Los países vecinos a Rusia notifican miles de salidas tras la movilización decretada por Putin

Ciudadanos rusos cruzan la frontera entre Rusia y Georgia por el puesto fronterizo de Kazbegui por temor de ser movilizados. (Photo: EFE/ Misha Vignanski)
Ciudadanos rusos cruzan la frontera entre Rusia y Georgia por el puesto fronterizo de Kazbegui por temor de ser movilizados. (Photo: EFE/ Misha Vignanski)

Ciudadanos rusos cruzan la frontera entre Rusia y Georgia por el puesto fronterizo de Kazbegui por temor de ser movilizados. (Photo: EFE/ Misha Vignanski)

Los países vecinos a Rusia han detectado un repunte del tráfico de personas en la frontera desde que el presidente, Vladimir Putin, anunció la movilización parcial de miles de reservistas, lo que les ha obligado a redefinir estrategias y ha reabierto el debate sobre la protección que se debe ofrecer a quienes quieren evitar una potencial llamada a filas.

El Gobierno ruso ha estimado en hasta 300.000 los reservistas que espera sumar para reforzar su capacidad militar en Ucrania y, aunque por ahora no ha ordenado el cierre de las fronteras para los hombres que pueden ser llamados a filas, tampoco ha descartado que eso pueda ocurrir en un futuro.

El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ha evitado este martes dar el dato oficial de salidas en estos días ―“no tengo esta cifra”, ha argumentado ante los medios― y ha rehusado también comentar la posible construcción de una valla en la frontera con Finlandia, según las agencias oficiales rusas.

La Guardia Fronteriza finlandesa planteó el lunes la construcción de una valla que cubriría unos 260 kilómetros para reforzar las zonas consideradas de mayor riesgo ―la frontera se extiende por unos 1.300 kilómetros―, dentro de un plan más amplio para facilitar las labores de vigilancia.

La ministra del Interior, Krista Mikkonen, no ha descartado esta posibilidad y ha abogado porque el Gobierno en su conjunto estudie la propuesta, en una entrevista a la cadena Yle. Mikkonen, no obstante, ha subrayado que la seguridad fronteriza está garantizada a día de hoy.

El aumento del flujo migratorio

Sólo el lunes, llegaron a Finlandia más de 7.700 ciudadanos rusos, según las estadísticas de la Guardia Fronteriza, que detecta un descenso con respecto al “pico” de llegadas que supuso el fin de semana. “La mayoría siguen hacia otros países”, ha explicado este martes la institución en sus redes sociales.

El aumento del flujo migratorio también es palpable en Georgia, donde las llegadas de rusos han subido al menos un 40% desde el anuncio de la movilización. Las autoridades locales estiman que, cada día, unos 10.00 ciudadanos rusos cruzan hacia territorio georgiano.

El ministro del Interior, Vajtang Gomelauri, ha confirmado que su Gobierno no cerrará las fronteras y se limitará por ahora a reforzar las tareas de control. En el paso de Verjni Lars, el más transitado, las colas de vehículos al otro lado han llegado a alcanzar los 25 kilómetros, informa la radiotelevisión pública británica BBC.

Kazajistán, por su parte, ya ha recibido a unos 100.000 rusos desde el 21 de septiembre. El Gobierno también ha confirmado a través del ministro del Interior, Marat Ajmetzhanov, que no extraditará a ningún ciudadano ruso que huya del posible alistamiento, ya que esta posibilidad no figura en los acuerdos bilaterales de deportación.

Cerca de 2.400 detenidos en Rusia

Mientas, en Rusia, cerca de 2.400 personas han sido detenidas por participar en protestas contra la movilización, pero la ausencia de transparencia informativa impide saber cuántas de ellas siguen bajo arresto, ha dicho este martes la ONU.

“Debemos enfatizar que arrestar a personas únicamente por ejercer su derecho a reunirse pacíficamente y a la libre expresión constituye una privación arbitraria de la libertad”, ha señalado la portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, Ravina Shamdasani.

La ONU ha reclamado la liberación inmediata de todos los detenidos, mientras que a los manifestantes les ha pedido abstenerse de utilizar cualquier forma de violencia.

Sobre la movilización, Shamdasani ha indicado que si una persona manifiesta una objeción de conciencia no puede ser obligada a participar en la guerra, de acuerdo con las normas internacionales sobre derechos humanos. Asimismo, la gente en Rusia debe ser informada de que tiene este derecho.

Según las últimas informaciones recibidas por la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, las protestas contra la movilización continúan este martes en la región de Daguestán (extremo suroccidental de Rusia), donde ya se han reportado choques entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes, con decenas de arrestos.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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