¿Conocías estos bienes mexicanos considerados Patrimonio de la Humanidad?

México es el país de América Latina con más bienes considerados Patrimonio de la Humanidad y el sexto a nivel mundial, sumando un total de 34. Estos son considerados inestimables e irremplazables, por lo que el nombramiento brinda apoyo para su protección y conservación.

Solemos identificar zonas arqueológicas como Chichen Itzá y Palenque, centros históricos de ciudades como la CDMX, Morelia y Zacatecas, o el Santuario de la Mariposas Monarca como parte de esta lista, sin embargo hay otros, especialmente los agregados después del 2010 al listado de la UNESCO, que son menos conocidos, pero cuyo valor es innegable.

Camino Real de Tierra Adentro, Bien cultural, 2010

Se le conoció también como ‘El camino de la plata’, pues esta ruta se utilizó entre los siglos XVI y XIX para transportar la plata de Zacatecas, Guanajuato y San Luis Potosí, generando un gran impacto de desarrollo social y económico. La ruta reconocida, de 1,400 kilómetros llega hasta Texas y Nuevo México, e incluye 5 ciudades, también Patrimonio, además de 55 sitios como haciendas, conventos, templos, minas, puentes y santuarios. 

Uno de estos, es la Cueva de Ávalos, donde se encuentren pinturas rupestres de origen chichimeca, del siglo XVI, que muestran las primeras presencias de los europeos en la zona.

Fue la primera ruta de América que ganó la declaratoria como Patrimonio de la Humanidad, y forma parte del Camino Real Intercontinental español, de más de dos mil kilómetros de longitud, que partía de la Ciudad de México hasta Santa Fe, Estados Unidos.

Cuevas prehispánicas de Yagul y Mitla en los Valles Centrales de Oaxaca, Bien cultural, 2010

A 35 kilómetros de la ciudad de Oaxaca, en el valle de Tlacolula, se encuentran un conjunto de vestigios arqueológicos, cuevas prehispánicas y refugios que bien vale la pena resaltar. Su valor para la humanidad es incalculable pues, por ejemplo en la Cueva Guilá Naquitz, se encontraron vestigios de calabazas y frijoles, así como semillas con 10 mil años de antigüedad, además de espigas de maíz, como testigos de los inicios de domesticación de esta planta.

La zona arqueológica de Mitla se encuentra en la zona de las Cuevas Prehispánicas consideradas Patrimonio de la Humanidad. Foto. Getty Images

Hasta ahora se conocen 115 cuevas en esta área de 5 mil hectáreas, que no están abiertas al turismo. También hay dos zonas arqueológicas, Mitla y Yagul, que sí puedes visitar. Otra particularidad son las pinturas rupestres halladas sobre el macizo Caballito blanco, que junto con todo lo anterior, dan fe del inicio del desarrollo de las civilizaciones mesoamericanas. 

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Reserva de la biosfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar, Bien natural, 2013

En el estado de Sonora se localiza este desierto, cuyos paisajes, flora, fauna y características geológicas lo hacen único. En sí son dos zonas, siendo El Pinacate donde se encuentran vestigios volcánicos, como lava petrificada y El Elegante, un cráter gigante con 1,609 metros de diámetro y 244 de profundidad. El Gran Desierto de Altar cuenta con el campo activo de dunas más grande de Norteamérica, que llegan a alcanzar los 200 metros de altura.

La zona alberga 540 especies de plantas, 40 de mamíferos, 200 de aves y 40 de reptiles, además de anfibios y peces de agua dulce. Entre ellos algunas especies endémicas como el berrende sonorense y el murciélago mayeguero.

Si todo eso no es suficiente, la zona es considerada un sitio sagrado para el pueblo O’odham, y se han encontrado vestigios arqueológicos con 20 mil años de antigüedad.

Sistema hidráulico del acueducto del padre Tembleque, Bien cultural, 2015

Su construcción tomó 17 años, comenzando en 1554, y contó con la participación de 40 comunidades indígenas de la zona, donde los hombres fueron la mano de obra, pero las mujeres cooperaron creando textiles, cuya venta ayudó a financiarlo, bajo la iniciativa del monje franciscano Tembleque.

Además, su construcción es prueba del sincretismo entre México y España, pues se mezclaron conocimientos hidráulicos europeos con métodos de construcción mesoamericanos a base de cimbra de adobe. Esto también dejó huellas, pues el INAH descubrió glifos indígenas en la construcción.

Sus 48.22 kilómetros de longitud mezclan sistemas de captación de aguas, canales, depósitos y puentes-acueductos que proveyeron de agua poblaciones de la meseta central mexicana, entre los estados de México e Hidalgo. Además, cuenta con el arco más grande, de un solo nivel, en una obra de este tipo en todo el mundo.

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Archipiélago de Revillagigedo, Bien natural, 2016

Socorro, Clarión, San Benedicto y el islote Roca Partida forman parte del Archipiélago de Revillagigedo, que en 1994 fue declarado Reserva de la Biosfera y en 2017 Parque Nacional (el más grande de América del Norte) y el más reciente Patrimonio de la Humanidad en México.

En pleno Océano Pacífico, estas cuatro islas son las cumbres de volcanes de la cadena montañosa submarina, y son de gran interés científico por la diversidad de flora y fauna endémicas, especialmente aves. Pero en sus aguas se pueden ver mantas gigantes, cetáceos, como la ballena jorobada, y varias especies de tiburones y delfines.

En las aguas del Archipiélago de Revillagigedo se pueden ver mantarrayas gigantes, tiburones, ballenas y tiburones. Foto: Getty Images

Además del espectáculo visual que ofrecen, las llamadas ‘Galápagos mexicanas’ son un destino para los amantes del buceo, aunque hace falta ser un buzo avanzado, y sería entre marzo y abril la mejor época para visitarlas.

@travesabarros