Pi de la Serra cumple 80 años: no pienso en retirarme, cantaré mientras pueda

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Barcelona, 5 ago (EFE).- Mientras sostiene un cigarrillo entre los dedos con los que acaricia su guitarra, sentado en la butaca de su estudio, Quico Pi de la Serra, el más veterano de los cantautores de la Nova Cançó en activo, que mañana sábado cumple 80 años, asegura que no piensa en retirarse y que cantará "hasta que pueda".

El cantautor, que nació en plena posguerra un 6 de agosto de 1942 en el bullicioso barrio barcelonés de Ciutat Vella, donde aún reside, ha explicado en una entrevista con Efe, sobre este aniversario, que nunca le ha dado demasiada importancia a la edad: "Dicen que no parece que tenga 80 años, pero no importa porque los tengo igualmente".

Pi de la Serra confiesa que no le gusta mucho celebrar su cumpleaños, pero opina que 80 años "son bastantes", aunque "no los vivo demasiado ni es una cuestión que quiera disimular".

Tras más de 50 años de trayectoria, el que es uno de los padres de la Nova Cançó recuerda su primer contacto con la música: "Alguien me hizo escuchar al cantante Big Bill Broonzy, a quien considero mi maestro, y me dejó tan impresionado que quise imitarlo y empecé a tocar sus canciones".

El también guitarrista, que no se identifica como tal pese a que, según apunta, "dicen que no toco mal la guitarra como cantautor", empezó su carrera artística en 1962 cuando se incorporó al grupo de cantantes en lengua catalana Els Setze Jutges, que versionaban temas de cantantes franceses de la época, especialmente de George Brassens, uno de los referentes de Pi de la Serra.

Poco después de su debut, el conocido como 'bluesman' catalán formó junto a unos amigos Els 4 gats, un grupo que combinaba el rock y el 'blues', aunque en la actualidad aclara que sus canciones "no son blues".

Sin embargo, añade que toca 'blues' junto a su gran amigo, el armonicista Pau Cumellas, y desde hace 30 años también lo hace en su programa semanal de Catalunya Ràdio, "T'agrada el blues?", donde presenta las novedades de artistas del género de todo el mundo.

El cantautor cuenta con una discografía de 26 discos, el más reciente de ellos, lanzado en 2020 a partir de un encargo del festival BarnaSants,"Cançons de Combat", un recopilatorio de sus temas más "combativos", entre los que se encuentran canciones como “La cultura”, "Cançó en I" o "Si els fills de puta volessin no veuríem mai el sol".

Pi de la Serra ha cantado siempre exclusivamente en catalán, excepto el tema "Para encontrar el camino, hay que ser frágil y fuerte, no hay que temerle al destino, ni a la vida, ni a la muerte", que trata sobre "el camino de uno", y que compuso en castellano tras una "práctica interna", que realizó para cuidar su salud "interior", y donde canta junto a un chamán del Amazonas.

El cantante se describe a sí mismo como una persona tímida, aunque su trabajo "no entiende de timidez", y por eso, cuando sube al escenario esa timidez desaparece porque "estoy interpretando un personaje", apostilla.

También confiesa ser exigente consigo mismo "lo normal, que creo que es bastante", según considera, y se declara "inconformista", pues, a su juicio, "el inconformismo es necesario hoy en día".

En este sentido, apunta que "en Cataluña y el Estado español hay una carencia de haber hecho un cambio y no haber juzgado a nadie después de la dictadura. Cuando murió Franco, Felipe González dijo 'aquí no ha pasado nada' y no se juzgó a nadie, lo que conllevó que no evolucionásemos como en el resto de países europeos", denuncia el artista, quien apunta que uno de sus peores enemigos fue la censura del franquismo.

Recuerda sobre esta época que en la primera fila de sus conciertos "se sentaba un comisario mientras leía el diario, mientras otro policía me esperaba en el camerino y me decía 'Don Francisco, hoy usted puede cantar estas canciones'", revela el artista.

"Los censores debían pensar 'este tío está loco'", comenta Pi de la Serra entre risas, pues afirma haber conseguido sortear la censura gracias a métodos que aprendió de cantautores brasileños, como Chico Buarque, Caetano Veloso o Gilberto Gil, quienes empleaban los juegos de palabras para poder cantar sus canciones.

Su inconformismo también lo manifiesta para con la censura que, según sostiene, sigue existiendo, pues "aún hay opiniones como esto es de mal gusto o esto es una involución", se lamenta Pi de la Serra, y asegura que haber utilizado siempre las palabras que ha querido "tiene un precio".

Si el artista le pudiese dar un consejo al joven Quico que frecuentaba la Sala de Jazz Jamboree de Barcelona, sería que trabajase más: “a mi no me gusta trabajar, pero trabajo de lo que me gusta”, se consuela.

Por ello, asegura que a sus 80 años continuará "transmitiendo, alertando, explicando, enseñando y descubriendo" a través de su música de combate, pues, para él, esa es "la función vital del arte".

Lidia Aguilera García

(c) Agencia EFE

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