En secreto y sin invitados: así fue la primera boda de Patricia Rato

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La discreción forma parte de la vida de Patricia Rato. Pese a que en los años 90 fue una de las mujeres más buscadas por su matrimonio con el torero Juan Antonio Ruiz Espartaco, la sobrina de Rodrigo Rato siempre ha querido permanecer en un segundo plano y más desde que se divorció del diestro. Ahora volverá a pasar por altar con Javier Moro, un empresario harinero con el que mantiene una relación desde hace ocho años. Si esta segunda boda será íntima y familiar, mucho más lo fue la primera con Espartaco en 1991.

Patricia Rato y Espartaco se casaron en 1991 y tuvieron tres hijos. (Photo by Serge BENHAMOU/Gamma-Rapho via Getty Images)
Patricia Rato y Espartaco se casaron en 1991 y tuvieron tres hijos. (Photo by Serge BENHAMOU/Gamma-Rapho via Getty Images)

La niña bien y el torero humilde

La historia de amor de Patricia Rato y Espartaco parece sacada de un cuento de Disney, aunque luego no tuvo un final feliz ya que se separaron en el año 2010. Pero sus inicios fueron tan bonitos como románticos. Ella pertenece a una adinerada familia de banqueros originarios de Asturias. Su padre fue Ramón Rato, hermano mayor de Rodrigo Rato (ex ministro y vicepresidente del Gobierno de José María Aznar), un conocido empresario dueño de empresas radiofónicas. Su madre fue Felicidad Salazar Simpson, hermana de un consejero de Banesto e hija a su vez de un importante empresario de los combustibles de Aragón. Felicidad dedicó parte de su vida a la Fundación Padre Arrupe de El Salvador. Patricia era 'una niña bien', educada en los colegios más elitistas y vecina del lujoso barrio de Salamanca madrileño.

Por su parte, Espartaco nació en Espartinas, en Sevilla. Su padre fue el novillero Antonio Ruiz Rodríguez y su madre Dolores Román. El torero creció en una familia humilde y con apenas 12 años ya estaba toreando en una plaza. Cuatro años más tarde tomó la alternativa de la mano de Manuel Benítez El Cordobés y en 1983 la confirmó en la plaza de toros de Las Ventas, en Madrid. Corrían los años 80 y Espartaco era ya uno de los toreros más exitosos en las plazas de toda España.

Espartaco fue uno de los toreros más populares de los años 80 y 90. (Photo by Jean-Claude FRANCOLON/Gamma-Rapho via Getty Images)
Espartaco fue uno de los toreros más populares de los años 80 y 90. (Photo by Jean-Claude FRANCOLON/Gamma-Rapho via Getty Images)

Un amor contra viento y marea

El destino unió a dos personas con orígenes tan antagónicos. Ella tenía 20 años y conoció al torero en un festival benéfico en Madrid en 1989. Tras la corrida de toros, la joven quiso saludar al diestro en su hotel y él se lanzó y le pidió su número de teléfono. Ella le dio el de la oficina en la que trabajaba. Hablaron varios días y se empezaron a ver cada vez que él iba a la capital. El teléfono se convirtió en su aliado para ir forjando su amor. Unos meses después de llamadas interminables, él la invitó a su finca de Sevilla y quiso presentarle a su familia.

Patricia abandonó la casa madrileña de sus padres y se instaló con él en el campo. Un cambio sin duda que hizo porque estaba completamente enamorada del de Espartinas. En un inicio, la familia de ella no vio con buenos ojos ese cambio de ciudad ni la relación de su hija con el torero. "Aparte de su belleza, es una persona muy inteligente, muy agradable, muy cariñosa con toda mi gente, me ayuda mucho en los momentos malos, me da consejos y entiende mi profesión, que no es fácil", decía entonces sobre su novia.

Juan Antonio Ruiz Espataco y Patricia Rato siempre eligieron vivir alejados de los focos en el campo. (Photo by Europa Press/Getty Images)
Juan Antonio Ruiz Espataco y Patricia Rato siempre eligieron vivir alejados de los focos en el campo. (Photo by Europa Press/Getty Images)

Boda con nocturnidad

Tan solo tres años después de conocerse, la pareja quiso oficializar su amor. Huyeron de una gran boda al estilo de otros toreros de la época y prefirieron seguir con la discreción con la que habían llevado hasta entonces su relación sentimental. No querían que la prensa se enterase y la noche del 7 al 8 de junio de 1991 se dieron el secreto con nocturnidad y en el más absoluto de los secretos. Se casaron en la capilla del santuario de Nuestra Señora de Loreto, muy cerca de Espartinas, el pueblo que vio crecer al torero. Allí solo les acompañaron los padres y hermanos del torero y su apoderado Rafael Moreno. El diestro eligió el tradicional traje corto para dar el 'sí, quiero' a la mujer de su vida, y ella lució un diseño blanco muy sencillo y con un velo de tul que había comprado sin que nadie se enterara en una tienda de Sevilla. Nadie se enteró del enlace, no hubo ninguna exclusiva y los novios lo hicieron a su manera sin importarles lo que pensaran los demás.

