La casualidad que salvó la vida de Matthew Fox: el actor casi muere rodando 'Perdidos'

Si bien la historia de aquel grupo de pasajeros del vuelo Oceanic 815 atrapado en una isla no concluyó de la mejor manera, Perdidos (Lost) sigue siendo una de las series más influyentes de los últimos tiempos. Porque sin esta ficción de ABC estrenada en 2004 no se entiende la televisión del siglo XXI, ya que enganchó a toda una generación de espectadores con su manera de responder misterios con nuevos misterios. De hecho, a pesar de que este fenómeno emitió su cuestionado desenlace en 2010 (que acabó siendo víctima de las altas expectativas) todavía sigue dando de qué hablar por la esperanza contenida de los fans ante un posible regreso a la pequeña pantalla.

Precisamente ahora que muchos usuarios la están descubriendo por primera vez o viéndola de nuevo tras aterrizar en el catálogo de Amazon Prime Video el 1 de junio, vamos a recordar una de las anécdotas del rodaje que casi acaba en tragedia. Quizás no lo sepas, pero el actor que interpretó a Jack Shephard estuvo a punto de morir mientras grababa una de las escenas más recordadas por los fans.

ABC/Splash News

Uno de los protagonistas indiscutibles de esta producción creada por J. J. Abrams y Damon Lindelof fue Matthew Fox. Y si bien creíamos que lo más curioso que se podía recordar sobre su paso por la serie fue que terminó siendo protagonista cuando originalmente iba a morir en el episodio piloto -la idea era advertir a los espectadores de que nadie estaba a salvo en esta historia y para que Kate Austen (Evangeline Lilly) fuera la cabecilla del grupo de supervivientes-, resulta que hay otro dato todavía más singular.

Y no me estoy refiriendo a que este personaje inicialmente estaba previsto para Michael Keaton, quien rechazó el papel tras descubrir que podía ser regular en la serie, sino a que Matthew Fox estuvo a punto de perder la vida mientras filmaba uno de los capítulos. Así que si ya te había impactado que para encarnar a un luchador de MMA en la película Alex Cross en 2012 el actor bajara 20 kilos gracias a una dieta de pollo magro, brócoli y licuados de proteínas, hechos solamente a base de agua, prueba a seguir leyendo otra de sus anécdotas vitales.

El episodio en cuestión, What They Died For, es uno de lo más recordados por los fans debido a la pelea entre Jack y Locke (Terry O'Quinn). En la escena de la lucha había que utilizar un cuchillo prensil por lo que estaba previsto emplear uno falso. Sin embargo, mientras preparaban la grabación valoraron que el puñal no daba el pego, por lo que optaron por filmar parte de dicho enfrentamiento con un cuchillo real. Así, estaba previsto cambiar el instrumento por uno de mentira en el momento del apuñalamiento.

Y según reveló el podcast de Jorge Garcia (Hurley), sucedió lo que seguro te estás temiendo: hubo una confusión y, finalmente, Terry O’Quinn terminó apuñalando en el abdomen con el cuchillo real a su compañero de reparto.

Vamos, que Matthew Fox casi no lo cuenta…

Pero el destino está escrito... Matthew Fox se salvó gracias a la insistencia de un coordinador de escenas de riesgo.

En un primer momento, el actor no iba a llevar un chaleco protector durante la grabación de la secuencia porque no encontraban uno que pasara desapercibido debajo de su ropa ante las cámaras. Y, en teoría, no había ningún riesgo real porque el cuchillo que iban a usar para simular el apuñalamiento no era de verdad. Pero el coordinador insistió tanto (evidentemente cumpliendo bien su trabajo como especialista en esta área) que Matthew Fox finalmente utilizó uno por pura precaución.

De esta manera, el intérprete estaba protegido con una almohadilla con fibra de Kevlar que le salvó de sufrir una herida mortal y tan solo le provocó un hematoma. Y esa fue la suerte que evitó que Perdidos se convirtiera en una tragedia a última hora durante unos minutos interminables en los que el protagonista vio pasar su vida a cámara lenta delante de sus ojos.

