Patricia Gaztañaga se dio un golpe de realidad tras su salida de 'El diario de Patricia'

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Antes de que los realities shows proliferasen como churros en la televisión de nuestro país, ya existían los famosos talk shows heredados de Estados Unidos y Latinoamérica. De todos ellos había uno que se llevaba la palma: El diario de Patricia. Por él desfilaron unos cuantos presentadores, pero fue la periodista Patricia Gaztañaga por quien más se le recuerda. Ella fue quien le dio el pistoletazo de salida en 2001 y la que más tiempo estuvo al mando, exactamente 7 años. Su paso por el exitoso show de Antena 3 llevó su carrera al punto más álgido, lo que no se esperaba Patricia, ni el público, era la pesadilla que se le avecinaba tras su salida del programa en 2008.

La periodista Patricia Gaztañaga durante el 25 aniversario de la cadena Antena 3 (29 de enero de 2015, Madrid, G3Online, Gtres)
La periodista Patricia Gaztañaga durante el 25 aniversario de la cadena Antena 3 (29 de enero de 2015, Madrid, G3Online, Gtres)

Cuando uno ve los programas de zapping en casi todos aparece un momento de El diario de Patricia. Es inevitable. El famoso talk show que llevaba el nombre de su presentadora original fue escenario de los momentos más divertidos y en algunos casos surrealistas que hemos visto en la televisión. Uno de ellos fue, sin lugar a dudas, los ataques de risa de su conductora. Porque si por algo se caracteriza Gaztañaga es por la buena energía que desprendía en cada programa. Simpatizaba con nuestros padres y abuelos, incluso con los más jóvenes, caía bien a todos por su manera directa a la vez que amena y cercana de abordar las catástrofes y también alegrías familiares que allí se contaban.

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Todo comienza en 2001, cuando Antena 3 sorprendía con esta nueva apuesta televisiva y con una periodista desconocida, al menos para el público nacional. Patricia ya era toda una figura en el País Vasco gracias a su programa de variedades Esta es mi gente, emitido por ETB2. Pero esta era su primera vez en el ámbito nacional. Era un rostro por descubrir y la cadena apostó de lleno por ella pudiendo haber recurrido a otras caras más famosas y comerciales del momento. Por atreverse, incluso se atrevieron a bautizar el programa con su nombre después de un tiempo en antena por su buenísima acogida, título que no cambió ni siquiera cuando la presentadora alzó vuelo y pasó a manos de otros presentadores posteriores como Juan y Medio o Sandra Daviú.

Fueron casi 7 años de emisión diaria con Patricia al timón. La cita era cada tarde de lunes a viernes, sin excepción. En su primer año el talk show se llevó incluso el premio TP de Oro en su categoría y sus índices de audiencia superaron las expectativas manteniendo una media del 25% durante los siguientes años. Nada mal para esas tardes de entonces que hoy ni de lejos alcanza Sálvame en sus mejores tardes.

Pero como suele ocurrir después de muchos años en el mismo formato, Patricia quiso afrontar nuevos retos televisivos. Y en 2008 se despidió del programa que le hizo nacionalmente la mejor amiga de los españoles, la confidente y compañera diaria en sus rutinas. Tras 1.500 días al aire y éxito absoluto, dijo adiós para emprender nuevos caminos dentro de la pantalla chica. “Empecé con muchísima alegría e iba a decir, y acabo con muchísima alegría, pero claro, viéndome esta cara, cualquiera lo diría… Ha sido un placer estar aquí 7 años y nunca los olvidaré, muchas gracias”, dijo con lágrimas en los ojos al cerrar su último programa ¿Por qué se fue? “Porque ya tenía bastante, pensé que la etapa de El diario…había que cerrarla, había que pasarla, estaba cansada, quería hacer otras cosas, pensaba que había algo más que El diario… y que había que arriesgarse con todo lo que ello suponía”, aclaró años después en una entrevista a Fórmula TV.

Arriesgar es de valientes, dicen por ahí, y ella lo fue. Pero lo que llegó después no fue precisamente lo que Patricia ni la audiencia hubiese esperado. Ilusionada con los nuevos comienzos, la periodista vasca arrancó en la misma cadena No es programa para viejos, un espacio para el debate sobre temas de actualidad donde los jóvenes eran los grandes protagonistas. Echando un vistazo al título, bastante poco acertado, podría quizás deducirse el porqué de su cortísima duración. Apenas 6 programas después de su primera emisión, Antena 3 decidió sacarlo de la parrilla sin llegar a emitir los 8 que estaban programados. El show juvenil no logró enganchar a esa gente a la que precisamente estaba destinado, ni a jóvenes ni adultos, ni mucho menos a los mayores.