Pocos días más tarde de este enlace secreto, Espartaco quiso anunciar que estaban esperando su primer hijo. Ese día, el torero contó cómo había sido la boda. "Iba muy guapa y al principio estaba muy nerviosa. Todo fue muy bonito, muy familiar porque así lo hemos querido. No hubo regalos especiales. A Patricia le regalé un anillo y lo que es más importante: le he dado mi vida", dijo. En febrero del año siguiente, seis meses después de la boda, llegó Alejandra, la mayor de sus tres vástagos. Isabella vino al mundo en mayo de 1994 y el único varón, Juan, lo hizo en 2002. Los niños fueron una gran alegría para la pareja y ayudaron además a que la familia de Patricia tuviera una relación mucho más estrecha con su yerno y su hija.

Patricia Rato junto a su hija mayor, Alejandra, que se casó en 2021.  (Photo by Europa Press/Europa Press via Getty Images)
Patricia Rato junto a su hija mayor, Alejandra, que se casó en 2021. (Photo by Europa Press/Europa Press via Getty Images)

El final de un amor

Parecían la familia ideal. Discretos y enamorados, les podíamos ver en algunos eventos públicos como la boda de Eugenia Martínez de Irujo y Francisco Rivera en octubre de 1998. Pero ellos preferían la vida tranquila en el campo y ocupándose de la finca La Majavieja, que hoy gestionan la hija mayor de la pareja y su marido, Tito Novales. Pero el cuento de hadas terminó en marzo de 2010 cuando se hizo público que Patricia y Espartaco se separaban. Ella se marchó a vivir a Madrid para estar más cerca de su familia y él se quedó en el capo. El divorcio causó un gran revuelo y fue Espartaco el que envió un comunicado de prensa aclarando lo que había sucedido.

"Siempre he procurado guardar la mayor discreción sobre mi vida privada. Hoy, ante la utilización interesada y manipulada que se está haciendo de mi privacidad, voy a romper mi norma de silencio por una vez -y espero que única- para aclarar determinadas cuestiones sobre las que nunca creí que tuviera que dar explicaciones", comenzaba diciendo el torero. "Oficialmente mi mujer y yo llevamos cinco años separados y, por si fuera poco, estoy sometido a una demanda de divorcio en un juzgado de Sevilla. Si salgo o dejo de salir con quien yo quiera creo que es mi derecho y a nadie tengo que rendirle cuentas. Salvo a mis hijas, que lo haré cuando pueda y crea conveniente. Mi vida es mía, como la de Patricia es suya", concluía visiblemente enfadado por algunas informaciones que hablaban de supuestas deslealtades. Ahí quedó todo. Ni Patricia ni Espartaco volvieron nunca a hablar de su separación.

Patricia Rato y Javier Moro salen desde hace ocho años y se casarán esta semana. (Photo by Eduardo Parra/Getty Images)
Patricia Rato y Javier Moro salen desde hace ocho años y se casarán esta semana. (Photo by Eduardo Parra/Getty Images)

Tras su divorcio, el ya ex matrimonio apenas ha coincidido en eventos familiares como la comunión de su hijo o más recientemente en la boda de su hija Alejandra, que se celebró en la finca del torero el año pasado. Él mantiene una relación con Macarena Bazán desde hace años y el 5 de abril de 2015 se cortaba la coleta en su última corrida de toros en la Real Maestranza de Sevilla. Patricia conoció a su futuro segundo marido en el cumpleaños de un amigo en común hace 11 años. Primero comenzaron una relación de amistad y él fue su gran apoyo cuando murió su progenitor. Poco a poco se fueron enamorando y ahora Patricia Rato y Javier Moro Peralta se casarán por la iglesia en la finca familiar de él muy cerca de Talavera de la Reina. Vanitatis ha publicado que la boda será el 8 de septiembre pero ella no ha querido confirmar ni desmentir la noticia. Seguramente, este segundo enlace será tan discreto como el primero.

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