Perros o gatos ¿quiénes son más listos?

Perro o gato ¿quién es más listo? (Imagen gratuita vista en Pixabay).

Los amantes de las mascotas suelen dividirse en dos corrientes mayoritarias: gentes de perros y gentes de gatos. A menudo irreconciliables, hay sin embargo múltiples ejemplos de personas que han logrado equilibrar ambos mundos en sus hogares, albergando simultáneamente a felinos y cánidos.

Aunque parezca mentira, hace muchos años que los científicos tratan de establecer quiénes son más inteligentes, si perros o gatos, y hasta ahora los resultados parecen favorecer a los chuchos. Veamos lo resultados obtenidos en el último intento serio por comparar las habilidades cognitivas de perros y gatos, un estudio realizado en 2017 (y publicado en Frontiers un Neuroanatomy).

El responsable del trabajo es un equipo internacional comandado por la neurocientífica y experta en fisiología animal Suzana Herculano Houzel, investigadora brasileña que dejó la Universidad de Río para unirse al cuerpo docente de la Universidad Vanderbilt en Tennessee, Estados Unidos.

Al grano, los resultados indican que el cerebro de los gatos tiene aproximadamente la mitad de neuronas en el córtex cerebral que las presentes en la corteza de los perros. Dado que es justamente en estas rugosidades del cerebro donde se sitúan las funciones para la cognición compleja y flexible, parece evidente que los perros (que ya muestran un repertorio de comportamientos más amplio que los gatos, al ser animales sociales) parecen estar más dotados cognitivamente.

Hay que tener en cuenta que comparar comportamientos entre especies es muy complicado, por lo que el enfoque empleado por el equipo internacional liderado por Suzana Herculano (creadora del método) parece, cuando menos, más sencillo. Básicamente se trata de preparar previamente las porciones de cerebro a estudiar convirtiéndolas en una especie de “sopa”, tras lo cual se procede al conteo con la ayuda de un microscopio.

Habrá quien pueda pensar que los perros tienen más neuronas por el tamaño relativo superior de su cerebro, ya que habitualmente los especímenes de esta especie tienen una masa corporal mayor que la de los gatos, pero este razonamiento no es válido. De ser así, los elefantes africanos serían los animales terrestres más inteligentes, puesto que su cerebro es dos veces mayor que el nuestro. Sin embargo los humanos, con 16.000 millones de neuronas presentes en el córtex cerebral, superan ampliamente los 5.600 millones de neuronas de los elefantes. (El podio global lo completan nuestros primos los gorilas y los chimpancés).

Pero vayamos con el trabajo del equipo de Herculano, en el que no solo se examinaron los cerebros de perros y gatos, sino a los de otros seis mamíferos carnívoros: hurones, mangostas, mapaches, hienas, leones y osos pardos.

Comparativa de tamaño cerebral de 6 de los mamíferos carnívoros estudiados. (Crédito imagen Suzana Herculano).

Como comentado, los perros mostraban 530 millones de neuronas en comparación con los 250 millones de neuronas de los gatos. Y es más, los perros mostraban el mayor número de neuronas de todos los carnívoros a pesar de que no cuentan con el cerebro más grande.

Volviendo sobre el tema de las divergencias entre el número de neuronas y el tamaño del cerebro relativo a la masa corporal, está parece innegable. De hecho, el patrón mostraba que los los comedores de carne más grandes, como los osos pardos, tenían comparativamente menos neuronas para su tamaño. Tanto es asñi que aunque son diez veces más grandes que la mayoría de los gatos, los osos pardos comparten la misma cantidad de neuronas corticales que estos.

Por cierto que el estudio también demostró que los carnívoros cazadores no tienen una cantidad de neuronas muy diferente a la que puedan tener los herbívoros. Así que, el hecho de tener un mayor instinto para dar con sus presas, no les hace tener un cerebro muy diferente. En cierto modo se podría decir que hace falta la misma inteligencia para cazar que para huir del cazador.

Si sigues defendiendo a muerte que tu gato es más inteligente que los perros, siempre podrás decir que simplemente se aburre con la ciencia de los humanos y prefiere no colaborar. También podrías rebatir el estudio acusando a Suzana Herculano de ser al 100% una persona de perros, algo que ella misma reconoce. Al parecer este estudio le ha servido para sentirse menos culpable por su preferencia, ya que los hallazgos, y cito sus palabras: “significan que los perros tienen la capacidad biológica de hacer cosas más complejas y flexibles con sus vidas que los gatos”.

Podéis consultar la web personal de la autora principal del estudio en este enlace.

Me enteré leyendo Science Alert.