Menos mal que al final solo fue un susto para un actor que nos ha brindado momentos tan buenos en la pequeña pantalla…

Ahora que lo más asombroso es que no es la primera vez que un actor casi muere rodando una serie de televisión. Así como lo lees. Porque aunque en el cine se han dado varios casos, en la pequeña pantalla también hay ejemplos espeluznantes de accidentes en el set de rodaje. De hecho, hay una anécdota muy parecida salida de Dexter cuando el especialista de acción Jeff Chase se encontraba atado y amordazado sobre una camilla y casi fallece porque el actor Jimmy Smits no se dio cuenta de que había cogido un cuchillo real en lugar de uno de atrezzo. Menos mal que Michael C. Hall fue consciente de que estaban utilizando un puñal de verdad y gritó para detener la acción. Desde luego, faltó muy poco para hablar hoy de tragedia.

Asimismo, otro caso que nos dejó con el corazón en un puño ocurrió con Aaron Paul durante la filmación del sexto episodio de la primera temporada de Breaking Bad titulado Loco puñado de la nada. En esta ocasión, una roca que había sido colocada para caer de forma concreta se soltó antes de tiempo por una ráfaga de viento, dirigiéndose hacia el lugar en el que momentos antes se hallaba el intérprete encargado de meterse en la piel de Jesse Pinkman. En otras palabras, que el protagonista se libró por los pelos de morir aplastado.

Ahora que peor suerte corrió Kristin Chenoweth durante el rodaje de la cuarta temporada de The Good Wife ya que durante la puesta en marcha del primer capítulo se quedó inconsciente cuando un foco se cayó del techo y le dio en la cara provocándole una fractura en el cráneo y la nariz, y varias heridas en las costillas y la espalda, además de un diente roto. Vamos, que se le quitaron literalmente las ganas de volver a la serie (salvo para una breve aparición en un episodio) puesto que la recuperación fue un pelín lenta. Tampoco salió precisamente bien parada Drew Barrymore durante la grabación de Santa Clarita Diet. Como recoge la revista Us Weekly la que fuera la niña de E.T., el extraterrestre sobrecogió al equipo tras sufrir un grave accidente golpeándose la cabeza con cemento al dar un salto.

Como vemos, la interpretación es una profesión complicada aunque a veces no seamos conscientes de que sus protagonistas se exponen muy a menudo para desarrollar escenas complicadas.

En el caso de Matthew Fox, que el pasado 14 de julio cumplió 54 años, después de que Perdidos le encumbrara a la cima del éxito no ha recuperado la fama de antaño con ningún otro título televisivo, esa popularidad que ya experimentó en sus propias carnes con su primer gran papel en Cinco en familia como Charlie Salinger. Puede que precisamente se deba al mal sabor de boca que dejó el final de la ficción de ABC, por los fracasos de taquilla que fueron sus primeras películas tras este bombazo televisivo o simplemente porque su perfil público fue dañado tras protagonizar un altercado con una conductora de autobus que le acusó de golpearla. Este hecho hirió gravemente su reputación en 2011, aunque la fiscalía decidió no presentar cargos contra el intérprete y la mujer retiró la demanda civil cuando su propio abogado desestimó el caso porque ella misma se negaba a cooperar o dar información a tiempo. El actor no quiso hablar públicamente del asunto y solo hizo mención en su paso por el programa de Ellen Degeneres un año más tarde, explicando lo difícil que fue para él y su familia pasar por aquella difamación.

El fracaso de Alex Cross no logró lanzar su carrera como protagonista cinematográfico y, poco tiempo después, Guerra Mundial Z dejaba sus escenas en la sala de montaje eliminando su aparición en la cinta. La última vez que le vimos en pantalla fue en el año 2015, y por partida doble, cuando participó en el western Bone Tomahawk y en la coproducción española Extinction. Ya en 2012 jugaba con la idea de retirarse de la industria cuando declaró a Men's Journal que si no conseguía “oportunidades de calidad” entonces “probablemente se retiraría”. Actualmente vive lejos del ruido y glamur de Hollywood, apostando por una vida más tranquila con su familia en Oregón y... ¡volando aviones!

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Imagen: ©Cortesía de Mediaset