Por qué no es aconsejable tomar paracetamol antes de que te administren la vacuna

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El uso de los antitérmicos antes o en el momento de la vacunación para prevenir la aparición de fiebre y el malestar tras la administración de las vacunas ha generado controversia en los últimos años. Con el coronavirus ha vuelto a pasar. Mientras que como norma los expertos desaconsejan su uso preventico, Sanidad recomienda ahora tomar paracetamol antes de recibir la vacuna de AstraZeneca contra la Covid. (Foto: Getty)
El uso de los antitérmicos antes o en el momento de la vacunación para prevenir la aparición de fiebre y el malestar tras la administración de las vacunas ha generado controversia en los últimos años. Con el coronavirus ha vuelto a pasar. Mientras que como norma los expertos desaconsejan su uso preventico, Sanidad recomienda ahora tomar paracetamol antes de recibir la vacuna de AstraZeneca contra la Covid. (Foto: Getty)

Ante los efectos secundarios descritos por las vacunas del Covid-19 (fiebre, dolor de cabeza y/o muscular), muchas personas se están planteando si auto-administrarse un analgésico previamente a la vacunación podría ayudar a suavizar las molestias posteriores.

Una práctica desaconsejada por los expertos que aún así el Ministerio de Sanidad acaba de recoger en la última Actualización de la Estrategia de Vacunación, donde afirma que: "Se observan reacciones locales y sistémicas leves frecuentes tras la vacunación. Se puede utilizar dosis de 1 gramo de paracetamol previa a la vacunación, seguida de 1 gramo cada 6 horas durante las primeras 24 horas, lo que reduce significativamente el dolor local, la febrícula, los escalofríos, las mialgias, la cefalea y el malestar postvacunal, sin influir en la respuesta inmune". Eso sí, con dos salvedades: siempre que no se sea alérgico a este medicamento, y no con la vacuna de otros laboratorios, al menos de momento.

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Este nuevo planteamiento choca con la recomendación general de la Asociación Española de Vacunología (AEV), respaldada por el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP).

En general, "no se deben tomar analgésicos/antitérmicos previos a la vacunación ya que para otras vacunas se ha observado una reducción de la respuesta inmune". En el caso de las vacunas de ARN mensajero (Pfizer-BioNtech/Moderna), el uso de medicación profiláctica antes de la recepción de las mismas, "a priori, no está indicada por la ausencia de información", señalan desde la AEV.

A diferencia de las otras dos vacunas, AstraZeneca sí dispone de datos del uso de paracetamol previo a la recepción de su fármaco. Igual que Sputnik o Janssen, usa una tecnología diferente, basada en la plataforma de adenovirus. Es una vacuna de vector vírico que vehiculiza, dentro de un virus inofensivo diferente al coronavirus, la información genética necesaria para que el cuerpo humano produzca anticuerpos frente a la proteína S del SARS-CoV-2. En sus ensayos, ya había considerado que el paracetamol profiláctico mejoraba la tolerancia sin reducir la inmunogenicidad. Por eso Sanidad ha actualizado la estrategia de vacunación tras constatar los efectos secundarios recurrentes del fármaco de Oxford.

Pero, como remarca el doctor José Antonio Navarro desde la AEV, la medicación profiláctica previa a la recepción de las vacunas de ARN mensajero (Pfizer o Moderna) “no está indicada por la ausencia de información”.

La polémica ha ido a más al correrse la voz de que debido a la carga asistencial, algunos sanitarios han tomado paracetamol antes de que se les suministrase la vacuna de AstraZeneca y luego se han puesto un pauta fija de un paracetamol cada 8 horas durante unos días.

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Aún así no es lo indicado, tal y como publica en redes la AEV. Los expertos lo consideran una excepción; puede haber 'justificación' porque los sanitarios tienen que seguir trabajando... y porque esta vacuna lo permite. Pero como norma general, se trata de una práctica desaconsejada, no extrapolable a la población general, y desde luego, en ningún caso con una dosis tan elevada como apunta Sanidad.

Por el contrario, si al cabo de unas horas aparecen molestias leves (dolor brazo, malestar, febrícula), este sería el momento ideal para tomar el paracetamol. Este fármaco es recomendable para los efectos secundarios de las vacunas del Covid-19, que son, por otra parte, muy similares a los que ya se observan con otras vacunas, gracias a su actividad analgésica y antipirética.

Al no actuar frente a la inflamación, ofrece una mayor seguridad que otros fármacos como el ibuprofeno en pacientes en que esto pueda suponer un problema. Pero en lugar de un gramo, se recomienda tomarlo en dosis más pequeñas, de 400 g, solo cuando surjan efectos secundarios, y no a nivel preventivo, tal y como indican el Servicio Nacional de Salud (en inglés National Health Service-NHS) de Reino Unido y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos.

