Parate, especulación y juego político: Alberto amenazó a corralones y los proveedores le respondieron con munición gruesa

Patricio Eleisegui
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Reactivación de los desarrollos mediante, y enmarcado en un escenario inflacionario en permanente expansión, el faltante de materiales para la construcción se acentúa cada semana y ya activó el fuego cruzado entre el Gobierno y las empresas, que se acusan mutuamente de forzar el actual escenario de desabastecimiento.

El oficialismo, a través del mismo presidente Alberto Fernández, anticipó que aplicará la Ley de Abastecimiento para sancionar con dureza a quienes, según su óptica, especulan con el precio de los insumos y retienen cemento, hierro, ladrillos y grifería.

El primer mandatario no ahorró adjetivos a la hora de criticar a corralones y fabricantes: en un acto por el Día de la Construcción celebrado en las últimas horas tildó de "despreciables" a quienes guardan materiales y definió como "acto de miserabilidad" la actitud de quienes "buscan un mejor precio".

"El ministro Kulfas tiene instrucciones para caer con todo el peso de la ley allí donde veamos que alguien está acaparando recursos para la construcción y está frenando la salida de la Argentina solo para buscar un mejor precio o un mejor resultado el día de mañana. No lo vamos a permitir", avisó.

De avanzar con la aplicación de la Ley de Abastecimiento, el Gobierno podría imponer multas de hasta 10 millones de pesos a comercializadores y fabricantes. También tendría luz verde para clausurar establecimientos por 90 días, inhabilitar a los empresarios para el acceso a créditos, pérdida de beneficios impositivos e incluso apropiarse de la mercadería que se considere retenida por el proveedor.

El marco permite aplicar, además, "inhabilitación especial de hasta cinco (5) años para ejercer el comercio y la función pública" y "Suspensión de hasta cinco (5) años en los registros de proveedores del Estado".

Desde el ámbito de los fabricantes de materiales para la construcción la respuesta no se hizo esperar. En diálogo con iProfesional, referentes de Grupo Construya -que integra a los mayores elaboradores de insumos del país- definieron como "juego político" a la postura del Gobierno, además de exponer a las amenazas de aplicación de la Ley de Abastecimiento como un "apriete" directo.

"Lo único que hace es agregar malhumor a un sector que sufrió y sufre como pocos la pandemia. El Gobierno se pone en la posición del desentendido que piensa mal cuando entre los factores que achicaron el stock está la situación económica general. La menor demanda inicial derivó en una producción menor, y luego la cuarentena puso a las empresas en parálisis o a trabajar con fuertes restricciones. Esos no son aspecto que haya definido el sector de los materiales", enfatizó Pedro Brandi, presidente de Construya.

"Hoy seguimos con menor productividad porque no tenemos a todo el personal trabajando. Y eso es por el contexto sanitario. La demanda se recuperó de golpe y encontró al sector con existencias bajas. Se acaban de reactivar las obras cuando falta capacidad instalada. En el conurbano buena parte de los fabricantes estuvieron más de 3 meses con actividad mínima, operando a pérdida y con finanzas en rojo. Ahora se señala a esas compañías como si no quisieran producir. Es un error grave", dijo a iProfesional.

El directivo pronosticó faltantes "que se extenderán incluso hasta bien entrado el verano" por la recuperación fuerte de la demanda.

Según los fabricantes de insumos, el desabastecimiento se extenderá al menos hasta bien entrado el verano.
Según los fabricantes de insumos, el desabastecimiento se extenderá al menos hasta bien entrado el verano.

Según los fabricantes de insumos, el desabastecimiento se extenderá al menos hasta bien entrado el verano.

Por otra parte, Brandi reconoció que ya en el ámbito de los corralones, las compañías restringen algunas ventas para seguir conservando stock.

"Para muchas de esas empresas, aquello que tienen en el galpón es el único capital disponible. Si venden todo, se descapitalizan. No saben cuánto les costará reponer la mercadería. Eso es consecuencia de una incertidumbre generalizada y la inflación que encarece los insumos. El Gobierno debería mirar esos factores y entender que el fabricante, la empresa que vende, aquel que construye, enfrentan problemas graves y que la solución no es apretar", comentó.

Un faltante evidente

La producción local, según Construya, todavía opera con un 30 por ciento menos de su dotación de personal habitual, por lo que el ritmo de generación de materiales continúa bajo.

"Los problemas comenzaron a hacerse más visibles con las trabas para mover los insumos de una provincia a otra. El acero, por ejemplo, viaja desde Santa Fe a todo el país. El aluminio se genera mayormente en torno a la ciudad de La Plata. La cal viene desde la provincia de San Juan. Las complicaciones para circular afectaron la movilidad de los insumos", comentó a Brandi.

El volumen de pedidos es tal que, hoy por hoy, la demora en la entrega de los materiales para la construcción que se elaboran en el país alcanza por lo general los 90 días. Y subiendo.

La demora en la entrega de materiales supera los 90 días.
La demora en la entrega de materiales supera los 90 días.

La demora en la entrega de materiales hechos en el país supera los 90 días y faltan insumos importados.

Darío López es titular de la Sociedad Central de Arquitectos (SCA) y desarrollador. En diálogo con iProfesional expuso la dificultad para disponer hasta de componentes eléctricos.

"Nos estamos volviendo locos. No se consiguen ni siquiera espejos. En un proyecto en el que estamos tuvimos que encargarlos a dos vidrieros diferentes. Lo mismo pasa con la grifería. Tuvimos que cambiar los modelos porque los que pusimos en un principio luego dejaron de conseguirse", graficó.

"Cerraduras tampoco se consiguen. Y los precios se dispararon a un nivel que espantan. Justamente las cerraduras para obra que comprábamos a 200 pesos previo a la pandemia hoy se venden a 900. Los precios en buena parte de los insumos se duplicaron y más también. La demora en la entrega de esas mismas cerraduras está arriba de los 45 días", expresó.

Cemento en bolsa -que viene de evidenciar la mayor demanda del año en octubre-, ladrillo hueco, hierro y metalúrgicos en general -chapas incluidas-, incluso cerraduras o herrajes, brillan por su ausencia en el stock de la mayoría de los proveedores.