A partir de aquí el periplo de Patricia por varios programas de televisión nacional fue un visto y no visto. En ninguno de ellos llegó a cuajar ni tener la estabilidad que le proporcionó El programa de Patricia. El siguiente batacazo que se dio fue de nuevo en Antena 3 con El marco. La cadena privada ya había dado señales de su mal hacer con los realities. En su intento por competir con Telecinco, el canal estrella por excelencia de este formato, tuvo varios accidentes en el camino con La granja y El bus. El marco fue su siguiente caída, con Patricia como presentadora. En él, ocho parejas se aventuraban a vivir en un espacio de 20 metros. El show no pasó de su segunda emisión. Su última entrega apenas anotó un 3.2% y Antena 3 decidió sacarlo de inmediato de la parrilla. Aquel desastre se veía venir, pues ni el concepto, heredado del programa británico The Frame, estaba bien desarrollado ni tampoco ayudó el casting elegido.

Patricia partió definitivamente de Antena 3 después de casi una década para regresar al canal donde había despegado su carrera televisiva con fuerza, ETB. Allí también pasó de programa en programa sin encontrar su lugar. Primero estuvo en Voy a mil, que también fue cancelado poco después de su estreno, y más tarde Ongi Etorri, un espacio sobre casas con mucho encanto en tierras vascas. Y después de estas dos experiencias no demasiado largas llegó a Como en casa en ningún sitio, un matinal del mismo canal en el que permaneció siete meses. Aunque estuvo trabajando en varios proyectos en la cadena, no terminó de echar raíces en ninguno de ellos.

Durante estos años, exactamente desde el 2012 hasta el 2016, se mantuvo en la televisión vasca buscando su programa y su sitio. No había vuelto a la nacional, al menos como presentadora oficial. Tan solo acudió como invitada especial a Antena 3 para participar en el homenaje 25 años emocionando que se celebraba por el aniversario de la cadena en 2015. Todo cambiaría justo un año después. Televisión Española le hizo una propuesta de esas que no se pueden rechazar y que significaba su regreso a la televisión nacional por todo lo alto. Como antes, como en los viejos tiempos. La 1 ponía en sus manos Cuestión de tiempo, un show con el que volvía a lo que en su día le llenó tanto y le hizo tocar de lleno los corazones del público. Se trataba de un espacio de testimonios emitido cada tarde. Apuntaba maneras y parecía que había venido para por fin quedarse. Pero la pesadilla se repetía para Patricia, después de apenas dos semanas al aire, TVE lo canceló. Los discretos resultados de audiencia que venía arrastrando desde su estreno habrían hecho que el canal lo sacara prácticamente de inmediato de su programación.

A partir de ahí, poco más se ha sabido de Patricia, al menos en televisión. Desde hace 7 años vive alejada de la televisión, al menos de estar delante de las cámaras, y vive dedicada a su familia, su esposo Iñaki Solaun y sus dos hijas, de 16 y 12 años en su tierra natal, el País Vasco. A juzgar por sus redes sociales, su enfoque de trabajo se centra más en la empresa de publicidad que mantiene con su pareja, pero nada de televisión. Lo poquito que sabemos de ella es por lo que comparte ahí mismo, concretamente Instagram, donde cuenta con casi 7 mil seguidores.Según sus publicaciones, su vida es un no parar de actividades en familia, con amistades y también por su implicación con la causa animal, la cual la ha llevado a participar en campañas contra el maltrato como Adopta un setter, para la que fue imagen en 2017.

Sus redes también son un espacio para la nostalgia, pues en ocasiones publica videos recordatorios de aquellos maravillosos años de su etapa televisiva. “Está divertida, alegre y vital, pero con ese poso emocional que navega a veces en la melancolía, porque vivir también implica a veces decir adiós”, escribió Jorge Javier Vázquez en 2020 en una de sus columnas para Lecturas tras un viaje a Bilbao. Los dos presentadores mantienen una bonita amistad y el catalán no tuvo reparo en dar a conocer cómo estaba su colega de televisión y en la vida, tan querida por el público a pesar del paso de los años.

Preguntarse qué hubiera pasado si aquel 2008 no hubiera dicho adiós a El diario de Patricia ya no tiene sentido. Patricia siguió su instinto y decidió pasar página, y esa libertad de hacer lo que uno quiere está por encima de todo lo demás, incluso las audiencias. Lo que es indiscutible es la huella que dejó durante sus años explosivos en televisión y con el cariño que a día de hoy, tanto tiempo después, la sigue recordando el público. La televisión cambia como lo hacen los tiempos y aunque Patricia ya no ocupe ese lugar, como muchos otros presentadores, es historia de la televisión de nuestro país. Y eso es para siempre.

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