'OT 2020' abraza la nostalgia con Nina, la estrella del nuevo jurado

Operación Triunfo ha vuelto a nuestras vidas y nos ha tocado el corazón con el regreso de la directora de las primeras tres ediciones del talent show musical. Anna María Agustí, más conocida como Nina, que también repitió en la octava entrega (la última edición emitida por Telecinco con Pilar Rubio como presentadora), se ha incorporado a la mesa del jurado junto a la cantante Natalia Jiménez-que se dio a conocer con el grupo La Quinta Estación-, el director de Cadena 100 Javier Llano y Javier Portugués de Sony Music con un papel en la gala 0 que ha sido especialmente comentado.

(©José Irún/RTVE)

La puesta en escena de Nina, con su contagiosa risa, se concebía por los fans del programa de Televisión Española como el regreso más esperado ya que antaño este formato la consagró como estrella televisiva. Y eso que esta barcelonesa nacida en 1966 ya había destacado en el concurso Un, dos tres…responda otra vez donde ejerció de azafata, y en 1989 había representado a España en Eurovisión logrando la sexta posición con el tema Nacida para amar.

Sin embargo, ha sido Operación Triunfo, con el que ahora pretende vivir una segunda juventud, el trabajo que ha marcado un antes y un después en su carrera profesional. Y es que los espectadores tienen grabado a fuego las monumentales broncas de la que fuera directora de la Academia a los concursantes para que mantuvieran los pies en la tierra, un rol estricto que siempre compensaba con su naturalidad, sinceridad y cercanía hacía los elegidos. Nina era una madre para todos los “triunfitos” y el gran público la guarda un cariño especial como se pudo comprobar con motivo del 15 aniversario de la primera edición en la que esta veterana cantante tuvo la oportunidad de volver a reunirse con sus alumnos en un reencuentro televisado.

El estreno de OT 2020 no ha defraudado a los espectadores más fieles en parte por el acertado casting, pero también por la presencia de Nina cuyo nombre ha pasado por méritos propios a la historia de este popular concurso musical con toques de realityY es que la catalana se ha convertido en una de las estrellas de la gala 0, destacando por su franqueza y honestidad en las primeras valoraciones como jurado.

Si bien, algunos temíamos que heredara el papel de mala, que en las últimas dos ediciones ocupó Joe Pérez-Orive y que anteriormente lanzó a la fama a Risto Mejide, de momento no se ha convertido en el terror de los concursantes en su regreso al programa nueve años después. Y es que en la gala 0 Nina ha hecho juicios desde la crítica constructiva, valorando la parte más técnica tras basarse en su experiencia en teatro musical y también en los platós de televisión.

A nadie le ha extrañado que en la renovada mesa del jurado Nina haya recibido un caluroso aplauso antes de intervenir. Así, después de que Natalia Jiménez aconsejara a los concursantes que abrazaran su individualidad, de que Javier Llano asegurara que aún había hueco en la industria musical y de que Fortu anunciara que se dejará sorprender por los concursantes, ha tocado el turno de Nina que se ha mostrado especialmente emocionada y ha confesado que no puede explicar con palabras cómo se siente ante este proyecto: "Este es un programa que nos ha cambiado la vida. Yo le debo tanto a Operación Triunfo que no tengo años de carrera para devolvérselo.

Asimismo ha explicado que tenemos muchas ganas de hacerlo muy bien y de dar todas las herramientas que podamos y ser útiles. Aquí hay un montón de personas que no veis, un equipo técnico y artístico que hace posible esta maravilla de programa que es Operación Triunfo”.

En definitiva, el regreso de Nina a Operación Triunfo ha revitalizado un formato que perdió fuelle en su edición de 2018, cargada de polémicas en las que se vio implicado hasta el jurado como el Mariconez Gate.

Más historias que te pueden interesar:

Imagen: ©José Irún/RTVE