La otra cara de Michael Landon de 'La casa de la pradera' es para quedarse a cuadros

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El rostro de Michael Landon siempre fue sinónimo de ternura televisiva. Su papel de joven vaquero en Bonanza (1959-1973), de padrazo amoroso en La casa de la pradera (1974-1983) y su ángel bonachón de Autopista hacia el cielo (1984-1989) crearon un espejismo de empatía, simpatía y candidez pública. Pero según su esposa de la ficción en la serie sobre los Ingalls, la realidad era muy distinta.

Así lo revela Karen Grassle, la actriz recordada por el público televisivo de los 80s como Caroline Ingalls, la madre cariñosa y esposa devota de las nueve temporadas de La casa de la pradera. Según su experiencia existía otra cara de Michael Landon, sexista y cruel, que el público no llegó a conocer.

Es decir, como pasó con Kirk Douglas recientemente, otro mito idealizado que se nos cae del firmamento de Hollywood.

LITTLE HOUSE ON THE PRAIRIE -- Pictured: Michael Landon as Charles Philip Ingalls -- Photo by: NBCU Photo Bank
LITTLE HOUSE ON THE PRAIRIE -- Pictured: Michael Landon as Charles Philip Ingalls -- Photo by: NBCU Photo Bank

Karen Grassle ha decidido abrirse en sus memorias a los 79 años, nada menos que tres décadas después de la muerte de su compañero de reparto a consecuencia del cáncer de páncreas. Y sus recuerdos se alejan muchísimo de aquella imagen de padre idílico y buen tipo que Michael Landon tuvo a lo largo de su carrera.

La actriz, que nunca volvió a revivir el éxito y reconocimiento de la serie familiar, recuerda en su libro Bright Lights, Prairie Dust: Life, Loss and Love from Little House’s Ma -que se publica en EE.UU. el 16 de noviembre- que su compañero y líder del reparto solía ponerla incómoda hablando abiertamente de sexo, haciéndole bullying y tratándola de menos.

Durante el primer año de la serie, Grassle veía a su jefe (Landon también era el productor ejecutivo de La casa de la pradera) como un hombre demandante pero “maravilloso, multitalentoso” que cargaba con el peso del programa sobre sus hombros. Sin embargo, todo fue cambiando poco a poco. Sobre todo después de pedir un aumento de sueldo.

Al principio Karen solía cobrar entre 2.000 y 4.000 dólares a la semana pero ante el éxito de la serie y el compromiso exigente y demandante que requería el proyecto, pidió un aumento. Antes de comenzar la segunda temporada Michael Landon negó su petición y según la actriz, le dijo que sus ganancias debían ser similares a las que cobraban los niños de la serie y, para empeorarlo más todavía, añadió que no era tan popular entre el público como ella pensaba. Me sentí insultada como compañera de reparto en una serie de éxito”, dice Karen, según New York Post.

Tras aquella petición rechazada su participación en la serie fue disminuida. Cuenta que la dejaron fuera de tramas y escenas, que Michael Landon provocaba bromas a su costa entre el equipo técnico mofándose de su figura y expresiones faciales cuando revisaban las tomas en el monitor.

No solo eso, según Karen, su compañero y líder del equipo comenzó a comportarse grosero con ella, sobre todo en las secuencias que grababan en la habitación del matrimonio con el incentivo de los empleados masculinos que los rodeaban. La actriz recuerda que Michael Landon utilizaba palabras insultantes y “hacía bromas asquerosas sobre el olor de una mujer después del sexo”. Afirma que aquellos comentarios la hacían querer “desaparecer”.

La casa de la pradera: Michael Landon como Charles Philip Ingalls, Karen Grassle como Caroline Quiner Holbrook Ingalls -- Photo by: NBCU Photo Bank
La casa de la pradera: Michael Landon como Charles Philip Ingalls, Karen Grassle como Caroline Quiner Holbrook Ingalls -- Photo by: NBCU Photo Bank

“Casi me sentía congelada pero, como mujer en la industria del cine en 1970s, estaba acostumbrada a esas humillaciones, jamás se me ocurrió reprenderlo” añade. “Mantuve el profesionalismo. Ser una chica buena, cumplir mi parte y esperar”.

Sin embargo, Landon habría mantenido una actitud sexista hasta el punto de hablar de su lívido delante de ella. Grassle recuerda que cerca de los últimos años de la serie el actor comenzó a comentar en el set lo mucho que su apetito sexual había resucitado gracias a unos suplementos de polen de abeja.Pero yo no quería hablar de su pene” recuerda la actriz.

Sin embargo, aquel aspecto jubiloso y alegremente sexual que supuestamente mostraba no era fruto de los suplementos, sino de un affaire que mantenía con una joven de 18 años cuando él superaba los 45. Se trataba de Cindy Clorico que trabajaba como reemplazo de Melissa Francis (Cassandra Crooper Ingalls) en algunas escenas. “Comenzaron a alejarse, conversando”, recuerda Grassle sobre el inicio del romance. “Era muy incómodo para nosotros en la compañía. Todos lo vieron”.

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La noticia se disparó en los tabloides convirtiéndose en un escándalo nacional cuando Landon tenía una reputación de marido fiel y buen padre gracias a la serie, sus dos matrimonios y con 7 hijos hasta aquel entonces. El affaire dividió al set donde existía una buena relación con la esposa del actor, Marjorie Lynn Noe. Grassle solía pasar tiempo con ella y en casa de la pareja. “Había sido amable conmigo. Pensé en sus hijos - había tres aún [viviendo] en casa y más jóvenes que Cindy”, recuerda la actriz que añade lo mucho que Lynn “hizo todo a la manera de Landon”, cuidando de la familia mientras él trabajaba largas jornadas, acompañándolo a sus eventos y “quedándose en casa en Navidad mientras él apostaba en la oficina”.

El escándalo alcanzó medios internacionales, Landon anunció que volvía con su esposa después de un altercado cuando la mujer lo encontró con la amante y le arrojó, supuestamente, una botella de vodka a la cabeza. Pero al final la pareja se divorció y Landon se casó con la joven Cindy, embarazada.

Poco después la nueva esposa fue presentada como una nueva maquilladora mientras enfurecía al set llegando en un Porsche. Karen incluso recuerda lo mucho que aquella noticia afectó a Melissa Gilbert -la joven Laura Ingalls en la serie- porque tenía una relación muy cercana con Landon y su esposa, incluso pasando vacaciones con ellos de vez en cuando. Para ella el actor era una figura paterna después de la muerte de su padre cuando tenía 11 años.

Karen recuerda que no fue la única que sufrió la diferencia sexista de salario en la producción. Katherine McGregor, que interpretó a la dueña de la tienda, Harriet Oleson- tenía una relación tirante con Landon precisamente por su salario bajo. Según cuenta Grassle, ese fue el motivo por el que Katherine no quiso aparecer en la película que se hizo de la serie en 1984. Porque “no quería tener nada que ver con él”.

Tras años de lucha Karen Grassle finalmente consiguió que Landon y NBC doblaran su salario, contribuyendo a una reconciliación amistosa con el actor antes del final de la serie. Pero, a juzgar por su relato en su biografía, podríamos creer que solo habría sido un trato cordial para tener la fiesta en paz.

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