La película más popular de Netflix es lo peor que he visto en mucho tiempo

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Cualquiera que haya entrado a la plataforma de Netflix en los últimos días habrá notado un nuevo éxito liderando el ranking de lo más visto desde el pasado viernes. Se trata de Alguien como él, una película de un género legendariamente infalible en la cartelera veraniega que también ha sabido encontrar su hueco en el streaming: las comedias románticas adolescentes. Sin embargo, a diferencia de otras apuestas con motivos para el éxito (como fueron Mi primer beso, A todos los chicos de los que me enamoré o Yo nunca), esta producción es, sinceramente, lo peor que he visto en mucho, muchísimo, tiempo.

Tanner Buchanan como Cameron Kweller y Addison Rae como Padgett Sawyer en Alguien como él (Kevin Estrada/Netflix © 2021)
Tanner Buchanan como Cameron Kweller y Addison Rae como Padgett Sawyer en Alguien como él (Kevin Estrada/Netflix © 2021)

Para empezar a hablar de esta película debemos remontarnos a 1999, el año que muchos recordamos como el mejor en la historia del cine gracias a los clásicos imborrables que pasaron por la cartelera (El sexto sentido, Eyes Wide Shut, American Beauty, Matrix, El club de la lucha y muchas más), sin embargo pocos tienen en cuenta lo mucho que el cine adolescente y la comedia romántica dejaron huella también a lo largo de aquellos 12 meses. Fue con películas como 10 razones para odiarte, American Pie, Crueles intenciones, Notting Hill, Novia a la fuga, Nunca me han besado o Alguien como tú. Pues precisamente esta última fue una de las más populares de su género a finales de los 90, siendo de las más rentables con un presupuesto de $10 millones y una recaudación global de $103 millones, siendo la responsable del éxito musical de la canción Kiss Me.

Pues bien, avanzamos en el tiempo 22 años más tarde y nos encontramos con la secuela-reboot con cambio de género. Alguien como él es una especie de continuación que básicamente repite la misma idea central pero cambiando los roles entre la pareja protagonista. Si hacemos memoria recordaremos que Alguien como tú contaba una trama plagada de clichés del género, colocándonos en el centro de la cultura tóxica de los institutos de cine estadounidenses y un romance forzado por las apariencias, para concluir con un mensaje de aceptación propia. Freddie Prinze Jr. interpretaba al chico popular del colegio, que tras ser engañado por su novia apostaba con sus amigos que podía transformar a la chica más normalita en la reina del baile, interpretada por Rachael Leigh Cook. Pero en la transición descubría a una joven auténtica, artística y segura de sí misma, y Cupido hacía el resto. Todo esto ocurría en un plano enmarcado por secuencias irreales, descensos de escalera de ensueño y un baile de fin de curso inverosímil pero pintoresco (de esos donde todos son bailarines profesionales con coreografías pactadas). Pues bien, dentro del contexto de su era y del año de éxito de las comedias románticas, Alguien como tú logró cautivarnos a parte de la audiencia.

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Pero ahora, la nueva versión básicamente toma todos esos clichés como herramientas esenciales sin renovarlos, creando una película absurda y tan apresurada que ni siquiera se molesta en adornar sus errores. En Alguien como él, el personaje popular es una influencer llamada Padgett interpretada por la reina de TikTok en la vida real, Addison Rae, en su debut profesional como actriz. Al igual que la película de 1999, hace una apuesta con sus amigas de que puede transformar a otro chico normalito en rey del baile cuando es humillada en un directo por su novio siéndole infiel. El chico en cuestión es un fotógrafo llamado Cameron, al que nada le importan las apariencias ni el qué dirán (interpretado por un rostro popular en Netflix: Tanner Buchanan, el hijo de Johnny Lawrence en Cobra Kai). Y una vez más, con apuesta de por medio, el amor comienza a aflorar, con otro baile de instituto aun más ridículo que hace 22 años y una traición olvidada en cuestión de segundos.

