¿Por qué pensar cansa más que entrenar? Responde la ciencia

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Photo credit: Hinterhaus Productions - Getty Images
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Habitualmente, la sensación de fatiga es mucho mayor después de una hora de gimnasio que de una jornada en la oficina, especialmente si se ha tratado de una sesión de alta intensidad. No obstante, hay situaciones en las que después de un día con muchas horas exprimiendo la cerebro surge un cansancio mayor que el paso por el gimnasio. Y los científicos han descubierto el motivo.

Habitualmente, la mayoría de las personas achacan la sensación de fatiga a dormir mal o una situación de presión -se ha comprobado que el estrés crónico perjudica al córtex prefrontal-, aunque podría ser una interpretación de lo que realmente ocurre: pensar mucho e intensamente conduce a la fatiga. Según una investigación científica publicado en la revista académica Current Biolgy, existe un proceso neurometabólico que provoca una sensación de cansancio después de desarrollar tareas que requieren una actividad exigente del cerebro.

Para comprobar la conexión, los científicos de la universidad parisina Pitié-Salpêtrière analizaron a dos grupos de personas con diferentes necesidades de atención y esfuerzo del cerebro durante el día. Las observaciones y los resultados con escáner mostraron que aquellas personas que tenían que pensar más mostraban síntomas como la reducción la dilatación de sus pupilas al tomar decisiones. Además, los expertos descubrieron que al final del día tenían niveles más altos de glutamato, un neurotransmisor clave, en el córtex prefrontal del cerebro.

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La fatiga no es una ilusión para cambiar a tareas más sencillas

La investigación ha permitido demostrar que el cansancio por un esfuerzo mental no es un espejismo. De hecho, es un aviso importante para la salud. "Teorías muy influyentes sugerían que la fatiga es como una ilusión cocinada en el cerebro para hacernos parar lo que quiera que estemos haciendo y pasar a una actividad más gratificante. Sin embargo, nuestros descubrimientos muestran que el trabajo cognitivo causa una alteración real (la acumulación de sustancias nocivas), así que la fatiga sería una señal de que tenemos que parar de trabajar, aunque por un propósito diferente: preservar la integridad del funcionamiento del cerebro", explicó Mathias Pessiglione en la presentación de los resultados.

En el año 2021, un estudio de la Universidad Old Dominion (Estados Unidos) ya había anticipado que diez minutos de concentración intensa eran suficientes para causar una fatiga moderada y disminuir la atención y la energía.

En realidad, es el mismo proceso que provoca el cansancio con la actividad física en el gimnasio. De hecho, se conoce como fatiga periférica y fatiga del sistema nervioso central y es una señal de aviso del cuerpo para evitar dañar los músculos con sobreesfuerzos. Por eso existe la tendencia a comparar estas percepciones.

Photo credit: filadendron - Getty Images
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En general, el principal efecto de pensar mucho e intenso durante un período determinado supone que será más difícil reflexionar y tomar decisiones.

No obstante, esto no supone que el cerebro tenga una limitación a la hora de pensar, sino que hay que tomarse un paréntesis para liberar las sustancias tóxicas. Es como el reinicio de un ordenador. "Yo optaría por una vieja receta: ¡descansar y dormir! Hay evidencias de que el glutamato se elimina durante el sueño", recuerda Mathias Pessiglione, del Centro de Investigaciones de Neuroimagen.

Prevención de fatiga y otros trastornos

Por otra parte, los investigadores sostienen que con este descubrimiento también se puede ayudar a evitar la acumulación de fatiga provocada por los índices de glutamato. Analizar los niveles permitiría organizar mejor las agendas y evitar los procesos que pueden acabar con el síndrome de 'burnout', es decir, con el trabajador quemado.

Además, los especialistas argumentan que esta investigación abre la puerta a nueas aplicaciones porque se puede analizar una fatiga en el cerebro que puede predecir otros problemas de salud como la depresión o el cáncer, ya que podría detectar la procedencia y nivel del cansancio.