta que “se le puede considerar un místico”. San Juan de la Cruz era su referente.

En su trabajo en las Misiones Pedagógicas llevó el cine “a los pueblos más alejados de España” y realiza más de cuarenta documentales, la mayoría de los cuales “todavía están perdidos”.

“Se ha dicho que podían haber sido destruidos por el régimen”, asegura Baquero, quien, sin embargo, confía en que esto no sea así y avanza que barajan la posibilidad de convocar una beca para buscar estas películas “que deben estar en alguno de los muchos archivos militares o civiles que tiene España”.

La productora lamenta que “la gran asignatura pendiente del cine convencional” es reconocerlo. “Echo de menos un mayor reconocimiento como pionero del cine, como precursor y como uno de los grandes cineastas españoles”.

No obstante, matiza que en el mundo contemporáneo es una persona conocida. De hecho, desde el Archivo preparan una exposición antológica de Val del Omar que va a acoger el Museo de la Imagen en Movimiento de Nueva York y que financia la Fundación Warhol. “Su principal ideología ha sido el cine”, destaca Piluca Baquero, que narra que él fundó una asociación de creyentes del cine.

El festival (S8) proyecta este sábado en 35 mm el “Tríptico Elemental de España”, una obra visionaria filmada en los años cincuenta en la que recorre el país a través de sus elementos: agua, fuego y tierra. Lo componen tres documentales: “Aguaespejo granadino” (1953), “Fuego en Castilla” (1956) y “Acariño galaico” (1961), que fue rodado en Galicia.

Por Ana González

(c) Agencia EFE