Si tenemos en cuenta la base de la trama, cualquiera podría pensar que estamos ante una comedia adolescente al uso, previsible pero tolerable. De esas para ver y olvidar al instante. Pero no, Alguien como él exaspera con una calidad cuestionable (algunas secuencias dan la sensación de estar filmadas con móvil como para salir del paso y el apartado técnico de luz y montaje nos dejan un poco perplejos de vez en cuando), una línea argumental inestable y actuaciones que demuestran inexperiencia o confusión ante una dirección que denota cierta falta de seguridad en su propósito final. Como resultamos tenemos un mero producto comercial destinado a servir como vehículo de exhibición para Addison Rae en su nueva faceta profesional (con cameo de su amiga en la vida real, Kourtney Kardashian) y escaparate para la publicidad de marcas. 

La inexperiencia de Addison Rae, o quizás su experiencia como reina de TikTok, derivan en una actuación fijada en poses constantes y sonrisas continuas que quitan credibilidad a un personaje ya, de por sí, poco creíble. Los enfados se le pasan rápido y sus reacciones son tan fugaces que cualquiera diría que es un robot que ni siente ni padece. Tras realizar la apuesta, aparece en la vida de Cameron por arte de magia con secuencias que resultas incómodas y forzadas, mientras ese chico tan independiente y auténtico se deja llevar sin chistar por el camino del cambio propuesto por la chica. 

Precisamente es Tanner Buchanan quien ofrece la actuación más creíble de todas, siendo un cable a tierra que la película no termina de aprovechar lo suficiente. Sino que más bien tiran de su popularidad dando patadas en la serie secuela de Karate Kid para darle una secuencia de lucha sin explicar de dónde vienen sus habilidades dentro del contexto de la película.

Toda esta superficialidad reforzaba mi mala experiencia viendo lo mucho que la cinta repite los clichés y estereotipos del género, resultando anticuada en medio de la marea de comedias adolescentes modernas que encontramos en la misma plataforma y que han sabido innovar a través de dosis de originalidad y narrativa inteligente, como Sex Education y Yo nunca. Los diálogos sin profundidad y una química que brilla por su ausencia hicieron el resto. Y no soy la única que opina lo mismo, solo hay que hacer un repaso por webs de recopilaciones de criticas y puntuaciones de usuarios como Metacritic o RottenTomatoes para ver la recepción más bien negativa.

Lo peor de todo es que la historia tenía suficientes aristas como para adaptar la trama innovando, aportando mensajes de aceptación y autoestima más elocuentes e inteligentes. Porque las ideas están -como una crítica directa a la consecuencia superficial de las redes sociales o los peligros del afán de popularidad en la adolescencia, apoyando el auto empoderamiento en la naturalidad propia por sobre todas las cosas- pero la película es tan superficial que esos intentos se pierden entre escenas vacías e interpretaciones confusas. Y al final resulta en un reboot innecesario sin propósito de ser que tenga una explicación coherente.

¿Cómo se explica entonces que Alguien como él sea número 1 en lo más visto de Netflix en España y otros países? En mi opinión, se trata de una consecuencia directa de varios factores: por un lado, la popularidad de sus protagonistas entre los usuarios más jóvenes de la plataforma (con Buchanan robando corazones en Cobra Kai y Addison siendo la influencer de TikTok que más ganancias generó en 2020 según Forbes con 83.4 millones de seguidores actualmente, más otros 39 millones en Instagram). Por otro, el fenómeno siempre infalible del género y la urgencia con la que muchos usuarios de plataformas estamos pendientes de cada estreno en busca de buenas series y películas a las que hincarle el diente. Porque si en algo podemos estar de acuerdo es que el verano no ha sido precisamente la mejor temporada para los suscriptores de plataformas streaming. Después de malcriarnos con un aluvión de series y películas de lo más interesantes a lo largo de la pandemia, los servicios como Netflix, Disney, HBO o Amazon han pasado un verano con una sequía importante de buenas historias nuevas y originales, siendo muy pocas las que llegamos a recomendar a lo largo de los últimos tres meses (Jóvenes Altezas, El reino vacío, Cruel Summer y The white lotus fueron de las últimas series ‘nuevas’ que nos inspiraron lo suficiente, mientras que algunas películas recomendables llegaban de manera tardía a varias plataformas).

La buena noticia es que con la vuelta al cole y el retorno a la normalidad televisiva en septiembre, las plataformas streaming comienzan a ponerse las pilas con un calendario de estrenos de lo más interesante para las próximas semanas. Por lo tanto, es muy probable que el éxito de Alguien como él en la plataforma no sea más que un espejismo fugaz reemplazable con el próximo estreno potente que aterrice en el servicio (ejem... ¿La casa de papel?).

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