Asimismo, según explica el doctor Paul Sax, especialista en enfermedades infecciosas y profesor en la Escuela de Medicina de Harvard, en The New England Journal of Medicine: "Aunque estos medicamentos podrían disminuir los efectos secundarios subjetivos, teóricamente también podrían mitigar la respuesta inmune y hacer que las vacunas sean menos efectivas; por lo tanto, no se recomiendan antes de la vacunación. Sin embargo, son útiles para disminuir los efectos secundarios una vez que ocurren".

El Dr. Sax señala que se pueden administrar inti-inflamatorios no esteroideos (el ibuprofeno es uno de ellos) después, no antes de la vacunación, conforme a las recomendaciones de 10 de febrero de los CDC de Estados Unidos, donde no se administra aún la vacuna de AstraZeneca.

Es mejor tomar dosis bajas de paracetamol, solo si aparecen síntomas y después de la vacunación

No obstante, salvo indicación expresa del proveedor de la vacuna o cuando el profesional lo aconseje, como norma general, hay que descartar el uso preventivo del paracetamol para minimizar los efectos secundarios de la vacuna. No es buena ideas ya que además de enmascarar los síntomas, puede disminuir la respuesta inmunitaria y, por tanto, la efectividad de la vacuna. Un efecto que parece ser más acusado cuando se trata de la primera dosis de la vacuna administrada.

"No se recomienda la premedicación, a no ser que exista alguna patología que lo justifique y así te lo indiquen. Guárdate el paracetamol para después, que es posible que lo necesites", aclara Héctor Castiñeria, el sanitario que está detrás de Enfermera Saturada al que le hicieron la consulta por Twitter.

Otro motivo por el que no se aconseja tomar paracetamol antes de vacunarse es que, según las pautas de vacunación, una vez administrada la vacuna hay que esperar unos quince minutos por si aparecen complicaciones urgentes. Con lo que si se toma algo antes para prevenir la aparición de fiebre y el malestar, ya se está alterando el proceso e incluso, en algunos casos, podría llegar a interferir en el nivel de protección global.

Pasa lo mismo con la mayoría de vacunas, las de toda la vida

Entre los efectos adversos de la administración de muchas vacunas se incluyen la fiebre, el malestar y el dolor en la zona de inyección de la misma, que pueden afectar a más de 1 de cada 10 personas.

Las reacciones adversas más frecuentes de las vacunas contra el Covid-19 son similares: sensibilidad, dolor, calor, picor o moratones en el sitio de la administración de la inyección; náuseas, cansancio (fatiga) o malestar general, escalofríos o sensación de fiebre, dolor de cabeza, dolor articular o dolor muscular. Así explica el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM) cuáles son las reacciones normales de la vacuna de AstraZeneca.

También puede aparecer inflamación de los ganglios. En algunos casos, las molestias pueden alargarse durante medio mes, como respuesta a que el sistema inmunitario se está respondiendo a la producción de proteínas del virus del SARS-CoV-2 que se están generando en el organismo. Si duran más, se debe consultar con el médico.

Pero, ¡ojo! No todo síntoma que se produzca tras la inyección se puede atribuir a la vacuna. Para evaluarlo, se establece la llamada farmacovigilancia. Cualquier persona que recibe su dosis puede reportar sus efectos adversos (especialmente, si no están descritos en el prospecto de la vacuna) a través del formulario de www.notificaRAM.es o en su centro de salud.

También hay que tener en cuenta que en función del tipo de vacuna, la fiebre puede aparecer el primer día, como en el caso de la vacuna frente al neumococo, o al cabo de unos días, incluso más de una semana, como en el caso de la vacuna triple vírica. En muchas ocasiones la fiebre suele ser leve-moderada y limitada a unas horas, por lo que podría no ser necesario tratarla con antitérmicos ya que representa un mecanismo natural de reacción de nuestro organismo frente a la administración de la vacuna.

En otros casos, sin embargo, la fiebre puede ser elevada, como en el caso de la vacuna del meningococo B. En estas situaciones el uso de antipiréticos, tales como el paracetamol, puede estar justificado para aliviar la fiebre y el dolor y el malestar acompañantes.

Numerosos estudios realizados con diferentes vacunas (hexavalente, neumocócica, antigripal…) han demostrado que la administración de paracetamol o ibuprofeno antes o durante la vacunación interfiere con la respuesta inmunológica a la vacuna, si bien los mismos concluyen que esta alteración no afectó al nivel de protección global y a la efectividad producido por la misma. Este efecto sí parece ser más acusado cuando se trata de la primera dosis de la vacuna administrada.

En este sentido, los estudios demuestran que el efecto de los antitérmicos con la respuesta inmune se produce cuando se administran de forma preventiva, antes o durante la vacunación, y no unas horas después.

Teniendo en cuenta esta evidencia y que en la mayoría de casos, la fiebre y el malestar son ligeros y limitados, las sociedades científicas, entre ellas el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría, desaconsejan actualmente el uso de paracetamol para prevenir la aparición de fiebre post-vacunación.

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